- El Tesorero -

El pasado mes de enero se confirmó en su página web la presencia de los escoceses Camera Obscura en el escenario del Contempopránea para este 2008; su actuación supone supone un tremendísimo salto de calidad para el festival, pues se trata de un gran grupo internacional que acude a Alburquerque (con permiso de nuestros vecinos de Portugal) y de una formación de primerísima fila del indie anglosajón. Y es que con su participación, Agustín Fuentes ha puesto el listón muy alto y a partir de aquí ya podemos soñar con la presencia de aquellos grupos en los que todos estamos pensando. Sin embargo, a pesar de ser unos viejos conocidos del público español, todavía hay mucha gente que no los conoce y que no ha tenido el placer de disfrutar de su música. Los que quieran conocer una biografía detallada, pueden pinchar aquí. Para los ignorantes como yo que esto de Camera Obscura nos suena a un programa televisivo de sketchs de oficina, aquí planteo una guía de lo imprescindible que hay que conocer de este grupo para no desentonar en ninguna conversación gafapasta y disfrutar plenamente de ellos en su actuación en el Castillo de Luna.
QUIÉNES SON
Camera Obscura es un sexteto de Glasgow que se forma en 1996 con tres miembros de los cuales sólo dos, Tracyanne Campbell y Gavin Dunbar, permanecen hoy en la formación; el resto se han ido incorporando posteriormente y han ido cambiando con el paso de los años. Su música la podríamos definir de muchas maneras; unos hacen referencia al soft pop de los años 50 y 60, que si country por aquí, que si folk por acá, dame un poco de Everything But The Girl y otro tanto de Astrud Gilberto; otros directamente dirán que son unos ñoños y unos sosainas. Yo, que salvo honrosa excepciones prefiero mantenerme en un término medio y utilizar mis propias palabras para describir a un grupo (nada de pedantes expresiones ni ambiguas referencias a otros grupos), os diré que Camera Obscura hacen pop acústico y melódico, de canciones compuestas con mimo y letras trabajadas pero que no llegan a ser rebuscadas, y donde destaca sobre todos los arreglos la dulce y embriagadora voz de Tracyanne Campbell, en mi opinión santo y seña del grupo (las pocas canciones que no son interpretadas por ella bajan bastante el nivel). La música de Camera Obscura es ideal tanto para escucharles sentado tranquilamente frente a las lyrics de los temas como para ponerlo de fondo durante un viaje largo o un trabajo tedioso. Las canciones enseguida te enganchan y te van calando hondo; se adaptan curiosamente bien a tu estado de ánimo sea cual sea, y tienen la habilidad de calmarte en los momentos de mayor irascibilidad o de llevarte arriba en los días de bajona. Y cuando, ya movido por la curiosidad, buscas y conoces más cosas de ellos, fotos, biografías o letras, es fácil imaginártelos paseando por entre las casas de ladrillo rojo o mirando la lluvia caer desde la ventana. Pero soy de la opinión de que Camera Obscura es uno de esos grupos subjetivos que a cada uno le sientan de una manera distinta y que lo mejor que podéis hacer es escucharles y formaros una idea propia (cualquier opinión ajena que os den por ahí resultará probablemente errónea para vosotros).
UN POQUITO DE HISTORIA
Sin embargo, la referencia a un grupo se hace inevitable: Belle & Sebastian. Pero no os asustéis, no haré como otros y no os remitiré a la discografía de los también escoceses. Y es que no es sólo que compartan género y estilo (aunque para mí ambas formaciones son muy distintas); ambos grupos son vecinos en Gasglow, sus carreras se han desarrollado en paralelo y han coincidido en estudios y salas de ensayo. Y más aún: Richard Colburn, el primer batería que tendría Camera Obscura, abandonaría la formación posteriormente para fundar Belle & Sebastian junto a Stuart Murdoch, que a su vez ejercerá de productor en incontables ocasiones para los primeros. Por esto y por otros muchos motivos, es por lo que se ha hablado muchas veces de Camera Obscura, y de manera muy injusta, como los hermanos pequeños (o los hermanos pobres) de Belle & Sebastian. Y sin embargo otros apuntan a que Tracyanne Campbell y compañía son los que deberían haberse llevados los laureles que, según esta gente, se han llevado de manera inmerecida Murdoch y sus pupilos al ser ensalzados como los nuevos dioses del indie anglosajón. Yo no me decanto ni por uno ni por otro, para gustos los colores.
Por su lado, hablar de Camera Obscura es hablar de una carrera fulgurante y directa hacia el éxito; ya sus primeros singles se descatalogan rápidamente y son incluidos en los mejores recopilatorios del indie británico, y sus elepés (tres hasta la fecha) se han vendido como churros en países de todo el mundo, obteniendo desde el principio excelente respuesta de crítica y público. También desde un principio participaron en las prestigiosas sesiones de John Peel (algo así como un cruce británico entre Julio Ruíz, Kike Santander y Joaquín Luqui, enmarcado en el panorama independiente anglosajón y con la autoridad de entronar y derrocar artistas), y programas y publicaciones especializadas de Reino Unido y parte del extranjero escogen sus singles y álbumes para sus listas de los mejores del año; aquí en España, Disco Grande y Radio 3/TVE2 son los que más eco se hacen de sus progresos. Por si fuera poco, muchos de sus temas han sido escogidos como banda sonora para cine y televisión, de los cuales lo más reseñable pudiera ser sus diversas apariciones en la serie Anatomía de Grey, en el que en uno de sus capítulos puede escucharse “Let’s get out of this country” casi de principio a fin.
SUS ÁLBUMES
Como ya hemos dicho, Camera Obscura cuenta, además de con innumerables singles, con tres larga duración en su discografía. El primero de ellos, Biggest blue hi-fi (Andmoresound, 2001) es un éxito desde el principio debido en gran parte a la fama que ya había obtenido el grupo con sus EP’s y por las grandes expectativas creadas que en absoluto fueron defraudadas. De entre todo el elenco de canciones de pop clásico y sencillo, con algunos toques de arreglos orquestales, destaca el hit “Eighties Fan“, que sirve de excelente carta de presentación pues resume toda la esencia del grupo y su música. Un tema que arrasa desde el principio también en su versión de single y que es elegida para permanecer en el olimpo de los grandes éxitos de esos años (2001 y 2002).
Poco menos de dos años más tarde (lo que dice mucho de lo prolífico que son estos chicos) se publica su segundo álbum, Underachievers please try harder (Elefant Records, 2003), un disco más melancólico y más acústico si cabe que el anterior, que igualmente revienta las listas del indie y consigue satisfacer de sobra a las legiones de fans que habían atesorado a partir de sus trabajos anteriores. De este larga duración, hay que reseñar sobre todas las demás la canción “Teenager“, un temazo evocador que esta vez no resume la filosofía del disco sino que lo supera y lo desborda. Tema imprescindible a escuchar.
En el periodo entre este segundo elepé y el que sería el tercero, Camera Obscura publican el single I Love My Jean (Elefant Records, 2005), que podría considerarse un mini-LP al no suponer adelanto de ningún álbum y porque no aparecerán sus canciones en ningún larga duración. El single se convierte nuevamente en éxito de ventas (a pesar de su carácter experimental y personal), y la canción que lo abre y le da nombre se gana opiniones favorables de crítica y público. Finalmente, un año después se publica el tercer LP, Let’s get out of this country (Elefant Records, 2006), un disco grabado casi al cien por cien en Suecia y que refleja las nuevas influencias absorbidas por los escoceses, combinando el pop clásico y sencillo ya característico de ellos con nuevos rasgos procedentes del country y del soul. En general, un disco más alegre que rompe con la melancolía del segundo
álbum y tira más por la tendencia ya mostrada en el single I Love My Jean. Además, en los nuevos estudios consiguen sacarle el mayor partido posible a la encandiladora voz de Tracyanne, en mi opinión uno de los puntos fuertes de la música de Camera Obscura. A su vez, el disco supone una excelente selección de temas, donde a pesar de destacar el single de adelanto “Lloyd, i’m ready to be hearthbroken“, también obtienen gran fama y reconocimiento temas como “Tears for affairs“, “If looks could kills” o la propia “Let’s get out of this country“.
CAMERA OBSCURA EN ESPAÑA
Con respecto a todo esto, es curioso por otro lado la relación tan íntima y directa que el grupo ha contraído con nuestro país, a pesar de lo que se pueda pensar. Y ya no solamente por sus repetidas participaciones en los festivales de nuestro país (casi todos los años), sino también por la enorme repercusión de su trabajo en los medios de comunicación; aparte de lo ya comentado de Disco Grande (en donde se les incluye una y otra vez entre los mejores álbumes y singles) y Radio 3 (para cuyo programa en La2 se han grabado conciertos y ofrecido actuaciones de festivales en vivo), también se han hecho eco de ellos programas de radio y televisión (40Principales, MTV, TV3, Telemadrid…) y publicaciones de prensa escrita (El Mundo, El País, el Periódico de Catalunya…). Por otro lado, a partir del Biggest blue hi-fi (la última vez que saldrían a la venta con Andmoresound), será la discográfica española Elefant Records la que publique en primicia para todo el mundo sus trabajos. Pero no sólo eso; el diseñador de Elefant Design Luis Calvo es el encargado de confeccionar la veraniega portada del single Teenager (Elefant Records, 2003), y el director Domingo González (habitual en los videos de La Casa Azul, también en el de “Amo a Laura“) es el encargado de dirigir el video para “Lloyd, I’m ready to be hearthbroken“. Incluso un detalle muy a tener en cuenta: En Keep it clean (Elefant Records, 2004), el segundo sencillo del segundo álbum, se incluye la canción en castellano “Amigo mío“.
LO IMPRESCINDIBLE DE CAMERA OBSCURA
Ante esto, al novato que acuda al concierto de Camera Obscura se le plantea una duda: ¿Qué me estudio? O en otras palabras: ¿Qué temas interpretarán? Pues lo cierto es que no lo sé; la publicación del último disco queda ya demasiado lejos como para pensar que se centrarán en él para intentar “promocionarlo” (cosa que ya no necesitan en absoluto). Así pues, con esto y con el hecho de que acuden a un festival nuevo para ellos y casi con toda seguridad como cabezas de cartel, intentarán satisfacer a su público con canciones de todos sus discos, quizás centrándose más en sus éxitos de siempre o quizás por la sobresaturación de festivales que llevarán en verano prestando más atención en temas menos conocidos. Lo ideal es que el neófito decida hacerse de al menos los tres LP’s y escuchárselos de cabo a rabo, pues merece la pena; son discos muy distintos entre sí y no son largos en duración ni se hacen pesados. Otra opción es apostar por lo seguro: los singles de cada uno de ellos, imprescindibles “Eighties Fan“, “Teenager“, “I Love My Jean”, “Lloyd, I’m ready to be hearthbroken” y alguna más del último disco.

Conclusión: Camera Obscura es un grandísimo grupo cuya presencia en el Contempopránea debemos valorar plenamente, tanto por su calidad, su historia y su prestigio, y que puede suponer un ante y un después en el desarrollo del festival. Para los que no acudan, siempre podrán recurrir a disfrutar de su corta pero intensa discografía, algo que todo buen amante de la música debería poder haber escuchado al menos una vez en la vida.











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