“Cachitos…” de TVE, “Viaje a los Sueños Polares” y la revista “Rolling Stone” entre los ganadores de los Premios Pop Eye

Bon Vivant persiste en su empeño de llenar cada año la ciudad de con originales notas de pop con el Festival Cáceres Pop Art y sus Premios Pop Eye, que este año presentan un programa intenso y muy interesante.

slide-04

Los premios Pop Eye buscan premiar la creación independiente, con especial atención a la música, pero sin perder de vista muchas otras disciplinas como son el cómic, la fotografía, la radio o la televisión.

En ese sentido el programa que causa furor entre los indies más nostálgicos, “Cachitos de hierro y cromo“, se lleva el galardón al mejor programa de TV. Su habilidad para bucear en el archivo de RTVE y conectar nuestra memoria sentimental con los nuevos artistas mantiene a los popies pegados a la pantalla la noche de los domingos.

Del mismo modo, la resurrección del programa “Viaje a los Sueños Polares” también ha llamado la atención. Y es que muchos se sintieron huérfanos tras la desaparición de la radiofórmula de este espacio que abrió los ojos (o los oídos) a la música pop para muchos melómanos.

En el apartado de prensa es la revista Rolling Stone, que se mueve en el complicado margen entre lo comercial y lo más independiente, la que se lleva el premio. A pesar de lo difícil que es nadar y guardar la ropa, a los ojos de los Pop Eye esta revista consigue dar a conocer el pop alternativo al gran público.

La lista completa de premios la podéis ver aquí y se entregarán en una gala que tendrá lugar el 15 de noviembre en el Gran Teatro de Cáceres a las 20.30

PROGRAMACIÓN MUSICAL

Pero el festival Cáceres Pop Art va más allá de los premios y nos ofrece dos citas musicales muy interesantes. La primera es la presentación del nuevo disco de Sr. Chinarro, “Perspectiva Caballera”, el 13 de noviembre en la Sala Barroco a las 23.00 horas.

El siguiente evento musical es el concierto especial de la clásica banda Burning, acompañados para la ocasión con una orquesta sinfónica que dará aún más lustre al repaso que la banda hará de sus 40 años de trayectoria. La cita es el 14 de noviembre a las 21.00 horas.

 

La Habitación Roja @Sala Aftasi, Badajoz (10/10/14)

La Habitación Roja

Reconozco que nunca he sido fan de La Habitación Roja; a pesar de que siempre los he tenido en gran consideración (en especial a mi estimado Pau), nunca he comprado sus discos y rara vez los he puesto en el Spotify. Creo que, simplemente, nunca me he sentido identificado en sus letras (Jorge cuenta que él escribe canciones para los demás).

 Es una pena, porque tras el concierto que nos brindaron anoche en la Sala Aftasí de Badajoz, tengo el convencimiento de que me he perdido muy buenos momentos todas aquellas veces que he abandonado sus conciertos a la mitad, víctima de esa falta de química, de ese feeling que te embarga cuando conoces a fondo el repertorio de un artista y lo haces tuyo en la magia de la música en directo.

La Habitación Roja

La Habitación Roja van camino de cumplir veinte años de trayectoria (ya peinan canas, visten elegante calzado y portan anillos de casado), y lo hacen sin perder ni un ápice de presencia y de vigencia en el panorama independiente nacional. Es más, diría que van sumando fieles entre los más jóvenes que sí van encontrando su propia historia entre las contadas por Jorge.

Sobre el escenario de la Aftasí demostraron que se encuentran en plena forma, especialmente con un Jorge que no para de moverse ni de saltar ni de bajarse a mezclarse con el público. Las canciones de su noveno álbum La Moneda en el Aire (“Tanto por hacer”, “Donde no exista el miedo”, “Si tú te vas”) alcanzaron categoría de himnos espoleados por la entrega de su público, y sus más conocidos clásicos (“El Eje del Mal”, “Van a por nosotros”, “Nunca ganaremos el Mundial”) y no tan clásicos (“Siberia”, “El Resplandor”, “Indestructibles”, “Ayer”) inundaron la sala con la magia de las grandes citas y conmovieron hasta a los más escépticos (incluido yo).

La Habitación Roja

Como colofón, nada menos que siete bises para culminar su actuación con la eterna “There is a light that never goes out” de The Smiths, que dedicaron al Contempopránea y a su director, Agustín Fuentes, presente en la sala.

En definitiva, un concierto no sólo de los que hacen afición, sino de los que responden porqué estos amigos procedentes de la costa levantina llevan tantos años revalidando su título de ser uno de los nombres propios del circuito musical español.