Por el día Carlos Eda parece moverse entre la muchedumbre sin destacar; a veces desorientado, a veces perdido, pero siempre buscando. Cuando cae la noche Carlos se encuentra en Tokio, un alterego que le viene como anillo al dedo y con el que se ha convertido en dj residente de la sala más alternativa de su ciudad haciendo que todo el mundo baile y, lo que es más difícil, sonría.

1.- Hola, ¿qué tal? Preséntate
Buenos días Gallunos
Me presento; Soy un chaval del Reino Aftasí, sumergido en la vorágine brutal, de lo que implica tener 30 años recién cumplidos, a veces perdido, a veces encontrado. En cualquier caso, viviendo y descubriendo.
Tokio, viene del curioso título “Tokio Ya No Nos Quiere”. Título de una de las canciones más conocidas de Lori Meyers, donde habla de tomar decisiones…, también titula un libro en el que narcotraficantes venden píldoras del olvido a gente incompleta incapaz de soportar la carga del pasado y los recuerdos…, pero como siempre acabo diciendo, Tokio ya no nos quiere es una ventana a la esperanza, a la fantasía, al surrealismo y al disfrute….Tokio ya no nos quiere somos todos, ahí queda eso.
2.- ¿Cómo y cuándo empezaste a pinchar?
A pinchar como tal, desde Mayo de 2008, pero ya antes me marcaba mis sesiones caseras. Desde bien pequeño, me sentaba delante del ordenador en mi habitación, sacaba todos mis CDS, y abría de par en par las ventanas para que todo el patio de mi vecindario pudiera escucharme….alguno se que lo
hacía…ya que horas después, había mensajes anónimos por debajo de la puerta con tres palabras: “baja el volumen”, “cierra las ventanas”, o mejor, “salta por la ventana”
También hacía sesiones para mis amigos, a quienes les obligaba continuamente a escuchar lo que ellos nombraban como “mi peculiar música”…pero ¿sabéis? al final acabaron adictos a ella y pidiéndome segundos volúmenes tales sesiones.
Así que siempre, de una forma u otra, he estado “pinchando” de forma casera, hasta que una noche de farra, de vinos y rosas, di con Marci, la programadora de Sala Aftasí, ahora mi amiga. Ella me conocía del myspace, nos leíamos y nos escribíamos sin saber realmente quien era cada uno (cosas de la red). Esa noche (bien entrada), hablamos de música, de cómo hacer bailar a la gente, de cómo activar el botoncito del disfruteo pacense…le dije que pensaba que era fácil dar con el botón, así que me retó a ello….y nada, lo que sucedió después ya todos lo saben.
3.- ¿Cómo definirías tu estilo?
Creo que no tengo estilo fijo definido, pero si por algo me tengo que decantar, me definiría por Indie-PoP-Rock-Frikie. Me gusta mezclar muchos estilos, actuales y no tantos, temazos y antitemazos. Quienes me conocen, saben de que hablo….en mis sesiones se puede escuchar desde el pop mas candente con Love of lesbian, Shout Out Louds, Friendly Fires, Sidonie, Catpeople, Sunny day set fire, pasando por los archiconocidos internacionales como The Killers, Muse, Arcade Fire… viajando al mundo retro con los Bravos, Brincos, Salomé, los gritos etc… presentando nuevas tendencias y grupos como The Temper Trap , The pains of being pure at Heart, Souvenirs, Two Doors Cinema Club …. y mezclado todo ello con una pequeña dosis de casposo-temas de Viceversa, el Puma, Chimo Bayo… un pop-urrí musical en toda regla solo apto para los oídos mas frikies.
4.- ¿Cómo planteas las sesiones?
Solo tengo dos objetivos cada vez que lo planteo: Disfrutar y Sorprender. Con esa partida inicial creo que se puede lograr una buena sesión. Soy de los que se pasan días y días preparando una sesión para luego subir a la cabina, dejar a un lado el listado que tenía preparado y empezar a improvisar según me va y según veo.
Cuando veo que la pista se va calentando, me gusta dar al público “panderetas y zambombas” como una vez os escuché.
5.- Una canción para:
I. Abrir una sesión:
Hay tres canciones que han marcado los inicios de las TokiSesiones: el Hallelujah de The Helio Sequence , otra ha sido el Juego de la Verdad, de Deluxe, y alguna vez Noches Reversibles de Love of Lesbian, todas por motivos diferentes y con carga sentimental íntima.
II. Animar a la peña:
Por supuesto, un Casposotema, de esos que te sabes hasta la última letra. Cuando la gente sabe cantarla, se anima, y eso conduce al disfrutoneo en toda su esencia. Hay miles de temas para animar a la peña, pero si he de quedarme con alguno, elegiría: Años 80 de los Piratas, algún himno planetario, o una de las happy canciones de La Casa Azul.
III. La mejor canción:
Es complicado fijar una canción como la mejor, porque todo depende del momento, de las circunstancias y del gusto de cada uno, pero el momento en el que más disfruto es cuando escucho canciones, como cualquiera de los Arcade fire, el temazo 1901 de Phoenix, o algunas de las que no me canso de pinchar como Normandie de Shout Out Louds, o Be Gentle With Me de the boys least likely to. Pero como he dicho es muy relativo y depende del día…
IV. La peor canción:
¡Ninguna! Hasta las peores canciones que he puesto se pueden bailar y cantar…. ¿quién no baila El Pavo Real? ¿Quién no tararea Tu piel Morena sobre la Arena? ¿Y nuestro querido chimo bayo, quién no salta? Las canciones son como los cerdos…se pueden aprovechar todo de ellas cuando hay hambre y sed de música.
V. Cerrar una sesión:
Mis cierres son ya conocidos….Esta Sí de Chimo Bayo y No cars Go de The Arcade Fire…Esta sí, de Bayo, la comparo como el momento de sexo desfrenético, de agitación, movimientos espásmicos y orgásmicos y después, para fumar el cigarrito de “se acabó”, No Cars Go de The Arcade Fire…para ir relajaditos a casa y con buen sabor de boca.
Muchas gracias otra vez
The Housemartins es una banda inglesa que en circunstancias normales nunca habría conocido, a menos que posteriormente los hubiese descubierto en algún proceso de búsqueda revival; tampoco fueron lo suficientemente conocidos en España como para que los grandes revivaleros de nuestro país que subsisten de tirar del baúl de los recuerdos (sobre todo la kissfm, pero también los 40 principales y cadena cien) se hayan acordado de ellos; también los ‘Martins (como los conocen sus fans) han resultado ser demasiado exquisitos para este propósito. Y sin embargo, su sonido y su estilo han resultado estar muy presentes en muchas de las grandes bandas españolas de aquel momento.
El nombre propio de la formación es Paul Heaton, compositor y vocalista, que junto con Stan Cullimore (guitarrista), Ted Key (bajista) y Chris Lang (batería) formarían la banda en 1983 en Hull, una ciudad portuaria y obrera al este de Manchester. Posteriormente Ted Key sería sustituído por Norman Cook y Chris Lang por Hugh Whittaker y posteriormente por Dave Hemmingway.
Todo comienza cuando Heaton vuelve a Hull después de un viaje por Europa; empapela las calles con un anuncio de “trombonista busca músicos callejeros” al cual responde Stan Cullimore, estudiante de matemáticas por aquel entonces; ambos se ponen a tocar por las calles como dúo con el sobrenombre de The Housemartins; poco después se les unirían el bajista Ted Key y el batería Chris Lang, sustituido casi inmediatamente por Hugh Whittaker.
En el 86 sacan su primer LP, London 0 – Hull 4 (Go Discs!, 1986), de melodías pegajosas, humor sarcástico y letras muy afiladas; el disco, que aquí en España se publicaría con algunos cuantos temas extras, llevaba en su libreto la frase “Take Jesus, Take Marx, Take Hope”, toda una declaración de intenciones. De él, se venderían medio millón de copias sólo en el Reino Unido, y en las listas sería sólo superado por los álbumes de Madonna y de Genesis.
El 87 fue sin embargo un año duro para los Housemartins, a pesar de los nuevos éxitos que cosecharían. La banda se hace con el premio a mejor banda revelación de los Brit Awards; sin embargo los ‘Martins, que nunca habían comulgado con la industria musical británica y que ya estaban más que engorilados, decidieron no acudir a la ceremonia y mandar a unos sustitutos a recoger el premio.
En este ambiente tan revuelto sale el segundo disco de la banda, The People Who Grinned Themselves To Death (Go Discs!, 1987), un disco más pop y más luminoso y mucho más agradable de escuchar, pero que carecía del factor sorpresa de los primeros ‘Martins; destacan temas como el que abre el álbum y le da nombre “The people who grinned themselves to death”, las divertidas “Me and the Farmer” o “Pirate Aggro”, las elegantes “The light is always green” o “Build” o las más guitarreras “The world’s on fire” o “We’re not going back”.
Sin el apoyo de sus ventas, ni de su público ni de la crítica musical, la disolución de la banda era inevitable; aunque por un lado aseguraban que simplemente habían cumplido los tres años por los que decidieron unirse al principio, por el otro publicaron una cuanto menos curiosa nota de prensa: “En tiempos de Rick Astley, Shakin’ Stevens y los Pet Shop Boys, nosotros simplemente no somos lo suficientemente buenos.” Aunque por supuesto los rumores apuntaban hacia otro lado: Heaton se había convertido en un gilipollas y sencillamente el resto del grupo no lo aguantaba, aunque siempre aseguraron separarse amistosamente.
Pero a pesar de los dispares destinos de los ‘Martins, varios y reiterados son los rumores que apuntan a una posible reunión; y es que la separación de The Beautiful South en 2007 ha coincidido con el éxito rotundo de nada menos que tres nuevos recopilatorios: The Best of The Housemartins (Mercury Records/Go Discs!, 2004), un combo CD+DVD con sus mejores temas y sus videos oficiales, Live at the BBC (Universal, 2006), que recoge todos los temas grabados por el grupo en distintos programas de la BBC junto con algunos directos en festivales, y Soap (Mercury Records, 2008), que contiene los temas más conocidos compuestos por Paul Heaton tanto para The Housemartins como para The Beautiful South.
El Centro de Historia de Zaragoza acoge hasta el 31 de enero una exposición que conmemorar los 15 años de existencia de 


Leemos atónitos en difrenetes medios que la web de música independiente Supernovapop anunciaba este fin de semana mediante mail su cierre definitivo.


























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