El Decálogo del Dcode


Texto: La Mujer Esponja – El_Tesorero | Fotos: Dcode Festival

Y tras este penoso intento de hacer un juego de palabras, resumimos las conclusiones del Dcode Festival, organizativamente hablando; para las crónicas de las actuaciones de las bandas, pincha aquí (viernes y sábado).

1. Escenario doble, bien: con los dos escenarios no se pierde tiempo en cambios de backline y las actuaciones son muy puntuales. Eso sí, hay que alternar las actuaciones como han hecho en el Dcode, si no se solaparían. Poco comprensible ha sido la ubicación de los escenarios, en el punto del recinto donde más tardaba en dar sombra y en el que le daba el sol de frente a los artistas; alguna explicación tendría.

2. Regar a destiempo, mal: Un “fallo” desde mi punto de vista fue no regar el césped por la mañana antes de los conciertos, ya que en algunos se levantó tal cantidad de polvo que parecía que veníamos de trabajar en el campo. Sí fue una gran idea la de “regar” a los asistentes para sobrellevar mejor el calor, pero el ansia de los trabajadores encargados y su fijación con algunas personas hizo que, en algunas ocasiones, se pasaran de agua y se formaron unos barrizales increíbles, como si aquello fuese Glastonbury.

3. Distribución de las barras, bien: al existir más de una barra y de puestos de tickets no había tantas colas y te atendían mucho mejor y más rápido. Los empleados de estos puestos por lo general eran bastante simpáticos y te atendían sorprendentemente bien. Lástima que algunas bebidas fuesen tan caras y se vendiesen sólo tickets de 2,5€.

4. Falta de avituallamiento, mal: El viernes tuvieron un error de cálculo con los bocadillos y se acabaron; cuando trajeron más, incomprensiblemente habilitaron sólo un punto de venta, con lo que la cola fue morrocotuda; algunos nos quedamos sin cenar esa noche. Hay que reconocer que el sábado ya estaba solucionado, pero igualmente los bocadillos dejaron mucho que desear, el de tortilla de patatas estaba congelado y en cuanto a ese chorizo a granel al solato todo el día… Pero todo esto es CASI excusable por lo riquísimo y baratísimo de los “helados caseros”, con un montón de sabores (nuestros favoritos: dulce de leche y coco – fresa). Todo un descubrimiento.

5. Zonas de descanso, bien: La organización tenían habilitada una zona de descanso con pufs y una “moqueta” supersuave de pelitos donde poder relajarte y descansar un poco. Cada metro cuadrado estaba solicitadísimo, y yo creo que había personas que no se movieron de allí en todo el festival. También fue una buena idea el graderío supletorio (en esta ocasión sólo para los VIPs) desde el que se podían seguir los conciertos del primer escenario cuando las fuerzas más flaqueaban.

6. Pagar en zona VIP, mal: No sé si nos vieron cara de pringados o si era así con todo el mundo, pero no regalaban ni el agua en la zona VIP; desconozco si a Anni B Sweet la invitaron a algo. Llamadnos avaros aburguesados, pero es que estamos acostumbrados a lo bueno; al menos nos obsequiaron, eso sí, con una camiseta y una bolsa de rafia, tipo Carrefour, pero de moderno diseño, gentileza de la marca Bench. Todo un detalle.

7. Personal amable y competente, bien: He de reconocer la impecable labor del servicio de limpieza; a pesar de la cantidad de contenedores, es normal que un recinto así se ensuciase. Estuvieron barriendo y recogiendo vasos, botellas de plástico… todo el día, a todas horas. Además, se apreciaba mucha presencia de los servicios de seguridad y la Cruz Roja. Miraras donde miraras había guardias de seguridad y de vez en cuando hacían rondas, aunque nos han chivado que en verdad iban a por tabaco. Como experiencia personal, el viernes se me abrió sola la pulsera (la verde de plástico) y un simpático guarda de la puerta me la colocó sin más, con amabilidad y sin suspicacias de ningún tipo, cuando ya me veía fuera del festival con cara de tonto.

8. Volumen bajo, mal: Algunas actuaciones quedaron deslucidas porque, por motivos que no alcanzamos a entender, bajaban el volumen o simplemente porque las voces sonaban muy bajitas; al menos creo que así ocurrió con Blood Red Shoes, The Ting Tings, Crystal Castles y algún otro. También hubo gente que se quejó de altos bajos, demasiada potencia en los graves o cosas así que por mi tremenda ignorancia en este campo no me atrevo a valorar.

9. Ambiente buenrollista, bien: Particularmente, me llamó mucho la atención la proliferación de parejitas y grupos de amigos en el césped, en plan picnic romántico mientras los demás saltaban en los conciertos. Daba muy buen rollito ese ambiente relajado de la peña; sin duda la ubicación del festival y la distribución de las dependencias contribuyeron a ello.

10. No facilitar el alojamiento, mal: Con una escueta nota respondía la organización del festival en su FAQ a la pregunta de “¿Habrá zona de acampada?”: esto es Madrid, chico, la capital de España, y si no encuentras donde quedarte es porque no quieres. Sin que le falte razón a la organización (estás en pleno centro de Madrid, y es muy complicado buscar acomodo a 15.000 personas), lo cierto es que otros festivales de similar calibre sí que ofrecen al menos alguna alternativa, como cámpines cercanos o convenios con hoteles.

En resumen, y aunque hayamos intentado ser críticos y sacar punta sobre todo en aquello que más nos ha molestado, lo cierto es que hay que decir que la organización en general ha estado muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que es la primera edición del festival y que por otro lado sí han tenido bastantes aciertos. Sin duda el festival ha sido para repetir.

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3 Respuestas a “El Decálogo del Dcode

  1. Si dais opiniones sobre un festival, podéis obviar cualquier comentario de la zona vip, porque eso es asunto vuestro y a la gente se la suda. Los festivales se hacen grandes si tratan bien a la gente, y no a los enchufados (que en muchas ocasiones son más que los que pagan y así pasa con tantas cosas en Madrid …)

    • excopete, lo mismo q tu tienes libertad de opinion comentando aquí, el que escribe el blog tiene libertad de opinar lo que quiera sobre el tema en cuestión, ¿no? Creo que no está demás saber qué se cuece dentro de un festival y mas si es nuevo, y q conste q me parece genial que cada uno se pague lo suyo y que conste tb que yo no he ido.

    • Efectivamente Excopete, te doy la razón en que lo importante es que un festival trate bien a su público y no tanto a los enchufados que en todos lados los hay. Pero al referirme a la zona VIP (pues así se le llamaba en el Dcode) me refería a la zona común donde confluían artistas con periodistas y con patrocinadores, por lo que nunca está de más facilitarles su trabajo; esto también es organización y también es algo que influye en el desarrollo de un festival, y por eso he creído conveniente expresarlo, en el tono de humor habitual en esta web.

      No es nuestro caso porque como ya sabes nosotros no somos más que unos enchufados que nos hemos creado este blog nada más que para ir gratis a los conciertos.

      Un saludo y gracias por leernos.

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