Local Qua4tro (Sala Aftasí -28-10-09-)

30 11 2009

Cuando llegamos a eso de las once la sala parecía estar más fría que la calle, que ya es decir. Por lo visto el paso de lo idolatrados Muse por Madrid y demás eventos culturales que convergían esa fecha habían dejado desnuda la Aftasí. Sólo Eu, Elemento Único que adornaba la barra, se erigió en el perfecto partenaire y nos presentó a los chicos de Local Qua4tro que charlaban tranquilamente burn en mano. Allí conocimos a Robo, Jesús Ropero, Juanma, Gonzalo y Jesús (chuchi) que después de un largo viaje de esos que hacen grupo llegaban a Badajoz con toda la ilusión del mundo y su nuevo trabajo, un Ep titulado “Recalificación de los Terrenos Urbanos” .

Local Qua4tro (no como el coche) es un grupo extremeño (Madrigal de la Vera) afincado en Madrid que se formó en 2003 un día de cañas y que entre unas cosas y otras ya tiene en su haber dos maquetas, “Sequía goleadora” (2005) y “Cosas del Polo Norte” (2006)  y dos Eps, “Hace Media Hora” (2008) y este “Recalificación de los Terrenos Urbanos” (2009) que nos presentaban.

El concierto comenzó con una instrumental y la canción que cierra el nuevo Ep No malgastes el tabaco; Robo a la cabeza y su particular  look a lo Elvis Costello del cual se fue desprendiendo poco a poco. Después los temas de su nuevo disco se fueron entremezclando con los de sus anteriores trabajos conformando un recital bastante completo de que caben destacar los temas Las Flores de Morrissey (que encierra una bonita historia), La letra pequeña, La soledad de Peggy Whitson (un temazo) y Estuve enamorado, revisión del clásico de Raphael porque como ellos dicen “los cásicos siempre son modernos”.

El disco, como su antecesor, ha sido grabado en los estudios Audiomatic de Madrid con José Mª Rosillo a los mandos, lo cual es toda una garantía. También cabe destacar el diseño de la portada obra de Juanma el teclista bailongo que está hecho todo un artista.  Así los de Madrigal siguen sonando a pop español del de toda la vida, siguen contando historias de amor claras, que no crudas y siguen  demostrando que se pueden hacer canciones chulas sin ser el más moderno de los modernos, que también. Aun así, este nuevo  “Recalificación de los Terrenos Urbanos” parece más adulto que “Hace Media Hora”; como si en el de 2008 se fijaran en los sesenta y ahora hayan puesto sus ojos en los ochenta… aunque esta es una apreciación bastante subjetiva.

En fin, que la noche lluviosa acabó entre copas y charlas de música, blogs y garitos con Paul sin Neuman a los platos disparando temas ochenteros a diestro y siniestro. Todo un lujo de visita que esperemos podamos volver a disfrutar dentro de poco. El sábado que viene The Wish, unos chicos nuevos que vienen con sorpresa.





Hasta aquí hemos llegao

12 08 2009

Más por vergüenza que por otra cosa hoy toca hacer un repaso por esos conciertos a los que llegamos tarde, nos perdimos por estar haciendo otras cosas también interesantes o simplemente desechamos en favor de una copa con los amigos. En general el viernes estuvimos al pie del cañón y recuerdo bastantes cosas. El sábado fue distinto, más social y menos riguroso en lo que a conciertos se refiere y, como siempre me pasa, ahora me arrepiento cuando leo las crónicas de We Are Standard o Lacrosse. De todas formas leyendo un poco de aquí e imaginando un poco de allá puedo hacerme una idea de cómo fue la cosa.

Viernes 24 de Julio

  • Cola Jet Set: Tuvieron la mala suerte de tocar a las 21:10, después de nuestros paisanos de The Wish. Nos tocaba cena y refrigerio pero aun así estábamos bastante frescos y nos quedamos a las primeras canciones. Comenzaron con  “Un rayo de sol” de Le Mans, cubriendo así su homenaje a Elefant y “Guitarras y Tambores” fue el álbum en el que se centraron. Cuando nos íbamos sonaban “El sueño de mi vida”, “Tonto corazón”, “Suena el teléfono”… Al día siguiente tocaban en el Indietracks británico. Como anécdota recuerdo que cuando nos íbamos unos amigos se cruzaron con nosotros y dijeron: “Se van hasta éstos, ¡Cómo serán los calamares de Cola Jet Set!”

  • La Bien Querida: Nos cansamos de cruzarnos con ella por el backstage, con su falda zíngara postsetentera y su acompañante barbudo del cual no se separó en toda la noche. En lo que a su actuación se refiere escuchamos las dos últimas canciones, que sonaban muy bien, más contundentes que en el disco, aunque yo me sigo quedando con la maqueta. Aunque unos dicen que  no hizo homenaje a su querido Elefant otros comentan que al principio del concierto les dedicó la actuación en su totalidad. Al final del recital comentaba sentirse muy feliz por cómo había resultado todo: Sonido, conexión con el público…

  • Cooper: Al señor Alex Díez nos dio tiempo verlo de refilón porque nos enredamos a hablar con los Febrero y los Lori y se nos fue el santo al cielo. Como es normal se centraron en Aeropuerto, su “último” trabajo y como curiosidad coincidieron con los Lori Meyers en la versión de Cecilia Ann. El público parecía bastante animado.

  • La Buena Vida: “Están ya mejor” dicen unos; “muy mal de lo suyo” dicen otros. Nosotros vimos el final del concierto con “Viajes por países pequeños” y una despedida muy emotiva. Pero no sólo de emociones vive el hombre, que para letras buenas me leo un libro. Hay quienes se escudan en que el sonido fue malo, al contrario de lo que opina la gran mayoría.

Sábado 25 de Julio

  • Les Très Bien Ensemble: No los vimos ni de lejos, no vamos a engañarnos. Suponemos que bien porque la verdad es que sus canciones son buenas, pero no tenemos referencia, ni las hay en internet.

  • Half Foot Outside: Tocaron delante de Russian Red, lo cual tiene una cierta gracia, sonaban bastante cañeros y la gente que vimos desde la ladera de los alacranes parecía animada pero que no se sabían las canciones.

  • The Wedding Present: Muy rico el Vodka con Seven Up, os dejamos con la opinión de Porerror, de Estatuas Verdes que sí los vio, “A The Wedding Present apenas los conocía, pese a ser un nombre fundamental del pop indie UK. Esperaba un concierto sólido y fue lo que obtuve, pero la sorpresa me vino del altísimo nivel de calidad de sus canciones y sus letras en particular. Realmente, escuchar a estos al lado de otros que actuaron en el festival era como ver jugar al fútbol a Pelé en sus tiempos y luego verme a mí. Mira que actuaron el sábado entre Russian Red y Sidonie, dos supuestos platos fuertes, por lo que para mí eran un grupo “tampón”, pero con su sonido se dedicaron a tapar bocas”.

  • We Are Standard: La gente que nos cruzamos cuando fuimos a ver a Love of Lesbian nos dijeron que nos habíamos perdido un espectáculo impresionante, más o menos lo mismo que nos dijeron hace dos años.

  • Lacrosse: La Gallina Fucsia se los cruzó en Badajoz dos veces, una de ellas camino del Arrabal. En el concierto no sabemos, porque nada más que los vimos en el backstage y ya habían recogido los bártulos. Las crónicas que hemos leído dicen que estuvieron muy movidos y animados.

Pues eso, que a falta de algo sobre la aventura que ha supuesto el fanzine y de un post con las reflexiones finales hasta aquí hemos llegado. Esperamos regresar el año que viene con la misma ilusión y algo más de fuerzas para poder disfrutar de más conciertos.





Contempopránea 2009 presenta:The Wish

11 08 2009

Texto: El Tesorero

Imágenes: la Kodak nueva de Peter Parker.

Como ya hemos comentado anteriormente, los miembros de El Gallo Verde tenía la cuenta pendiente de asistir a los conciertos del Contempopránea desde la apertura de puertas, otros años habíamos hecho propósito de enmienda pero siempre por una cosa o por otra llegábamos tarde, no antes de la segunda o tercera actuación de la jornada (así nos perdimos las actuaciones de nuestros queridos Hipo y Cajón De Sastre).

Este año los encargados de abrir las jornadas eran Febrero (como Grupo Revelación del festival) cuyo disco nos encanta en el despacho de El Gallo Verde, y The Wish, a los que conocemos de sobra pero que teníamos ganas de conocer en su versión al aire libre. Así que esta vez no había excusa y tanto el viernes como el sábado nos pusimos temprano a recoger los bártulos para estar allí en la apertura de puertas.

El turno de The Wish era el viernes, abriendo la jornada puntuales como son ellos unos gentlemen. Aún era de día y éramos pocos los que nos habíamos reunido frente al escenario, por lo que debo reconocer que al menos en nuestro caso el ambiente estaba un poco frío y el público se mantuvo al menos a diez metros de la valla que protege el “foso” para fotógrafos (nada que ver con las aglomeraciones que más tarde se formarían allí mismo). Sin embargo, una cosa puedo decir, los que habíamos hecho acto de presencia estábamos allí porque queríamos y no porque estuviéramos de paso; y es que The Wish cuentan al menos con el bagaje de haberse hecho con una legión de fans incondicionales que, vestidos con camisetas del grupo y las clásicas wayfarer de colores, les siguen allá donde se patean su comunidad.

Sospecho que el paisaje desde el escenario debía parecer desolador, con tan pocas cabecitas saltando al son de las canciones, pero si los Wish estaban desanimados, no lo parecían. La banda ante todo es profesional y se lo pasa bien haciendo lo que hacen, y creo que poco les importan si vienen más o menos desconocidos a fisgonear por el backstage o a juzgarles si son merecedores de tocar en el festival o no; pequeño error, pues The Wish es de las bandas que enganchan a la primera, con un repertorio de temas que no sólo se corean y (para los menos duchos en el inglés) se tararean, sino también se bailan pues cuentan con un ritmo que te obliga instintivamente a mover las piernas.

La banda interpretó temas de su demo The Monster In Me y de su EP REV, un repertorio en el que combinaron sus canciones más bailables con aquellas de corte más épico y oscuro; también interpretaron, como homenaje a Elefant, “Mi hermana pequeña” de Los Planetas (mezclada al parece con unos samples extraídos de la discografía de The Cure); en un homenaje particular, el bajista del grupo Campini tocó durante unos minutos de espaldas al público, en clara referencia a May Oliver, bajista de la banda granadina que hacía lo mismo en actuaciones y ensayos por vergüenza (según cuenta la leyenda).

A medida que iba avanzando el (corto) concierto, la gente se iba acercando curiosa por ver a esa banda que se escuchaba tan bien, y creo que al final de la actuación había más gente de la que cabría esperar para esas horas de la tarde; también los ya presentes nos animamos (imposible no animarse) a acercarnos al escenario, a alzar los brazos, a bailar y a chillar como quinceañeras; es el carisma de una banda que a base de componer excelentes temas, tocar como veteranos y tener una actitud impecable sobre las tablas, son capaces de levantar hasta al público más dormido y caldear hasta el ambiente más gélido.

El saldo de la actuación de The Wish creo que es altamente positivo; quizás un horario tan intempestivo les ha perjudicado a la hora de congregar público y tener mayor repercusión, pero han demostrado estar a la altura de los grandes nombres del cartel en un escenario tan importante como el del Contempopránea. Con todo ello, se les deberían plantear nuevos retos, quién sabe si asaltar definitivamente el mercado nacional, sacar un LP de la mano del algún sello o incluso volver a tocar en el Contempopránea, esta vez en un horario más adecuado. A todos aquellos que aún tengan dudas, les invito a visitar su myspace y escuchar su trabajo.





Un jueves incierto

10 08 2009

Crónica del jueves de la 14ª edición del Contempopránea.

Texto: El Príncipe de Beukelaer

Imágenes: El Gallo Verde

 

Hola amigos, me estreno en este blog a petición de los miembros del Gallo Verde, que me han insistido mucho (entre risillas maliciosas, no sé porqué) en que yo precisamente escribiese una pequeña crónica de lo que había podido vivir en la jornada del jueves del Contempopránea de este año; y la verdad, no sé porqué han insistido tanto en que escribiese precisamente de este día, argumentan que yo mejor que nadie podía dar fe del espíritu de la “fiesta de bienvenida”, lo cierto es que yo los jueves es el día que mejor me lo paso, el viernes suelo estar con dolor de cabeza y el estómago revuelto y no sé porqué, supongo que alguna explicación tendrá.

Muchos os acordaréis de mí aunque ahora no me pongáis cara, pues hablé con muchos de vosotros (algunos erais ya lectores del blog, otros no) y alguno me invitasteis incluso a alguna copa (vale, quizás no explícitamente y la copa me la eché yo) porque al final de la noche a mi botella sólo le faltaban un par de copas y sospecho que algo más sí que bebí; además creo que os caí bien porque no parabais de preocuparos de que no me perdiese de mis amigos y el viernes por la mañana muchos os acercasteis a mis compañeros para preguntarles por mi estado de salud y para decirles lo agradable y simpático que había estado la noche anterior.

Pero bueno, no quiero demorarme más; seguramente cualquier cosa que os pudiera contar de mí ya os la conté ese día. Voy a intentar centrarme en lo que dio de sí esa jornada del jueves, aunque ya de antemano os pido disculpas por las posibles inexactitudes de tiempo, nombres, lugares y demás, ya os digo que tengo un recuerdo un poco borroso de esa noche, creo que me sentó algo mal.

Llegamos temprano a la plaza de Alburquerque, era todavía de día creo, frescos como una lechuga gracias al refrescante rebujito que habíamos tomado durante el día, mientras montábamos las tiendas. Lo primero que hicimos fue ir, botellón en mano, a la oficina de turismo a que los Gallos Verdes se acreditasen, pero tuvieron problemas con las agradables señoritas que se encargaban de ello, pues sus invitaciones estaban en una lista tan privada tan privada que ni ellas la conocían; al final vino un amable señor, un tal Agustín que debe ser el alcalde del pueblo, dijo “Geoffrey, saca a Lucille” y los Gallos Verdes fueron inmediatamente acreditados. También en ese lapso de tiempo conocimos a Alejandro Masferrer, autor del genial cartel del Contempopránea, con sus muñequitos y sus nubes de colores. Desde aquí le mando un saludo.

El caso es que nos pusimos a hacer botellón junto a los chicos de The Wish, más buena gente que un taburete, y que el día siguiente (y de eso sí me acuerdo perfectamente) darían un conciertazo como la copa de un pino; les acompañaba Ángela Urtoller aka Angie Lee en calidad de road manager o algo por el estilo, y que está incluso más guapa así que de bajista misteriosa. También estuvimos con un chaval que me presentaron como Javier Solís, que me dijeron que escribe en prensa, pincha en salas y hasta tendrá un trabajo serio; todo un renacentista del siglo 21, vamos.

Como digo, hicimos botellón mientras veíamos los conciertos; para quien no lo sepa, la fiesta de bienvenida consiste en montar un escenario en la plaza del pueblo, donde los festivaleros se mezclan con los lugareños, y tocan algún grupo de cierto renombre junto con los finalistas del concurso de maquetas y algún que otro grupo enchufado para rellenar; vamos, como una verbena de pueblo pero a lo bestia. Al final un DJ pincha un rato, la gente se marcha a los bares del pueblo y todo se vuelve muy, muy borroso.

Los primeros en salir fueron unos chicos de Alburquerque que visten un poco raro, Tennis se llaman, pero no debieron tocar mucho pues estuvieron todo el rato como haciendo pruebas de sonido, no sé aquello no sonaba muy bien; luego estarían hablando un rato con el Tesorero, igual de amable  que cuando le llaman de orange para darse de alta en el ADSL (que ya tiene), pero la conversación se desvió cuando apareció el chico de Starsky Records que fue abordado por los tennistas, y El Tesorero se fue a saludar a un tal Porrero que tiene un blog muy didáctico y divertido.

Después llegó el turno del 3er y 2º clasificados del concurso de maquetas del Contempopránea. Lentejas Los Viernes son de Sevilla y sus canciones son como de power pop agridulce, como lo de los chinos; tocaron bien aunque no sonaron muy allá, fue entonces cuando me di cuenta de que la culpa no iba ser tanto de los grupos y sí del sonido contratado; la verdad es que el sonido en todo el Contempopránea fue sobresaliente pero el del jueves sonaba como cuando enchufo el ipod al cassette del coche; o peor. Como decía, los Lentejas molaron y la gente se lo pasó bien con ellos; por aquel entonces yo ya lo veía todo un poco borroso, pero recuerdo que tocaron “Nadadora” de Family, como homenaje al sello Elefant. De entre sus temas propios, recomiendo “Volando”, inexplicablemente de las menos escuchadas en su myspace.

Tras ellos tocaron los Guatafán, banda valenciana de electro-pop al más puro estilo La Casa Azul (lo dice todo el mundo, lo dicen hasta ellos, ¿por qué no lo iba a decir yo?). Molan un montón, su canción que más me gusta es una que se llama “Como un fan”; además, otra de sus canciones fue escogida como sintonía de presentación de los grupos para este Contempopránea, una canción que se llama “La Merienda” (anda, qué casualidad, como el programa de radio de Agustín). Luego María Guatafana bajaría a charlar con el público, se paró con nosotros y nos regaló unas maquetas del grupo; qué simpática, es la más guapa de todas las de Guatafán.

Los últimos en tocar fueron unos que se llaman The Yellow Melodies, que con ese nombre podrían ser de Oklahoma pero son de Murcia; su cantante y líder es un señor que se llama Rafa Spam o algo así, que tienen un fanzine supercurrado que se llama Planeta Amarillo y que al parecer siempre está de vacaciones. Por lo demás, el concierto estuvo muy bien, cantan en inglés y se parecen a esos grupos británicos que me pone John Nash en el despacho. No puedo decir mucho más porque, francamente, no lo recuerdo.

De lo que sí me acuerdo es que después de tanta banda montaron en el escenario un estalache de mesas de mezclas y platos de dj, y con esto salieron dos chavales vestidos de Zipi y Zape pero en rosa; las pintas auguraban lo peor, pero me equivoqué: Los Chicos Malos (como en la canción de La Casa Azul) fueron la bomba pinchando y al segundo tema ya tenían a todos los presentes (incluso a los conservadores jóvenes lugareños) saltando y cantando los temas que iban poniendo, un repertorio muy muy variadito a base de clásicos indies, otros menos clásicos, otros menos indies y en definitiva temazos con el denominador común de hacer que el público se lo pasara en grande. Los Chicos Malos estuvieron muy divertidos, haciendo el chorra sobre el escenario, agitando los brazos, azuzando al público al desfase o interpretando ridículas y vistosas coreografías. En conclusión, excelentes en su papel de animadores de la fiesta y maestros de ceremonia, un gran acierto por parte del festival al traerlos este año y una alegría para muchos si el año que viene repiten, pero en jornada oficial (que aunque sea, me los llevo a dormir a mi casa).

Cuando el dj termina y los técnicos empiezan a recoger el estaribé, finaliza la fiesta de bienvenida oficial y empieza la extra-oficial, que consiste en irte a conocer el medio autóctono del pueblo, es decir, sus calles y sus bares. En esta categoría, el rey absoluto es el Cómic, clásico de visita obligada por los festivaleros que sin embargo se peta tanto de gente que resulta casi imposible entrar y pedir una copa (como una irónica alegoría de lo que supone en general el festival); pero siempre puedes ir a reunirte con los poppies en el exterior del local, tomarte el final del botellón mientras escuchas la música que se oye desde fuera y si ves un hueco en algún momento, pues te cuelas y te pides un wiskycola.

Por supuesto, la noche del pueblo te invita a más, hay un montón de pequeños y acogedores bares por la zona que esas noches se disfrazan de indies, sólo que por lo general a esa hora no sueles ni distinguir entre uno y otro y ni te acuerdas de sus nombres. Y si no siempre hay gente, un montón de festivaleros desperdigados por las calles dispuestos a pararse a hablar con un simpático desconocido.

Al final, aunque conocí a un montón de gente e hice un montón de amistades, son tus amigos de siempre los que te sacan del tumulto y te llevan sano y salvo al cámping diciendo eso de “no beba más”, aunque la última copita (o copitas) junto a la tienda no te la quita ni dios; lo justo para irte calentito a la cama, que mañana será otro día.





Contempopránea 2009 presenta a: Ellos

7 08 2009

Texto: La mujer esponja

Fotos: El Gallo Verde

Ellos tenían una deuda con el festival desde hace tres años, cuando a última hora se cayeron del cartel por problemas con su discográfica; Bien, creo que este año la han pagado con creces. Ellos fue el grupo encargado de actuar en la presentación del festival a los medios de comunicación en Madrid donde ofrecieron un mini concierto acústico para los asistentes. En Badajoz, actuaron en la Contempopránea Twee Party que se celebró en la Sala Aftasí. Y, por último, acudieron al Festival cerrando los conciertos del viernes.

Comienza la jornada de conciertos del viernes con la actuación de The Wish, llegamos hacia las ocho a la zona de conciertos y entramos en el backstage a ver a nuestros paisanos antes del debut. Para nuestro asombro ya estaban allí los componentes de otros grupos, entre ellos Santi Capote y Guille Mostaza.

Son las cinco menos algo de la mañana, estamos ya un poco agotados, llevamos desde las ocho y media de la tarde de conciertos pero no nos podemos perder el concierto de Ellos. Yo personalmente acudo con muy buenas expectativas después de ver al grupo en Badajoz y estoy deseando verlos de nuevo en la ladera del castillo.

El público aguarda para verlos en el escenario, los seguidores son numerosos a pesar de las horas de la actuación. Suena la música, y aparecen el escenario Santi, Guille y su banda entonando la primera canción.

Los madrileños ofrecieron un concierto divertido, interactuando con el público que respondía encantado y cantaba a pleno pulmón (algunos ya un poco afónicos) sus  canciones. Entre el repertorio, cantaron canciones de sus discos anteriores y temas de su nuevo disco como “El anillo”, “ Lo dejas o lo tomas”, “Paso de ti” y uno de mis favorito “No te enamores”.

Como sabéis, este año el festival rendía homenaje a Elefant Records, y como no podía ser de otra manera Ellos incluyó entre su repertorio el tema “Mi hermana pequeña” de Los Planetas. Dicho tema parece ser una opción segura y acertada, no sólo porque el público se vuelve loco al escucharlo, sino porque ha sido un tema bastante concurrido. The Wish también eligió ese tema para el homenaje y Chema Rey la incluyó en su repertorio de su sesión del sábado.

Entre el repertorio echamos en falta “El Regalo”, que quizás no incluyeron por miedo a que los fans subieran al escenario con chuletas con la letra, no lo digo por nadie…. También hay que destacar la aparición de lo que parecía ser un espontáneo corriendo tras Guille mientras éste cantaba una de sus canciones y sus compañeros se quedaban un poco perplejos. Al finalizar el concierto, el público quedó animado y listo para la sesión de Solys dj, no??

Después de hacer un resumen de lo que fue el concierto voy a contaros algunos cotilleos. Santi Capote, debajo de su jersey de rayas llevaba la camiseta de I Love Bdajóz que le regalaron en la Sala Aftasí, olé!  ¿Pensabais que iba a contar otra cosa?

Y respecto al look de Guille Mostaza, que decir sin parecer Miki Nadal, aunque he de contaros que cuando entramos en el backstage y lo vimos listo para salir, uno de mis compañeros ( no digo cual) me dijo: “ Tranquila, me pone hasta a mí” y hasta aquí puedo leer.





Contempopránea 2009 presenta a: Febrero

6 08 2009

Texto: John Nash

Fotos: El Gallo Verde

Parece que hace un año pero ni 15 días nos separan de esa tarde-noche de sábado en la que cuatro chicos de Tarragona subían un peldaño más en su escalada musical. El paseo de la ladera recibía a más gente de la que me esperaba para disfrutar con Febrero, y es que sospecho que se habían traído un séquito de acompañantes que no pararon de saltar y corear las canciones en todo el concierto.  Serían las 8:30 cuando Adriá, Xavier, Diego y Joan, formación clásica de batería, bajo y dos guitarras,  aparecían sobre el escenario con todas las ganas del mundo de exprimir  esos 32 minutos de actuación que la organización del festival les regalaba como premio al ganador del concurso de maquetas 2009.

Febrero hizo un repaso a su trayectoria musical que abarca desde  2006 con su maqueta homónima donde destacó “El fin del mundo”, pasando por Musicoterapia (2008) con esa joya llamada “Genial” que todos cantamos y bailamos, porque esa es otra de las características de su música, que es muy bailable, para acabar centrándose en su maqueta más reciente y causante del premio revelación: Feria pop. Temas como “Autos de choque”,” Montañas rusas” o “Laberinto de espejos” fueron tarareados por el público asistente. Era curioso observar cómo mientras unos cantábamos y bailábamos temas ya muy interiorizados otros seguían el compás dando palmas y se decían unos a otros: “pues suenan muy bien”. Melodías pop con reminiscencias sesenteras adaptadas al 2009. Guay.

Sobre el escenario se mostraron tranquilos, desenfadados y -sencillos, que no simples-. Se agradecen la ilusión, las miradas cómplices entre Adriá y Xavier,  la entrega de Joan y el entusiasmo de Diego animando al público. Adría se erigió como  portavoz presentando las canciones y charlando animadamente con todos.  Todo esto, que se debería presuponer en un grupo, se agradece doblemente cuando sabes que estaban actuando con gripe; unos profesionales!!

Y si hablamos de profesionalidad no podemos dejar pasar este momento sin recordar su aportación al homenaje a Elefant, uno de los más conseguidos de toda esta edición. Febrero se destaparon con “La noche inventada” de Family dando muestras de un gusto exquisito y una sensibilidad muy especial. Ya podrían aprender muchos de los grandes.

En definitiva, que son unos chicos muy majos que se paseaban con la misma ilusión que nosotros por el backstage donde los dejamos el sábado ya de mañana con un bocata entre las manos, por lo que sospechamos que se irían de Alburqueque con un buen sabor de boca.

Uno de los mejores conciertos del festival; una lástima que la mayoría entre para ver a los consagrados y se pierda caramelos como Febrero. Esto tiene muy poco de indie.





Contempopránea 2009 presenta a: Lori Meyers

4 08 2009

Texto: La Mujer Esponja

Fotos: El Gallo Verde

La una y media de la mañana del viernes 25 de julio, acaba de terminar el concierto de Vetusta Morla, la ladera del castillo de Luna está a rebosar, no cabe ni un alfiler. Pero el público no se mueve, no quiere perder su sitio para ver a Lori Meyers.

Tras sonar la entradilla de este año (Guatafan), los granadinos suben por tercer curso consecutivo al escenario de Contempopránea, pero a los asistentes no nos importa, estamos aquí esperando a que comience el concierto deseando verlos de nuevo (o por primera vez para algunos).

Noni, Álex y los suyos salen al escenario llenos de energía y dispuestos a darlo todo por y para el público que les aguarda. Comienza el concierto con “Viaje de estudios”; los fans comienzan a cantar, a saltar… se visualizan banderas de Granada y un grupo de paisanos le entrega una camiseta del Granada Fc, que ya se puso el primer año que vino a “la tierra de los alacranes” como ellos la suelen llamar. Noni se la puso encantando.

El repertorio de este año era una decisión complicada, ya que había que evitar repetir muchos temas del año pasado pero tampoco podían prescindir de los  que el público está deseando escuchar y corear una vez y otra y otra. Este año, además, tienen un problema añadido: disponen de menos tiempo, tan sólo 50 minutos!!

A pesar de las premisas anteriores, los de Loja ofrecieron un repertorio variado, con temas que no podían faltar como “Alta fidelidad”, “Luces de Neón” o “Luciérnagas y mariposas” de su último disco, Cronolánea. Sonaron también temas de álbumes anteriores como “Dilema”, “Ham’a'cuckoo”, “Tokio ya no nos quiere” o el tema por el que mis compañeros de El Gallo Verde me pusieron este alías, “La mujer esponja”. Tampoco podía faltar  “Un mundo por delante” interpretado por Álex.

En definitiva, dieron un concierto digno de ellos. Mi sensación particular al terminar el concierto fue de “¿ya? ¿Tan pronto?”. Me quedé con ganas de más, me lo estaba pasando tan bien que se me pasó volando. Aunque tengo que admitir que eché de menos algunas cosas, como ver a un Álex más activo, saltando en el escenario como el año pasado.

Un detalle a destacar del concierto, fue la camiseta que lucía el bajista del grupo; Sí, llevaba una camiseta del grupo The Wish, el conjunto pacense que abrió el festival esa misma noche. ¡Eso es buen rollo entre los grupos!

Como veteranos del festival y grupo profesional donde los haya, Lori Meyers  homenajeó a Elefant versionando a sus paisanos Cecilia Ann con el tema “Gris”, haciendo las delicias de los más entendidos.

Al finalizar el concierto, entramos en el backstage a recuperar fuerzas y tuvimos la suerte de ver a Noni en la barra. Nos acercamos a saludarle y pudimos intercambiar algunas impresiones y hacernos fotos, jeje. Al igual que a mí también se le hizo corto el concierto; nos comentó que estaban encantados con el público que año tras año se entrega completamente en la ladera y sorprendidos porque no esperaban tanta gente dados los conciertazos de la noche tan seguidos.

La verdad es que la noche del viernes estuvo completita, lleno de grandes conciertos, pero los asistentes al festival estuvieron a la altura de las circunstancias, como si no existiera el cansancio y no pesarán las horas de pie; mereció la pena.





Contempopránea 2009 presenta a: Sidonie

3 08 2009

Texto: El Tesorero

Fotos molonas: Peter Parker

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Por supuesto, había mucha expectación por ver a ciertos grupos del Contempopránea de este año: a ver cómo se portaban Vetusta Morla, qué tal resultaría el neofolk de Russian Red sobre el escenario, cómo sería el revival de los Wedding Presents… Pero si había un grupo envuelto en la polémica, ése era Sidonie; ni siquiera Ellos, que hace un par de años se cayeron del cartel por problemas discográficos, habían levantado tanta expectación, ya casi nadie se acordaba de aquello. Pero el plantón/problema/expulsión de Sidonie el año pasado lo tenía todo el mundo grabado a fuego en su retina, sobre todo sus fans que nos quedamos con las ganas de escuchar los temazos de su álbum Costa Azul recién salido del horno.

De todos modos, la polémica no era para tanto, la banda y la dirección del festival hicieron las paces enseguida, y los que sabían la verdad de lo ocurrido (nosotros sólo lo intuimos) decidieron callar; Sidonie y Contempopránea a pesar de todo han estado vinculados desde hace mucho tiempo y así debe ser.

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En cualquier caso, la polémica siempre les ha sentado bien a los catalanes; como pez en el agua, reciben las críticas con sorna, encienden los ánimos y, finalmente, callan bocas donde mejor lo saben hacer: sobre el escenario, ofreciendo un espectáculo que muy pocos ofrecen hoy día en España. Pero al fin y al cabo, esta cualidad es consecuencia de una verdad como un templo: Sidonie, a pesar de sus apariencias de divas del rock, son humildes y profesionales, se saben deudores de su público, y por ello se comportan de manera cariñosa y cercana con ellos (con todos nosotros).

Los de Barcelona tenían muchos compromisos y asuntos pendientes para su actuación del Contempopránea; compusieron su repertorio a base de canciones de su inminente disco nuevo El Incendio, que como es lógico deben promocionar (también tendrían sus ganas de presentarlo ante el público), algunos temas de Costa Azul (“Sylvia”, “Dandy del Extrarradio”…), para resarcirse del suceso del año pasado, y algún que otro clásico de sus primeros discos (“Sidonie Goes To Varanasi”, “Feelin’ Down”…), para conectar con sus seguidores de toda la vida.

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Sobre el escenario, los Sidonie se comportaron como siempre, corriendo y saltando y gastando más calorías que follando debajo de un plástico; son puro show, constantemente se dirigen al público, charlan entre canción y canción, alientan a los indecisos a corear los estribillos y alzar las palmas; al fin y al cabo, nada nuevo en su planteamiento, pero da igual, nos lo pasamos teta con ellos. Además, en esta ocasión se contaba con el aliciente de el cameo de Love Of Lesbian, amigos de la banda, que salieron para cantar (más bien tararear) algún tema que no acabo de recordar.

Cosas chungas que pasaron en el concierto: Por un lado está la actitud de la gente, yo no sé si es casualidad pero puedo afirmar (y afirmo) que los individuos más chungos que me he encontrado en el Contempopránea han sido durante actuaciones de los barceloneses; que si te quemo con el cigar, que si con el sitar se han cargado el concierto, que si te molesto colega me lo dices y me voy… Mención aparte los indignados por el comentario de Marc acerca de los catalanes; cito, más o menos textualmente: “Queremos agradecer a todos los catalanes que se han pegado la paliza de viaje para estar con nosotros aquí (ovaciones catalanas), aunque supongo que también habrán venido a ver a otros catalanes como Love Of Lesbian (ovaciones generales), o Lori Meyers (más ovaciones generales y algunos gestos de sorpresa) que, errr, no son catalanes pero por lo buenos que son, podrían serlo (abucheos varios, supongo que por parte del público andaluz).”

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Este comentario, que cualquier persona con dos dedos de frente y un poco de sentido del humor habría interpretado como un gesto de sana socarronería, fue tomado por el sector más crítico como un síntoma de exarcebado nacionalismo catalán, de desprecio del pueblo andaluz y de insulto a la ciudad de Granada. Gilipolleces. Es como cuando yo digo que el jamón extremeño es el mejor y lo que se come en el resto de España es culo de mono, sabiendo que el jamón de Huelva y de Salamanca, bueno, no están tan mal. Como dice el refrán, el que se pica… que se rasque el culo.

Chorradas aparte, lo que sí es cierto es que la polémica parece perseguir a Sidonie, pero da igual, porque con las críticas se crecen y siempre acaban dando un concierto de la leche, tú acabas saltando y chillando como una adolescente y cuando la banda termina su actuación y se marcha por el lateral del escenario, tú sólo puedes decir, con una sonrisa en los labios, “menudos cabrones”. Eso sí es Sidonie.

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PD: El concierto fue en sábado y debía empezar a la 1:20, pero empezó con con casi media hora de retraso; evidentemente la culpa no era de ellos y el retraso era acumulado de las anteriores actuaciones, pero más de uno y de dos ya se temían lo peor. Al final, Chema Rey (que era el DJ para ése sábado) saldría al escenario a presentarlos.

Videos

Presentación

Sidonie Goes To Moog

Boheme

Nuestro Baile del Viernes

Feelin’ down con Love Of Lesbian





Contempopránea 2009 presenta a: Russian Red

2 08 2009

Texto: Peter Parker
Fotos: El Gallo Verde

Todos los periódicos y revistas generalistas del país han hablado de Russian Red, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. Cuando todo el mundo habla de lo mismo a la hora de verlo con tus propios ojos es inevitable crearse ciertas expectativas porque “algo tendrá el agua cuando la bendicen”. Además esta chica tiene todos los ingredientes para llamar la atención y dar que hablar, es guapa, tiene una buena voz, algunas de sus canciones son realmente buenas,… luego se ha alimentado su publicidad con rumores sobre sus relaciones amorosas en el reducido mundillo del Indie y sus desacuerdos con la misma pequeña discográfica que contribuyó a lanzarla al estrellato.

Basta con escuchar el disco de Lourdes Hernández, “I love your glasses”, para reconocer que hay talento en él, en el que la voz es el principal instrumento por encima de cualquier artificio instrumental. El ¿problema? es que para ver lo que vimos en Contempopránea 2009 podríamos haber escuchado el disco tranquilamente tomándonos una copa.

En lo que duró el concierto no faltaron ninguno de los temas principales “Cigarrettes”, “Nice thick feathers”, incluso algunos de los temas de su nuevo disco que no os puedo decir cómo se llaman porque ni se molestaron en presentárnoslos.


Russian Red in red, by El Gallo Verde

Hay que ser sinceros, Russian Red y su banda dieron un concierto correctísimo, todo sonó como debía y Lourdes, aunque no estuvo muy expresiva en los intermedios de las canciones, supo usar su bonita voz para imprimir el carácter adecuado a cada nota para que sonase redonda. Pero aún así no bastó para firmar un concierto memorable, si no eres fan acérrimo suyo. Quizá el problema es que el escenario del festival es muy grande para unas composiciones que no se prestan a ser coreadas en masa (difícilmente pueden compararse las voces roncas de los contempopráneos, después de dos días de festival, con la de Russian Red) ni a botar como locos. Estas canciones son más apropiadas para dejarse llevar y ensimismarse, ver al artista de cerca,… y no era el lugar más adecuado. Russian Red, como las colonias buenas, funciona mejor en las distancias cortas.

PD: Como toque de frivolidad, quiero decir que me molestó un poco que con lo arreglada y elegante que suele vestirse Lourdes Hernández en sus conciertos, para su actuación en Contempopránea parecía que estaba de barbacoa en el campo.





Contempopránea 2009 presenta a: Vetusta Morla

31 07 2009

Texto: John Nash

Fotos: El Gallo Verde

Serían las nueve de la tarde-noche cuando pululando por el backstage nos encontramos con la rueda de prensa (que ni llegó a ser rueda ni mucho menos fue de prensa) de Vetusta Morla. Entre las típicas preguntas en plan: “¿Qué os parece Alburquerque?”, “¿Qué opinión tenéis de Contempopránea?” y cosas por el estilo pudimos entresacar alguna respuesta interesante:

Pucho y sus compañeros andan metidos de lleno en una supergira (les falta por confirmar la comunión de mi prima y poco más) pero aún así sacan tiempo para preparar otros proyectos como dejaron claro en su actuación, donde interpretaron algún tema de nueva cosecha. Mientras degustaban un poco de jamón de la tierra y algo que les acercaron en un taper, los de Tres Cantos aseguraban que tenían una idea equivocada del festival, pensaban que el recinto era más grande; poco después comprobarían que lo que hace grande a Contempopránea es su gente y es seguro que desde el escenario los 4.000 parecíamos 40.000.

Halagaron el gusto por el producto nacional del que siempre ha hecho gala Alburquerque y apostaban por Lori Meyers y Catpeople como grandes triunfadores de esta 14 edición del festival indie por excelencia (eso para los que dicen que no tiene criterio).

A la hora del concierto, no se podrán quejar, la ladera, que estaba a reventar, se dividía entre “¡Madre mía Vetusta! ¡Lo vamos a flipar!” Y “¡Madre mía Vestuta! ¡Lo vamos a flipar!, que cada uno le ponga la entonación que crea necesaria. Yo tenía claro que el concierto anterior había sido “mi concierto” y aguardaba a la mitad del sándwich catpeople-vetusta-lori con el estómago lleno; aún así, la curiosidad pica mucho sobre todo con un grupo del que has escuchado tantas cosas buenas y malas.

Vetusta Mora apareció en el escenario a eso de las 00:00 (ni frío, ni calor) con su ya habitual look de tonos neutros sólo salpicado por la camiseta de Pucho, esta vez celeste con unas marcas rojas. Comenzaron con Autocrítica y después ya no tuvieron que hacer más; las 4.000 personas que abarrotaban la noche de  Alburquerque coreaban tema tras tema todas las pistas de “Un día en el mundo” y es que tiene que dar gusto que los conciertos salgan ya rodados desde antes de bajarse de la furgoneta. Entre Copenhague, Pequeño desastre animal o la coreadísima Sálvese quien pueda,  aprovecharon para presentar un nuevo tema titulado Boca en la  tierra (que tiene gracia el título viendo lo que vendría después). A estas alturas la gente ya estaba entregada y con Sharabbey road ya fue la vorágine. Toda la peña botando al ritmo del ya [“mítico”] –lo-lo-lo-la-la-la- y levantando una polvareda sólo comparable a la máquina de humo del escenario, que deslució bastante el concierto e hizo que el mejor juego de luces que jamás haya pasado por Contempopránea pasara inadvertido.

Y fue en ese momento de éxtasis colectivo cuando se vio que ese festival que les parecía tan pequeño se les quedó muy, muy grande. Pucho comenzaba con las primeras notas de La marea pero el público seguía con el estribillo anterior en bucle. El grupo se miraba…comenzaba de nuevo…en fin, se echóaron de menos poquito de tablas, que diez años de bolos no son diez años de experiencia en los mejores escenarios de España. Terminar con La cuadratura del círculo (la nueva Groenlandía?’) tampoco pareció la mejor elección.

Un concierto aceptable con las letras que ya les conocemos, una música más contundente (utilizaron hasta bidones a modo de percusión) que la del disco y un vocalista honesto que cumple su papel pero que pierde si se le compara con muchos de los grandes… ¿Por qué nos gustará tanto comparar?

Mención especial al momento backstage acabado el concierto,con el grupo abrazado y cantando El amor valiente de Deluxe.