Bueno, no me extiendo mucho ni me entretengo en formalismos literarios porque como algunos ya sabéis me robaron el otro día el portátil y aparte de todo lo que supone eso pues me encuentro con el problema de haberme tenido que comprar uno nuevo en el que no me viene ni el Wordpad.
Pues eso, que la otra noche del sábado 29 fuimos aquí los Gallos Verdes al llamado Previous PoParty, que no fue otra cosa que un mini-concierto de Francisco Nixon teloneados, por decirlo de alguna manera, por Cajón de Sastre y Baltimore, y que supone el anticipo de lo que será, o debería ser, el Serván Pop, que ya en estas fechas debería haber celebrado su edición del 2007. A la par resultaría una noche más que agradable aunque no resultó ser un concierto al uso; la palabra que mejor podría definir la noche sería “Reunión de amigos”, con todo lo bueno y todo lo malo que se puede denotar de la expresión, así que no plantearé tampoco una review convencional, y trataré de utilizar un tono informal y subjetivo más acorde al buen ambiente que se respiraba. Pero vayamos por partes.
Resulta que Arroyo de San Serván es una población que resulta ser más grande de lo que pueda parecer a priori, y en la que es fácil perderse y no dar con el lugar que buscas, sobre todo si paras a preguntar a algunas paisanas y te dicen no conocer, ni sonarles, el nombre de la Sala Rocha’s, que era el lugar donde se iba a tener lugar los miniconciertos. Después de preguntarle a otro amable señor y tras un “gira a la izquierda en la iglesia, hasta la rotonda, allí de nuevo a la izquierda y en seguida a la derecha” que yo no sé cómo nos enteramos, encontramos la sala. Aunque llegamos un poco sobre la hora, la chica de taquilla nos indicó amablemente que aún les quedaba tiempo para empezar y nos indicó donde podíamos ir a cenar algo (cosa que es de agradecer, en Badajoz te hubiesen metido prisa y te hubiesen tenido una hora esperando, y por ende consumiendo).
Tras meternos entre pecho y espalda unos serranitos que más bien eran serranazos, volvemos a la sala para encontrarnos allí con algunas caras conocidas: Alfonso del Barmacia, que esa noche se encargaría de pinchar en el antes y el después, y con Javi Solís (entre otras cosas redactor de Mondosonoro para Extremadura), al que conocimos en el pasado Contempopránea, y que nos presentó a José María Sendín, director del Navalpop. Reconocimos también a Emi de su concierto con Hipo en la Sala Aftasí y, como no, al señor Fran Fernández, aka Francisco Nixon. A la camarera, por contra, no la conocíamos, pero no me hubiese importado.
En cuanto a los conciertos, hubo de todo; tocaron primero Cajón de Sastre, que para quien no lo sepa son un trío de Montijo que hacen algo así como indie-pop electrónico, y que está formado por Carol, vocalista y teclados (y macbook), Emi que es también el de Hipo, y Miguel, que es técnico de sonido de profesión y que más de una vez tuvo que abandonar el escenario para dar indicaciones a los despistados (muy despistados) técnicos de la sala (o de donde fueran). Son, en mi opinión, de lo mejorcito de lo que se está moviendo ahora mismo en la región, y su maqueta suena sorprendentemente profesional, fruto sin duda de su talento y de su evidente perfeccionismo.
Los Cajón De Sastre se marcaron un mini-concierto bastante bueno a pesar de los ya mencionados problemas de sonido (y sí, también porque se colgó el macbook de Carol), donde tocaron temas de su maqueta, canciones de dulce pop melódico donde tienen cabida algunos experimentos de sonido y algún escarceo con el francés (el idioma, se sobreentiende). Estuvieron ciertamente comunicativos aunque se les veía tímidos (sobre todo Carol) aunque a la hora de la interpretación no flojearon ni resultaron exagerados. De todos modos, el espacio no daba para mucho más (el escenario de la planta de abajo de la sala, el Serván Pop se celebra en la parte de arriba). Así que, en resumen, los de Montijo, en todo momento acompañados por su ya habitual maniquí de costura, se marcaron un concierto agradable y bastante completito, quizás se hizo un poco corto (realmente no, todos estábamos ansiosos por escuchar a Francisco Nixon).
Si la actuación de Cajón de Sastre supuso una deliciosa y ligera ensalada césar para abrir apetito, tras ellos venía el plato fuerte, un rotundo y sabroso solomillo cocinado al punto y servido sin ningún aliño ni acompañamiento; y es que Francisco Nixon, al llegar su turno, se plantó en el escenario acompañado únicamente por su guitarra, nos deleitó con numerosos temas pertenecientes tanto a su álbum en solitario Es Perfecta como procedentes de la discografía de La Costa Brava, banda de la que es miembro y compositor, y poco más, porque apenas comentó nada entre tema y tema, no hubo comunicación con el público y no dio oportunidad a la petición de un bis por nuestra parte.
Pero quisiera aclararme y darle al césar lo que es del césar (el de Roma, no el de la ensalada), porque nada más lejos de mi intención es echarle en cara nada a Francisco Nixon, no sea que me lea el del blog ése chungo y utilice mis argumentos para meterle caña.
Contextualizando, lo cierto es que las circunstancias no eran muy favorables y no daba para mucho más; para empezar, allí en la sala daba la sensación de que había más gente entre músicos y amigos, que de público en sí mismo, los cuales estuvieron además bastante fríos; por otro lado, al fondo de la sala se juntó un buen número de parroquianos que pasaban bastante del concierto y lo que consiguieron es que se crease un rumorcillo de fondo bastante desagradable, dando la sensación de actuación de segunda fila nada acorde con un artista de la talla de Francisco Nixon. Y por último, la impresión real que nos dio fue que tenía un trancazo (y un resfriado también) de tres pares de cojones, no se quitó en ningún momento su bufanda del cuello ni se separó de su paquete clínex; si ése era en efecto su estado de salud, bastante hizo el hombre. En cualquier caso, el concierto resultó una especie de unplugged donde no faltaron sus mejores temas (incluido mi favorito, “Adoro a las pijas de mi ciudad”) y que resultó satisfactorio para todos. Al término del concierto, el señor Fran Fernández tuvo a bien retratarse con nosotros con una sonrisa sincera en los labios.
Tras él venía la gran incógnita, ese grupo llamado Baltimore de los cuales no encontramos nada en el emule. Se trata también de un trío, con una co-vocalista que también se llama Carol (monísima ella) y dos chicos, José y Gonzalo. Y ahí acaban las similitudes con sus compañeros de cartel, porque estos chicos hacen rock garajero (en el sentido más literal de la palabra) con multitud de referencias claras que no voy a citar porque como sabéis es algo que me parece la ostia de pedante, así que lo mejor que podeis hacer es meteros en su MySpace y escucharos sus temas. Pues resulta que estos chicos son de Madrid, éste era su tercer concierto (que ya me contaréis como habéis llegado hasta Arroyo en vuestra tercera actuación) y a pesar de ello sonaron sorprendentemente bien, acoplados, con energía y muy bien desenvueltos en el escenario. Atentos a estos chicos a ver si tiran para adelante. Poco más puedo decir de ellos, que sí hicieron bis y tocaron la canción del cocodrilo que fue la que más gustó a la gente.
PAUSA PARA IRME A DORMIR QUE SON LAS 2 DE LA MAÑANA Y HACE UN FRIO QUE TE CAGAS EN MI CUARTO SIN CALEFACCIÓN.
Cuando acabaron los madrileños, fue cuando empezó realmente la verdadera “reunión de amigos”; al son que iban marcando Alfonso (DJ Barmacéutiko) y Rubén (que nos invitó a una copita), se fueron formando corrillos donde se repitieron, como todos los años, los rumores acerca del cartel del próximo Contempopránea y sobre si habrá ampliación de espacio y grupos internacionales (si Agustín Fuentes hubiese ido, no habría habido tanta controversia); las maquetas iban de mano en mano, la gente se turnaba para dejar su dedicatoria en el cartel del evento y se pasaban notas de unos y otros con direcciones de blogs y myspaces.
Conclusión: Agradable noche con buena música en compañía de un buen puñado de los más entendidos del panorama indie de la región. La cosa podría haber quedado en anécdota o, peor aún, en noche tonta de las que acabas llegando a casa a cuatro patas de la borrachera, pero gracias al buen hacer de la organización, a la accesibilidad de los artistas y al buen rollo que en general se respiraba entre los asistente, fue una cita a remarcar en el calendario, y que generó buenas espectativas de cara al próximo Serván Pop. Desde el Gallo Verde aguardamos ansiosos la fecha.




















Os felicito por esta extraordinaria y completa crónica. Creo que refleja a la perfección lo vivido durante esa noche.
Yo aún no he confeccionado la crónica para el mondosonoro, aunque si tengo alguna laguna recurriré a vosotros ya que no perdisteis detalle alguno.
Os deseo un feliz 2008 y espero k hayais recibido muchos regalos pop
1 abrazo.
Javier.-
El secreto para acordarte de todos los detalles de una fiesta es beber lo justo… Mentira, al final las cosas nos acordamos porque las vemos en las fotos XD
Feliz año para ti también, nos vemos en la próxima.
jo, siento lo de tu portátil…qué chungazo…
al menos lo pasasteis bien esa noche y oye!! esas camisetas del gallo verde son geniales!!!
Por lo menos no somos los únicos que hablan bien de Cajón de Sastre: http://www.supernovapop.com/demonova/2/Cajon-De-sastre.html
Hola chicos! Al habla Carol (Cajona de Sastre). Gracias mil por vuestra sincera reseña y delicadas palabras. Por qué no os conocí? Tampoco soy tan tímida… O sí? Je, je, je… Bueno, espero veros pronto y conocer a este entrañable colectivo verde…
Gracias.
Un fuerte abrazo y feliz año!
Pues no lo sé, vuestra maqueta creo que me la dio Miguel, no sé por qué no nos conocimos XD
Pues sí, a ver si nos vemos pronto (en algún concierto vuestro, o de Hipo, o de Hipo….). Un saludo.
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