Mis mejores momentos vividos en el Contempopránea (III)

Sé de más de uno que apostaba a que no duraríamos ni dos años cuando toda esta historia empezó y ya vamos para nueve. Y cada año otro saco de buenos recuerdos que vienen de vuelta. Estos son los míos.

Rebelión en la piscina – 2006

Nuestro primer año es que dio para mucho y además esta historia ya la habréis escuchado más de una vez pero es que para los que allí estuvimos fue un momento de comunión contempopranea como pocos ha habido en estos nueve años. El caso es que la piscina exterior todavía no estaba hecha y en la cubierta sólo te podías bañar usando gorro, pero eso te lo decían una vez que habías pagado la entrada y casualmente aprovechaban para recordarte que el gorro se vendía allí al módico precio de X. Y claro, a cuarenta grados a la sombra, la gente se cansó de “refrescarse” en las duchas y corrió un rumor que sonaba como cuando Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla hablan  por gestos hasta que una avalancha de poperos  se lanzó al agua al grito de lo, lololo, lololo convirtiendo ese momento en uno de los más recordados de todas las ediciones del festival.

Margaritas granizados

La bebida oficial de El Gallo Verde en Contempopranea. Todo un clásico entre conciertos con la genuina granizada de limón del Gui~Gui, al que le debemos de haber pagado ya la carrera de sus hijos, y el tequila que haya ese año en Carrefour. Se puede servir en dos modalidades: Fuerte-flojo, que al principio haces arrg pero luego nada o Flojo-fuerte que es como nos gusta a nosotros. Muchos de los momentos más divertidos que recuerdo en Contempoperanea van acompañados de esta bebida. También hemos patentado el Redbulljito con Energy Drink del Carrefour,  Manzanilla la Sultana y mucho pero mucho hielo. Ideal pare el montaje de las tiendas.

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El after del Castillo

Podría decir que soy un gran asiduo del after del Castillo pero lo cierto es que solamente he ido una vez en un año que no he conseguido determinar. Era domingo ya  y nos fuimos al camping pero por lo visto alguno de nosotros estábamos demasiado rumberos para dormir y nos volvimos a la plaza a desayunar. No sé muy bien cómo pero una cosa llevó a la otra y allí acabé con un quinto de Cruzcampo y la música de Contractura Dj. Y si, es verdad, allí había más gente que en un libro de Wally. Aún así nos seguimos “acordando” de aquel rato entre risas. Al final la bautizamos como la fase del submarino.

Siestas Pop en La Marquesita – 2012

Como El Gallo Verde DJ (vaya invento) hemos puesto música en El Cómic, en La Plaza de España y en el Escenario principal pero el día (la tarde) que mejor me lo pasé fue esa del 2012 cuando pinchamos en la terraza de La Marquesita con todos mis amigos bailando y el microclima pasando de lluvia fina a monzón a lo largo de la tarde. Estar cerca de la insolación valió la pena y acabar con todas las reservas de licor de  almendra del pueblo quedará ahí para la posteridad. Todavía conservo la ilusión de poner música una tarde en la piscina.

Ver amanecer en el camping

Siempre hay que guardarse la última copa para disfrutarla viendo amanecer desde el camping, haciendo repaso de la noche mientras te fumas el penúltimo piti y ves como va llegando todo el reparto de The Walking dead al completo. Ese momento mágico en que dudas si dormir dentro o fuera de la tienda, si el calor y los ronquidos podrán contigo un día más, o si te vas con los que están dos quechuas más allá celebrando una boda gitana con Surfin Bichos a toda leche a las siete de la mañana. Mágico.

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Dorian – 2006

Mi primer Contempopranea saltó de sorpresa en sorpresa, del “putón pop” de Tachenko a los  Sidonie del Fascinado, y de La Buena Vida a unos Dorian desatados a las seis de la mañana. No me gusta eso de “antes molaban más” pero sí que es cierto que no he vuelto a vivir el nervio de ese concierto de madrugada con Marc en catarsis y el público en éxtasis, cuando “Cualquier otra parte” era un hit reciente.

Cualquier momento en El Cómic

No podría quedarme con un único momento porque desde que pasas con el coche por la puerta cuando estás llegando ya te saca una sonrisa. La fiesta de bienvenida no oficial, cuando compartimos cartel con Los Chicos Malos o cualquier momento tomando una copa con los hermanos Falero, con Mechor, Raquel, con Iker , Ainhoa, Eneko, con los amigos de Badajoz y la gente guapa de Alburquerque… todo bueno.

Las Fiestas de bienvenida

Este año nos la volvemos a perder pero muchos de mis mejores recuerdos del festival surgen en esas noches. Descubrimientos de grupos como Klaus&Kinski, Amarillo, Band A Part o Megaafonía. Botellones interminables, los ratejos del Cómic y las vueltas al camping que te dejaban listo para el resto del fin de semana. Esas fiestas.

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Concierto de Los Planetas – 2007 -2010

Cualquiera de los dos me vale por la expectación que crean, porque un año de Planetas en cartel siempre es sinónimo de un buen año de festival, porque aseguran el debate en la piscina, porque flamenco si o flamenco no certifican hora y media de hit tras hit. Y porque Los Planetas siempre suben el nivel.

Reunión Alcohólicos – 2013

Porque sentarse a las tres de la tarde a hacer la sobremesa a la solatera del bar de la piscina para contarse las miserias de la vida, quinto va quinto viene, sólo puede ser el comienzo de una gran amistad. Por si alguien está interesado amenazamos con repetir este año. A mí se me hizo todo muy dulce.

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Mis mejores momentos vividos en el Contempopránea (II)

A las puertas de mi noveno Contempopránea me da por pensar que hay muy pocas cosas en la vida a las que seamos fieles durante tanto tiempo: el bar ese al que antes íbamos todas las semanas ahora ya ni lo pisamos, nuestro escritor favorito ha sido sustituido por otros nuevos descubrimientos,… pero la cita en Alburquerque sigue inalterable. Será por todo lo que hemos vivido allí.

1.- Concierto de la Casa Azul en 2006

Aunque condensar todos los recuerdos del primer Contempopránea en un solo instante es difícil (montar la tienda en el lugar más escarpado de toda la zona de acampada, llegar tarde y perdernos los Sunday Drivers, la rebelión de la piscina…) creo que me quedo con el concierto de la Casa Azul. En aquel entonces Guille Milkiway no había abrazado la tecnología con el fervor de ahora (o no tenía presupuesto) y defendió su repertorio clásico con apenas la ayuda de una guitarra y un teclado. Para mí uno de los mejores, si no el mejor, concierto que le he visto. (En el video, versionaca a piano de “Prefiero bailar”)

2.- Los desayunos en el Rodeo.

Aunque el descubrimiento de este sitio fue tardío, se ha convertido en uno de nuestros must. No sólo porque el jamón de las tostadas está delicioso sino por los buenos ratos cerrando largas noches de festival que hemos vivido allí. También son conocidos por hacer el café más caliente del universo.

3.- Primera edición del Fanzine El Gallo Verde

Corría el año 2009 cuando desde la organización del festival nos comentaron si nos interesaría hacer el fanzine de Contempopránea. Un poco inconscientes del trabajo que suponía dijimos que sí y al final creo que hicimos un publicación muy interesante, de la que me siento particularmente orgulloso.

4.- El Gallo Verde DJ en la fiesta de bienvenida no oficial.

En 2010 el festival alargó su duración un día más para celebrar su 15ª edición, a costa de sacrificar la tradicional fiesta de bienvenida. Un grupo de aficionados, entre los que nos incluimos, movimos un poco a la afición Contempopránea para organizar una fiesta de bienvenida no oficial que resultó francamente bien y que supuso el debut oficial de El Gallo Verde DJ en el Comic, encajados tras una barra en un espacio minúsculo contra una torre de cajas de botellines vacíos… y aún así un recuerdo de lo más feliz.

5.- Invasión del escenario al ritmo de “Lejos de casa” de Amarillo

En la fiesta de bienvenida en 2010 perpetramos una sesión de DJ a ocho manos que por lo que dijo la gente no estuvo demasiado mal. El mejor momento fue cuando pusimos para cerrar “Lejos de Casa” y el público se subió a bailar con nosotros al ritmo de ese puente en el que el grupo canta “vuelve a por mí” y luego estallan las guitarras eléctricas.

6.- Conversaciones íntimas a altas horas de la madrugada, primeras horas de la mañana

Con el sol saliendo, o ya bien alto, los amigos se sientan a disfrutar de la última copa antes de ir a descansar, las emociones de la noche sueltan las lenguas y se tienen conversaciones reveladoras, aunque sea buscando la sombra cada vez más escasa en el patio de la casa de alquiler, y terminas confesando que fuiste tú el que acabó el gazpacho amarillo del Mercadona.

7.- Concierto de Facto, Delafé y las Flores Azules en 2008

Aunque el grupo no es de los que más suene en mis listas habituales, el concierto que ofrecieron este trío, ahora dúo, en el atardecer de Alburquerque fue todo un ejemplo de cómo la actitud en un concierto puede convertir un instante en un recuerdo mágico. Muy buen rollo para poner en marcha una jornada de festival.

8.- Hacerse una foto con Sergio Vinadé de Tachenko

Una de las claves de Contempopránea es que se suele ver a los artistas viendo conciertos de otras bandas, mezclados entre el público como uno más. Como es el caso de Sergio Vinadé, de Tachenko, grupo al que admiro mucho, que se prestó a hacerse la foto con nosotros a pesar de que le interrumpimos mientras hablaba con una chica bastante mona. Espero que no le cortásemos el rollo.

9.- Las siestas en la piscina:

El mejor sitio para descansar y coger fuerzas para la noche, quedarse dormido a la sombrita mientras escuchas los chinchorreos de los de la toalla de al lado es un pequeño placer que tienes que descubrir.

10.- Los que están por venir:

Nos quedan, por suerte, muchas ediciones de Contempopránea por delante, así que reservemos espacio en nuestra memoria para capturar los mejores momentos. Nos vemos, de nuevo, en Alburquerque.