Territorios Sevilla 2013: viernes.


Anoche abordamos nuestro primer Territorios Sevilla con la ilusión del turista que visita un famoso lugar por primera vez. El festival celebrado en la Isla de la Cartuja era una tarea pendiente, era inexplicable que hasta ahora no nos hubiésemos planteado acudir a una cita que nos cae tan cerca de casa y que ha traído tradicionalmente a buenos nombres del panorama musical. Este año, los nombres programados para cualquiera de las dos jornadas ya merecen el gasto de los escasos 27€ que cuesta el abono, por lo que en esta ocasión hemos decidido no dejar pasar la oportunidad de visitar este festival tan heterogéneo.

Tras pagar las obligatorias novatadas en cada nuevo festival de coger el autobús equivocado y bajarte 3 paradas antes de la buena (por indicación del conductor, eso sí), fuimos recibidos en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de la Cartuja por las rimas afiladas de Dúo Kie, famosos fuera del panorama hip hop por conducir el Mtv Tunning español pero que están sobradamente consagrados dentro de él, y así dieron fe los muchos aficionados que se congregaron frente al escenario 1 a pesar de las relativamente tempranas horas. Nos perdimos, así pues y muy a mi pesar, la actuación de All La Glory, banda formada por integrantes de Sr. Chinarro, Maga o Bombones y que prometían un directo de gran empaque bajo los últimos rayos de sol de la tarde sevillana.

Con todo, pasamos junto al dúo madrileño para llegar hasta el escenario 2 donde la guapísima Anni B Sweet saldría abrigadísima anticipando lo que sería una noche gélida en cuanto a temperatura, pero no en cuanto ambiente. El mullido abrigo no le duró mucho a la malagueña que optó por deshacerse de él para poder abordar con más soltura los acordes de sus temas, con los que repasó su carrera especialmente su último álbum Oh, Monster!, incluso incluyendo en el setlist algún tema nuevo de próxima aparición en sus futuros EPs. Una Anni que se mostró simpatiquísima y que no paró de dirigirse al público, mandando saludos especiales para los de Fuengirola, Málaga, Huelva… y sí, también de Granada.

Sin poder terminar de disfrutar de los últimos temas de su repertorio, nos encaminados de nuevo al primer escenario para enfrentarnos a uno de los grandes atractivos de la noche: los barceloneses Standstill y la presentación de Cenit, un espectáculo concebido expresamente para los festivales con el objetivo de explotar al máximo los muchos recursos de la banda sobre el escenario. Sin embargo, un tedioso retraso de más de media hora, por el que la banda pidió disculpas achacándolo a las inclemencias del tiempo, enfrió los ánimos de un público sin embargo fiel que quiso entregarse a la mística de Standstill desde el principio. Pero, aunque aquella presentación de un disco aún “nonato” suponía un “auténtico regalo para los presentes” según palabras de Montefusco, la banda pareció arrastrar todas aquellas sensaciones negativas y se notó cierta incomodidad sobre el escenario a pesar de la magnífica escenografía propia que llevaron para la ocasión. Al final, el propio Montefusco se despidió del público con el semblante serio, aludiendo de nuevo a las inclemencias por las cuales han estado a punto de no celebrar la actuación, y prometió volver “a la calle” con este nuevo Cenit.

Hubo otro problema que deslució la actuación de los catalanes, y fue que con la disposición con la que han situado este año los escenarios 1 y 2, el sonido de uno se pisaba con el otro; en concreto a Standstill les pasó que su concierto se vio perjudicado por el sonido que llegaba del escenario donde el rapero Lírico salió a actuar (y suponemos que el MC zaragozano se sintió igualmente perjudicado). Como dice el dicho, si no puedes con tu enemigo únete a él, así que nos unimos a la enorme legión de seguidores del componente de Violadores del Verso, que agradeció su presencia en una tierra (Sevilla) en la que siempre se le ha acogido muy bien y que se mostró muy reivindicativo con unas rimas con las que azotó sin piedad a los muchos protagonistas de la actualidad española.

Tras la despedida del MC zaragozano, que quiso mostrar su apoyo a los muchos grupos y artistas que “se lo están currando” en estos días tan difíciles, nos decidimos a estrenarnos en el escenario 3, donde el Canijo de Jerez llevaba un buen rato haciendo las delicias a los muchos seguidores de su ex banda Los Delinqüentes que acudieron a la cita. Nosotros llegamos a tiempo para escucharle cantar al Rey de Extremadura o dedicarle al fallecido Migue Benítez “El aire de la calle”, para delicia de los presentes. El Canijo sería sustituido en este tercer escenario por un reivindicativo Albertucho, pero para entonces nosotros ya estábamos de vuelta en el segundo para enfrentarnos a una de las incógnitas de la noche.

Pony Bravo es una banda que atrae seguidores y detractores a partes iguales; conocidas son algunas de sus actuaciones en las que, por decirlo de alguna manera, su actitud había dejado mucho que desear. No fue el caso de anoche; la formación sevillana pareció contagiarse del duende y la magia de Sevilla y ofrecieron el que a mi entender fue el mejor concierto al que pude asistir en esta primera jornada. Sé que mis palabras pueden parecer atrevidas o pretenciosas teniendo en cuenta que compartían cartel con estrellas nacionales como Standstill o incluso internacionales como Fatboy Slim (del que hablaré más abajo), pero debo decir que ellos fueron los únicos en ofrecerme un concierto con el que me quedé con ganas de más, de mucho más. Y es que aparte de repasar algunos de sus ya clásicos temas anteriores (“Rave de dios”,”noche de setas”, “ninja de fuego”…) presentaron el LP De Palmas y Cacería, un tercer trabajo que se antoja soberbio con temas geniales cómo “Cheney”, “Eurovegas” o “Turista en Sevilla”, que le dedicaron  a la polémica Torre Pelli que se está levantando en terrenos de la Cartuja.

En definitiva, una actuación como mínimo notable que sirvió para presentar en sociedad el magnífico nuevo trabajo de esta ecléctica banda sevillana, y que nos sirvió para afrontar en todo lo alto la última gran actuación de la noche. Y es que aunque aún quedarían algunas actuaciones interesantes por ver, el gran fin de fiesta de la noche lo pondría la sesión a cargo del archiconocido DJ británico Norman Cook, aka Fatboy Slim, al que en el gallo verde se le tiene un especial cariño por su pasado en los añorados The Housemartins. Sin embargo, no es por su faceta pop por lo que congregó frente a él al mayor público de la noche, sino por ser sinónimo de fiesta y por haberse convertido con su actitud gamberra en uno de los nombres más populares de la escena electrónica.

Sin duda, un magnífico botón para una primera jornada de este territorio Sevilla que deja el listón muy alto para encarrilar la jornada de hoy. Esta noche sabremos el resultado.

Danos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s