Grupo de la semana: Los Niños Mutantes


– El Tesorero –

Mucho se dijo en su momento de Gijón con todo el rollo aquel del Xixón Sound y de toda la caterva de grupos, excelente grupos, que salían del principado; tanto era el pegote que se echaban que a la preciosa ciudad asturiana se la consideraba como la Seattle española, a pesar de que, salvo a dos o tres, a la mayoría no se los conocía ni en su casa a la hora de comer. Pero entonces, si ellos eran la Seattle del indie español, ¿dónde situamos a ciudades como Zaragoza, que tan buenos grupos ha parido? ¿Y Granada? ¿Será entonces Granada el Nashville del Mediterráneo? Paparruchas.

Porque centrémonos en Granada; cuando se habla de la ciudad de la Alhambra, a todo el mundo se le viene a la cabeza Los Planetas, y últimamente Lori Meyers (siempre situándonos en el panorama indie). Pero Granada es cuna de otros muchos excelentes grupos, y aunque la mayoría tienen como referencia evidente y principal motor motivador al grupo de Jota, los que vienen al caso no los citan en prácticamente ninguna entrevista como influencia. Estoy hablando, redoble de tambor, de los Niños Mutantes.

Los Niños Mutantes, más allá de sus caras de concejal socialista y de su aspecto intelectualoide, son un grupo que viven por y para la música, y que aúnan talento, vocación y profesionalidad (factores que no siempre se dan en los grandes grupos). Personalmente, a mi me sorprendieron y conquistaron con su directo potente y guitarrero durante el Contempopránea del 2006, recuerdo vivamente sobre todo la interpretación de Juan Alberto, su cantante, desgañitándose con aquello de “mis ejércitos de brutos… ¡mecánicos, mecánicos, mecanicos!”. Pero empecemos por el principio.

Principios de los 90. Nani Castañeda y Miguel Haro son el batería y el bajista respectivamente de uno de los grupos con más renombre en Granada, Mama Baker. A sus ensayos acude Juan Alberto Martínez, un amigo que les ayuda como “pipa” en sus conciertillos y que había intentado tocar por su lado con uno o dos grupillos de poca monta de la ciudad. Pronto empiezan a hacer cosas juntos: Juan Alberto es realmente bueno como escritor, les pasa algunas letras y toca la armónica en alguna actuación aislada. Pero los tres ambos congenian, y en vez de unírseles Juan Alberto al grupo, Nani y Migue prefieren formar un grupo con éste aparte de Mama Baker. Es 1994 y nacen Los Niños Mutantes. Aunque ellos compondrán el trío principal de la formación, otros “mutantes” que formarán parte en momentos puntuales (sobre todo por motivos de grabación) son Manolo Requena y Rafa Torres.

Pero, ¿de dónde surge tan curioso nombre para el grupo? La historia es un poco rara; fue en Berlín, donde Juan Alberto visitó una exposición de arte cuyo tema principal eran… ¡Sí, los mutantes! Y tanto le fascinó la obra del autor que pensó en ponerle a su grupo el nombre de la exposición. Pero por su lado, Nani andaba obsesionado con el título “Los niños del IRA”, y claro, cuando cotejaron impresiones, pues hicieron una fusión a lo dragon ball y se quedó como “Los Niños Mutantes” (mucho mejor, dónde va a parar…) ¿Había mencionado ya la palabra intelectualoide?

No, ya en serio. Omitiendo las diversas influencias que aseguran haber recibido de sus años mozos y las múltiples referencias a las que aluden aquellos que pretenden catalogarlos, lo cierto es que los Niños Mutantes pronto alcanzan un estilo propio y muy característico que les hace destacar pronto dentro de la amalgama de grupos semi-profesionales de la antesala indie; la crítica especializada ha destacado siempre de ellos esta personalidad propia, conseguida a través de un pop-rock-powerpop (llámalo equis) que suena desgarradora y con fuerza, con unas letras geniales (Juan Alberto se destaparía posteriormente como poeta, publicando incluso algunas de sus obras) y la voz de su cantante que resulta comunicadora y emotiva; llevan, en resumen, una clasiquísima fórmula de trío guitarra-bajo-batería (el catenaccio de la música) a cotas de banda consagradas. Lo cierto es que tanto en directo como en sus discos, los Niños a mi me suenan estupendamente, un sonido muy guitarrero, y unas letras de pararse a ver qué dicen, para cargarlo en el mp3 y escuchar sus matices en todo su esplendor.

Un último apunte de la crítica con la que no estoy de acuerdo: A los NM se les señala como los herederos de Surfin’ Bichos. Desconozco si esta afirmación sería más correcta en el contexto de sus orígenes musicales, y además no he escuchado de los Surfin’ tanto como para cotejar si la comparación es correcta o no, pero lo cierto es que en mi opinión los NM son herederos de ellos mismos y que ni siquiera la música de Mama Baker tiene mucho que ver con el sonido “mutante”.

El caso es que desde muy pronto se toman en serio el grupo y empiezan a trabajar sin descanso hasta grabar cinco maquetas (cuatro de ellas con equipos propios) que van distribuyendo por todos los medios y discográficas del sector. Van haciéndose conocer, y su nombre va apareciendo poco a poco en reseñas de prensa y radio, destacando por supuesto los programas de Radio 3 Disco Grande y el Diario Pop de Jesús Ordovás. Igualmente, no descansan y participan en todos los certámenes a su alcance, obteniendo varios premios que recompensan su esfuerzo y dedicación y que les sirve para ir haciéndose un nombre dentro del panorama indie del país. Es en uno de estos certámenes, el Oviedo Múltiple 96, donde se pone en contacto con ellos Roberto Nicieza, de la discográfica Astro Discos; es muy curioso y sobre todo revelador la relación de fraternidad y lealtad que han mantenido desde entonces los Niños y su sello, y a pesar del paso de los años y de la fama obtenida, siguen grabando juntos, llegando incluso a reconocerse a Roberto como cerebro en la sombra del grupo y miembro de pleno derecho; los elogios entre unos y otro siempre han sido constantes, en un caso que muy pocas veces en el mundo de la música. Con ellos se empiezan a grabar los temas a partir de 1997, y ya aparece en abril del 98 el tema “Veneno-Polen” en el recopilatorio de la casa Astro Bueno (Astro Discos, 1998). En julio ve la luz el primer single del grupo, titulado Niños Mutantes (Astro Discos, 1998), y en octubre el álbum de debut, titulado Mano, Parque, Paseo (Astro Discos, 1998), con 14 temas, y para el que se cuenta ya con Manolo Requena como segunda guitarra.

El disco cosecha excelentes críticas y buenas cifras de ventas, y con él se populariza el sonido “mutante” hasta medios generalistas y nacionales; pero los Niños no se quieren dormir en los laureles, y trabajan incansablemente tanto en la promoción del disco como en la composición de nuevos temas. Una caractarística del grupo siempre presente en su carrera ha sido la proliferación de cedés de singles, y en este periodo son hasta tres los que salen a la luz previos al próximo disco; se tratan de Veneno-polen (Astro Discos, 1999), con tres temas inéditos, Versiones Autorizadas (Astro Discos, 1999), y Nuevas Conversaciones en el Simca (Astro Discos, 2000). Especial relevancia tiene el disco de versiones por lo original de la propuesta y lo excelente de su acabado; el disco, al tratarse de un EP de adaptaciones (y no versiones como reza el título) al castellano, requieren de un tipo de permiso especial por parte de los autores, y mientras que consiguen la autorización para el “Boys Don’t Cry” de The Cure, no la obtienen para los temas “Enjoy the silence” de Depeche Mode y “Leave Me Be” de The Zombies (a pesar de que estar ya grabados) y aparecen finalmente en inglés.

Tras los EP, aparece el nuevo larga duración de NM: Otoño en Agosto (Astro Discos, 2000). Con él se les une un nuevo miembro, Rafa Torres, que actuará en los teclados. El disco resulta como un bloque único, con canciones muy homogéneas, y con él se abandona definitivamente el pop sencillote de Mano, Parque, Paseo para adentrarse en un pop-rock con tintes más oscuros, un Juan Alberto más desgarrador tanto en sus letras como en su voz, y donde se tontea con las distorsiones y las innovaciones instrumentales. En directo, ganan en madurez y suenan británicos, algo lejos ya del pop amable de sus orígenes.

Más adelante, y tras la publicación de los singles Florecer (Astro Discos, 2000) y Elévame (2001), se publica El Sol de Invierno (2002), que los sitúa definitivamente en la primera división del indie nacional. En el disco, los Niños continúan con la tendencia del anterior, recordando levemente a aquellos grupos anglosajones tan chungos de la década de los 90 pero sin abandonar esos toques tan sesenteros con los que siempre han estado salpicadas las composiciones de Juan Alberto. Éste es capaz de transmitir y provocar multitud de sentimientos y evocar historias y ambientes que nos resultan familiares, sin caer en la pedantería tan frecuente en otros artistas sentimentaloides del indie. El disco se edita en formato cedé-deuvedé, que contiene a modo de experimento raro pero de agradecer creaciones de varios destacados jóvenes realizadores de cine y publicidad.

Para entonces, los Niños Mutantes son ya artistas consagrados; graban con productores de prestigio, sacan ediciones limitadas para sus fans más acérrimos, participan en los mejores festivales del país (se hacen asiduos del Contempopránea) y dan el salto al otro lado del océano. Tampoco abandonan su gusto por los EP, y publican hasta cuatro en poco más de un año: Las horas perdidas (Astro Discos, 2004), Mil disparos (2004), Capitán cobarde, Oso polar y otros cuentos (2005) y Me da igual lo que te pase (Astro México, 2005) con el que se lanzan definitivamente a conquistar el mercado latinoamericano.

Tras ellos, publican el que es para mí su mejor disco, Canciones para el primer día en la tierra (Astro Discos, 2005), un larga duración que aúna los mejores temas de los singles anteriores, resultando muy heterogéneo y variado a diferencia de los anteriores, que resultaban compactos y uniformes dentro del estilo de cada uno. A destacar temas como el medio tempo “En avión”, los estribillos pegadizos de “Capitán Cobarde” o “Bárbara” (el que fuera tema estrella en México) o el bonito lento acústico “Las horas perdidas”, que cierra el disco. Sin embargo, mi tema favorito es y será “Ejército de brutos mecánicos”, un curioso experimento instrumental lleno de fuerza que incluye un par de frases originales del primer capítulo de Mazinger Z extraídas directamente de la serie. En conjunto, un disco con el que, a pesar de su carácter “recopilatorio”, los NM parecen tocar su cima artística y personal.

Poco se sabe desde entonces de los Niños, reducidos definitivamente a trío. Este marzo la discográfica sacó Grandes Éxitos de Otros (Astro Discos, 2007), compendio de aquellos temas de Versiones Autorizadas (esta vez sí las adaptaciones de los temas de Depeche Mode y The Zombies) junto con aquellas que aparecieron en otros recopilatorios y discos homenajes, y tres temas nuevos, incluido uno de The Monkees que estuvo a punto de ser tema principal de la campaña Campus Fanta 2007 (al final optaron por un tema original de los Niños). Una última curiosidad respecto a las ya tradicionales versiones de NM, la adaptación que dedicaron al público universitario, que no está incluído en este LP pero que puede descargarse desde su MySpace.

¿Cómo se presenta el futuro de Niños Mutantes? Bueno, pues se dice que están a punto de entrar a grabar su próximo disco, aún sin nombre, pero no son pocos los dedos que apuntan a que los granadinos ya han alcanzado su cima y que ya sólo pueden ir para abajo; son muchas las voces agoreras que predican que el grupo está condenado a su desaparición. Lo cierto es que los Niños son una formación que ha dependido siempre demasiado de la capacidad artística de Juan Alberto, que por su lado parece algo distraído por la publicación de su libro de poemas; además, siempre han confesado que si gustan tanto de grabar singles es porque con ellos se sienten más libres de presión y porque las largas sesiones de grabación y preparación de los LP les dan pereza y les resultan cansados; esto, junto con su obsesión casi fetichista por las versiones y las adaptaciones, pueden hacer presagiar un momento de agotamiento creativo y de cansancio emocional dentro del seno del grupo. Esperemos que sea todo lo contrario, que pronto veamos el nuevo disco de los Mutantes y que los veamos de nuevo de gira, pues costituyen, sin ser un conjunto de fanfarria y panderetas, una referencia ineludible de cómo va evolucionando el panorama indie de nuestro país.

Web de los Niños Mutantes

MySpace de los Niños Mutantes

ACTUALIZACIÓN:

“Todo es el momento”(2008)

Todo es el momento es el título elegido para el nuevo trabajo discográfico de los granadinos Niños Mutantes. Trece canciones que no rompen el universo mutante, pero da un paso más allá en los textos y abre nuevas vías musicales, con sonidos elaborados y muy trabajados, con la colaboración del ex-enemigos, Fino Oyonarte, que se ha encargado de la producción. Los mutantes dicen de su nuevo álbum que es el más variado y el más completo, que va desde lo más clásico a lo experimental y de lo acústico a las descargas eléctricas.
“Las noches de insomnio” (2010)

Así  Las noches de insomnio es el sexto disco de estudio de la banda  que al igual que Todo es el momento se ha grabado en un cortijo alpujarreño. Éste último es el primero que sacan fuera de Astro Discos, sin embargo, y a pesar de este cambio, el cuarteto continúa  por la senda del poprock más independiente con un gran trabajo caracterizado por la improvisación y la fuerza del directo como emblema del grupo, esta vez masterizado por Nathan James que ha dado con lo que parece ser el sonido definitivo de Niños Mutantes.

De esta manera podemos decir que este es su disco más completo, conjuntando rock, pop, psicodelia y un sonido fronterizo acentuado por el uso de nuevos instrumentos como  ukeleles, sintetizadores o la suavidad de un piano que nunca antes había sonado en sus canciones. Por todo esto Las Noches de Insomnio te hará bailar, te hará reír y también te hará gritar.

Según la propia banda estas catorce canciones tienen su hilo conductor en la falta de sueño y de luz, con nuevas guitarras a lo Morricone, que van de los Mutantes más tradicionales a otros más maduros que exploran con el ruido, que cantan nanas a sus hijos (los verdaderos causantes de las noches de insomnio) o que se sacuden en una pista de baile.  Las Noches de Insomnio se publicó el pasado 22 de marzo y el tiempo lo está poniendo en su lugar como uno de los mejores discos del año (A ver que dicen las listas al final).



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11 Respuestas a “Grupo de la semana: Los Niños Mutantes

  1. aaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyy (largo y cándido suspiro) si llegan a venir este año al contempopránea…

    me gustan, me gustan mucho, creo que fue uno de los primeros grupos indies españoles que conocí y me engancharon al instante, sobre todo la voz del cantante que hizo en mí una especie de “efecto imán” y que me obligó a escucharme sus discos una y otra vez durante una buena temporada….

    me quedo, de todos ellos, con “el sol de invierno” y sobre todo con la canción “ser feliz” que me trae mil recuerdos…. aunque la canción “la ardilla roja” tiene un nosequé que también me vuelve loca…

    no puedo evitarlo, estos chicos son una de mis debilidades….

  2. Tú y yo tenemos muchas cosas en común, me parece a mí………….. XD

    No, ya en serio, se meten conmigo porque me gustan los NM y dicen que éstos solo saben hacer ñacañaca con la guitarra y hacer uooos y lalalas con voz desgañitada…

    Pero a mí me flipan.

  3. baaahhhhh….ni caso!!! pura envida seguro!! jajaja ¿que los NM hacen ñacañaca con la guitarra? que me enseñen a mi esoooo, que me lo enseñeeeen yaaaaa!!! jajaja

    sobre gustos no hay nada escrito, para gustos los colores o sobre gustos y colores no discuten los doctores…

    cada cual con sus preferencias, yo suspiro por los niños mutantes otros suspiran por la delantera de Pamela Anderson…qué le vamos a hacer! jajaja

  4. Los niños mutantes son para mi uno de los mejores grupos nacionales de los últimos 20 años. Siempre independientes e indiferentes a las modas seguidas por otros grupos de la tierra han creado canciones de banda sonora original de las vidas de jóvenes normales como tú y como yo. Canciones perfectas sin colorantes ni conservantes, todo al natural, sabiendo como pocos aplicar el “crescendo” a las simples y perfectas melodías de sus temas. Que vivan mucho tiempo los niños mutantes.

    PD. En el FMPop les intuí un nuevo camino por el que evolucionar. Me alegro.

  5. A ver cómo sale ese nuevo camino; yo estoy deseoso de escuchar cosas nuevas de ellos.

  6. Por cierto, gracias por participar.

  7. Estimado Tesorero, si te fijas, al lado de tu nick en tus comentarios hay un botón de EDITAR, que sirve para poder añadir cosas o corregir fallos sin tener que hacer un nuevo comentario.

    Un saludo afectuoso
    Peter Parker.

  8. Eso es mentira.

  9. No digas mentiras.

  10. Pingback: Contempopránea 2008 presenta: Niños Mutantes. « El Gallo Verde

  11. Pingback: Disco de la semana: Las noches de insomnio – Niños Mutantes « El Gallo Verde

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