Super Bock Super Rock (…Super Dust) 2011 @ Meco Portugal

TEXTO: SHE | FOTOS: FILIPA OLIVEIRA PARA PALCO PRINCIPAL

Con el lema de “ es tontería ir al FIB si tienes el mismo cartel 700km más cerca y 100 euros más baratos, además de ahorrarnos a todo el guirismo festivalero”, este año decidimos plantarnos en el SBSR, animados por las mejoras que prometía la organización en comparación con el desastre que nos habían comentado que era en realidad el festival. Dicho esto, mucho tienen que cambiar las cosas para que servidora vuelva a este festival.

PROS:

  • Cercanía: Para nosotros, moradores de la frontera, cualquier cosa cercana a Lisboa sigue siendo un pro. Autovía. Todo recto. No radares.
  • Situación: Descartada la opción del camping, sólo quedaba alojarte en algún apartamento cerca de la playa. Sesimbra fue nuestro elegido. Levantarte de resaca y rodar hasta la playa siempre, siempre es un pro.
  • Precios populares: Tanto el apartamento, la entrada, beber y comer dentro del festival y transporte público han sido muy muy baratos.

CONTRAS:

  •  NO puedes organizar un festival en medio del bosque perdido sin facilitar los accesos. Si llegabas en coche, tenías que aparcar varios kilómetros antes y pegarte por coger un bus. Si lo hacías en taxi, no había carril especial y los atascos que se formaban eran espantosos. Si venías desde Lisboa, a partir de las 19h no había buses para llegar.
  • Desorganización: Sin mapas del recinto ni manera alguna de conseguir horarios, la forma de saber qué grupo tocaba a qué hora fue hacerle una foto con el móvil a alguien que los había impreso. Saber dónde estaban los escenarios nos llevó un rato largo de exploración del lugar.
  • El polvo. El maldito polvo. Capaz de crear una nueva enfermedad: la festicosis. Para los que habéis estado en el Contempopránea, no hacen falta demasiadas explicaciones. Respirar era imposible. Por todas partes había gente con la cara tapada y gafas de sol hasta bien entrada la madrugada de la cantidad de tierra que se levantaba. Y yo, que soy asmática, estuve tirando de Ventolín y tosiendo a muerte durante tres semanas más.
  • Demasiada gente: era imposible ver un concierto a tus anchas a no ser que lo vieras desde los baños.
  • El público portugués de este festival: increíblemente maleducado y asalvajado. Nunca antes había deseado irme de un festival pero consiguieron acabar con mi paciencia y mis ganas de seguir allí.

Y ahora, lo musical:

JUEVES:

Foto: Palco Principal

– The Walkmen: Enfundados en trajes de chaqueta totalmente opuesto a lo zarrapastroso del recinto, los americanos dieron un concierto dividido en dos partes bien diferenciadas. Curiosamente, en el Primavera Sound, sólo pude llegar a la segunda, que sonó atronadora. Por eso tenía ganas de ver un concierto suyo completo. Bien. La segunda parte es la buena, sacando una energía que esconden durante toda la tediosa primera parte y dejando para el final un The Rat que siempre deja buen sabor de boca.

– The Kooks: Son un grupo que no falla nunca. No son de directos impresionantes, pero el puñado de temazos y canciones que no te puedes quitar de la cabeza que tienen te aseguran un concierto divertido y bailable.

– Beirut: Nadie se explicaba qué hacían allí. La suavidad de Zach Condon y los suyos se desmarcaba del resto del cartel de ese día y brillaba con luz propia. La conmovedora melodía que arranca de cada canción te mantiene en vilo a pesar de todos los demás factores en contra. Defendían The Rip Tide, su nuevo (y fantástico) disco y rescataban canciones como Nantes o Postcards from Italy, que toda persona debería escuchar una vez en su vida en directo sólo para comprobar cómo un artista se emociona a tu mismo nivel cuando tiene que tocarlas por enésima vez. Muy fan.

– El Guincho: Que si artista revelación. Que si disco del año. Que no. Que este tipo es un tonto con un teclado. Reconozco que tiene enormes temazos. Bombay es, probablemente, una de las canciones de 2010. Pero nunca me transmite nada. Ni ganas de bailar.

– Arctic Monkeys: Todo el que me ha hablado alguna vez de los directos de esta gente los ha puesto a parir. Intrigada, sobre todo por el hecho de que su último disco me parece un discazal, me acerqué dispuesta a opinar lo mismo. Pero los de Sheffield hicieron bastante bien su trabajo, defendiendo lo nuevo y volviendo loco al público con los temas antiguos, poniendo a bailar entre el polvo a todos los allí presentes.

VIERNES

– L.A: Es increíble la de tiempo que lleva el mallorquín defendiendo el disco de Heavenly Hell. Con un directo cada vez más trabajado, hizo un repaso al disco casi completo, algún tema nuevo y, como siempre, una versión. Esta vez, el Wicked Game de Chris Isaak. Comenzó a falar en portugués hasta que se dio cuenta de que el 95% del público era español( hasta los portugueses preguntaban por qué había tanto español en el festival) .

L.A. Foto: Palco Principal

– The Gift: Sonará a exageración, pero el concierto de The Gift podría compararse fácilmente al que Coldplay dieron unos días antes en Lisboa. Una Sonia Tavares totalmente entregada a su público y una estética de videoclip durante todo el concierto hicieron de su actuación algo espectacular. La voz y personalidad de la portuguesa brillaron durante todo el concierto. Muy muy bien.

– Portishead: Para sorpresa nuestra, el odioso público portugués no sólo abarrotó el concierto del grupo de Beth Gibbons, sino que demostró un respeto como pocas veces he podido ver en un concierto. Y es que el de los ingleses fue EL CONCIERTO del festival. Espectaculares en sonido y sensibilidad, dieron una lección de cómo un grupo de su (inclasificable) estilo, puede aturdirte todos los sentidos sin que te des cuenta.

– Arcade Fire: Son un grupo enorme. Tienen unos directos enormes. Pero se deslucieron un poco en este festival. Un público desacompasado, con el norte que parecían haber encontrado en el concierto anterior, estropeó el buen hacer de los canadienses, que lo dan todo siempre. A pesar de todo, hay que reconocer que siempre merece la pena verlos, por la épica con la que todos interpretan cada una de las canciones, como si fuera la última vez que van a tocarlas y fuera la canción de su vida.

SÁBADO:

– Brandon Flowers: Está claro. Brandon Flowers no son The Killers. Ni se le parecen. Ha sacado un disco bastante plano y olvidable. Pero sigue siendo un buen showman para un directo. Que se te haga entretenido un concierto suyo cuando empieza por la única buena canción del disco tiene bastante mérito. Intercalar versiones de sus canciones con los Killers ayudó bastante. Su versión de Bette Davis Eyes también. Terminar con Mr Brightside fue…uf, casi orgásmico.

– Elbow: Elegí ver a Elbow en lugar de lo que había en el otro escenario ( Ian Brown, en palabras de un amigo “ Si El Gincho era un tonto con un teclado, éste ha sido un tonto con una pandereta”) y no me dejaron buen sabor de boca. Hace años los vi y me pusieron la piel de gallina, pero creo que no estaban del todo cómodos y no terminaron de conectar con el público, que sólo coreaba los temas del magnífico The Sheldom Seen Kid y dejaban de lado el último disco.

Elbow Foto:Palco Principal

– Slash: Seré sincera. Estábamos muy cerca del escenario esperando al siguiente concierto y decidimos ver a Slash. Que lleva a un tipo que canta igual que Axl Rose y tocan muy parecido a los Guns’n’roses, sin llegar a ser ellos. A nuestro alrededor, y nosotros mismos, comentarios jocosos sobre todo el concierto en general. Pero entonces ocurrió. Entonces comenzó el riff de Sweet Child O’ Mine. Y se derrumbaron todos los comentarios en contra. De esas canciones que llevas toda la vida pensando que nunca verás en directo y ahí estuvimos, dándolo todo por si no se volviese a repetir.

Slash Foto: Palco Principal

– The Strokes: Todo lo que he relatado sobre el público portugués puede aplicarse a este concierto. Fuera de lo musical, fue el horror. Pero es que, dentro de lo musical, también. Concierto sin emoción. No sonó bien lo nuvo. No sonó bien lo antiguo. Parecía por momentos que miembros de la banda no estaban. Mientras, abajo, seguían los empujones, los gritos. Salí de la marabunta hacía donde ya no hubiera público mientras se sucedían los supuestos temazos y, cuando terminó, pensé : “ por fin”. Ha sido la única vez que he pensado eso durante un concierto. Y espero que sea la última.

The Strokes Foto: Palco Principal

Rock in Seine 2010

La asombrosa aparición de vuelos a bajo coste Badajoz-París y un larguísimo verano en el trabajo han propiciado que la, en principio, loca idea de “ ¿un festival en París?” se haya transformado en “¡un festival en París!”. Así que, dicho y hecho, nos plantamos en la ciudad de la luz a seguir con esta enfermedad conciertil y festivalera.

Texto: SHE | Fotografía: varios

Rock en Seine 2010 (Foto: Ugo Méda)

PROS
–    Es en París. En París, Francia. Con su río Sena. Con su torre Eiffel.
Con su Sacre Cour. París.

–    Libre acceso de alcohol. A ver, no es que se trate de beber hasta
olvidar todo lo que has visto/oído, pero  lo de prohibir la entrada de
tu alcohol con los prohibitivos precios que suelen darse en estos
eventos hace que agudices tu ingenio hasta límites insospechados. Aquí
hay libertad absoluta, y ningún tipo de problema.

–   Sonido: El recinto es un bosque a las afueras de París, cerca de los
parques donde se celebra Roland Garros. 3 escenarios bien separados
distancias kilométricas que evitan solapes de sonido.

–  ¡¡Hay un minifestival para los niños!!

–  Horarios: los conciertos empiezan a las 3 de la tarde y terminan sobre
la 1 de la mañana para poder usar el transporte público de vuelta, lo
cual te deja, si te da por descansar, la mañana siguiente libre para
disfrutar de la ciudad.

–  El público: la mayoría, franceses, aunque con un gran número de
españoles (erasmus, exiliados…), muy respetuosos con los conciertos.
Raros a veces, pero entretenidos.

–  Prácticamente no hay colas para los baños ( casetas de madera
extremadamente limpias para ser francesas ), ni para pedir bebidas.

–  La lluvia. Sí, una romántica.

–  ¿He dicho que es en París?

Rock en Seine 2010 (Foto: Ugo Méda)

CONTRAS

–  Alojamiento y regreso: OJO! Para futuras visitas, si queréis un
consejo, ya que el el festival es a las afueras de la ciudad, buscad
hoteles cerca del recinto para ir y volver al centro cuando queráis y
no al revés. Es TAL el caos que se forma a la salida que intentar
coger el metro, un taxi, un bus urbano o similar es casi casi misión
imposible.

–  Aglomeraciones: No es un festival de salida escalonada. Normalmente te
quedas hasta el último concierto, por lo que la salida ( hay que pasar
por debajo de un túnel) se hace un poco agobiante. Más teniendo en
cuenta el incidente del Love Parade. No apto para claustrofóbicos.

Viernes 27 de Agosto

–  Una verdadera lástima, lo resalto, que por problemas logísticos de

transporte no llegáramos a tiempo para ver a Band Of Horses

–  Foals: Creadores de himnos altamente bailables como Cassius o Spanish
Sahara ( muy material de banda sonora de series adolescentes), los
ingleses defendieron sus dos largos con soltura e intensidad

–  The Kooks: Siempre digo lo mismo de este grupo: nunca serán el grupo
de tu vida, pero si toca verlos en directo, no decepcionan. Te sabes
la tonadilla de la mayoría de las canciones, canciones cuya única
pretensión es ponerte una sonrisilla en la cara y, bueno, lo
consiguen. A destacar la gran cantidad de público español erasmus en
este concierto, que en cuanto te escuchaban decir algo en español, se
acercaban a saludar.

–  Black Rebel Motorcycle Club: Autores de uno de los discos más sonados
de la primera mitad de 2010, el rock de los americanos supuso el fin
del tono amable…y del buen tiempo. Oscuros y con medio festival a
sus pies cuando tocaron el TEMAZO que es Weapon of Choice, dejaron muy
buen sabor de boca al público que empezaba a mojarse.

–  Blink 182: Más por curiosidad que por otra cosa y dado que, de
adolescentes todos hemos cantado alguna cancioncilla de esta gente,
nos acercamos a ver qué podían ofrecernos. Cumplieron con creces las
expectativas de los que suponemos fans que llenaron su escenario y, a
nosotros los curiosos no se nos hicieron pesados, así que, muy bien.

–  Underworld: Cerrar el primer día de un festival al que vas por primera
vez con un concierto en el que suena la enorme Born Slippy.
Definitivamente, oui.

Foals (Foto: Julien Benatar)

Sábado 28 de Agosto

–  Stereophonics: A las 5 de la tarde, después de una visita fugaz a
París, resulta que toca uno de tus grupos imprescindibles, de los que
son parte de la banda sonora de tu vida. Y tocan todo temazos (
olvidando quizá demasiado su último disco). Y no hay casi público. Y
lo ves con amigos que son tan fans como tú. La perfección hecha
concierto.

–  Two door cinema Club: En el escenario de la cascada, lleno a reventar, se presentaban uno de los hypes del año. Quizá con una propuesta demasiado festiva para ser las 5 de la tarde, no lograron contactar con un público aun frío al que le costaba arrancar algún tímido baile.

–  Jonsi: Rarezas de la que escribe: NO me gusta Sigur Ros, pero el primer disco en solitario de su frontman me tiene loca. O tenía. Supongo que la versión más electrónica es la que me hubiera ganado, pero el triste hecho de que, unos días antes, perdiera parte del equipo instrumental en Portugal y se lanzara a versionarse a sí mismo acústicamente, no era lo que esperaba. Concierto descafeinado para mí.

–  Queens of The Stone Age: Tras la pequeña decepción que supuso el concierto de Jonsi, los QOTSA, perdón, los enormes QOTSA hicieron olvidar por completo el frío que dejó el islandés. Tienen canciones y tablas para repartir y allí saltaban hasta los de las colas de los baños. Es lo bueno de llevar grandes grupos sin disco nuevo bajo el brazo: ofreces temazos sin descanso a los fans y caemos todos. “Go with the flow”, canción de la jornada.

–  LCD Soundsystem: Siguiendo la estela de los anteriores, se dedicaron también a repartir grandes temas a todo el que pasaba por allí. Un no parar de bailar hasta que, de repente, terminan con su “New York, I love you, but you’re bringing me down”

–  2 Many Dj’s: No fallan. Son la FIESTA. Entrecruzando temazos e imágenes y luces, allí nadie parecía querer irse a casa

LCD Soundsystem (Foto: Julien Benatar)

Domingo, 29 de Agosto

The Temper Trap: Con un entusiamo totalmente discordante con el número de personas en el público ( una gozada acudir temprano al festival ), otro de los hypes de la temporada repasaron su primer disco con un resultado bastante decente. Carne de cañón para música publicitaria, los temas de Conditions, con su Sweet Disposition a la cabeza, merecieron acortar el turisteo de esa mañana por París.

–  Eels: Con una banda que demuestra que, Él, juega en otra liga, Mr E.  salió al escenario parapetado tras la barba y las gafas de sol que lo caracterizan para repasar, uno tras otro, temas que te arrastran al blues y el rock de la América más profunda, en la que cada canción es una historia de perdedores y pérdidas. Y entre ellas, una versión, la de Summer in the city, bastante apropiada para lo que allí sucedía.

–  Beirut: Sin tiempo para recuperarnos anímicamente de la lección de música ofrecida en el concierto anterior, Zach Condon y sus amigos, es decir, Beirut, le dieron otra vuelta de tuerca más a lo de “jugar en otra liga”. Viaja por el muendo, coge instrumentos y melodías de allí por donde pases y transforma una melodía zíngara en una canción para no olvidar. Parece difícil, pero este insultantemente joven músico lo consigue disco tras disco y, lo que es mejor, en el directo. Pelos de punta.

–  The Ting Tings: Quizá la nota más oscura del perfecto domingo del festival. Hordas de adolescentes ( recordemos, no hay límite de edad en este festival) franceses, ansiosísimos, consiguieron evacuar a base de mal a todos los que estábamos al pie del cañón para ¿disfrutar? del concierto bailable, sin más, del dúo.

–  Arcade Fire: Arcade Fire son la épica. El efectismo. Da la impresión de que sale a tocar un ejército entero cuando salen al escenario. Cada canción es un himno, no hay duda. Y lo viven como tal. Exiliados en la ladera del escenario por culpa de los adolescentes antes mencionados, fuimos testigos, casi sin creerlo, de cómo se crecían entre tema y tema. Y, entonces, comenzó a llover. Y siguieron tocando. El propio Zach Condon salió a tocar parte de los vientos. La imagen, en suma, era una barbaridad. Y, entonces comenzó a diluviar. Tuvieron que parar, tras poco más de una hora, por peligro de electrocución. Pero el público, que había agotado las entradas, siguió cantando, haciendo las voces y los instrumentos. Y los canadienses, esupefactos, volvieron a salir y armados con los instrumentos que quedaban sin enchufar, al pie del escenario, siguieron cantando. Los que estábamos allí, cantando a voz en grito “Wake Up” podremos escribirlo y describirlo durante años, pero será muy difícil intentar transmitir qué se siente cuando, bajo el diluvio universal, alcanzas la eternidad musical.

Arcade Fire (Foto: Julien Benatar)

Se dice, se comenta, se rumorea…

Se dice:

Se dice que The Pains of Being Pure at Heart, joven cuarteto neoyorquino compuesto por tres chicos y una chica amantes del pop ruidoso son el grupo revelación internacional de finales de 2009 y prometen acaparar portadas el año que viene. Para muestra todo un hit como “Higher Than The Stars”. Manojos de nervios de guitarras distorsionadas sobre bases rítmicas y unas voces chico/chica que destilan puro pop.

Se dice que Linda Guilala, dupla renacida de las cenizas de Juniper Moon hace cuatro años, presenta “Bucles infinitos” un trabajo marcado por la composición de temas adictivos y frescos, con lo mejor de la tradición pop de bandas de la nueva ola española y esa pasión por las texturas densas pero cautivadoras. Así Iván y Eva están a la altura de las expectativas creadas con un disco que a buen seguro pasará a ser de lo mejor del año ¿2009 o 2010? Para muestra, un botón: “Nadie se dará cuenta”.

Se comenta:

Se comenta que Tom Boyle han sido una de las mayores sorpresas que hemos encontrado en los últimos meses. No vamos a decir eso de que suenan a clásicos sin parecerse a nadie, ni eso de directos sin ser simples, ni lo de sensibles sin ser cursis. Pero si es verdad que encuentran la frecuencia adecuada en cada canción entre interferencias y mucho ruido. Ya han sonado en Discogrande, La Merienda, Toxicosmos y otros importantes programas radiofónicos. Sonido New Donosti.

Se comenta que Mamut, nuevo peluche de Subterfuge, lleva dos meses acaparando visitas en su myspace. Así, Julia, Sergio, Sole, Javi, Jonás, Miguel, Edu y la increíble y mundialmente famosa Sección Tímida de Cuerdas Cósmicas se apelotonan los domingos por la tarde en el local de ensayo y, de las múltiples combinaciones de acordes, voces y ritmos posibles, fluyen las canciones de mamut. Normalmente no suelen gustarme demasiado los grupos de Subterfuge pero parece que esta vez habrá que hacer una excepción. Canciones sonrientes y sin estribillos evidentes. ¿Los Arcade Fire españoles?

Se comenta que los valencianos Índigo han vuelto con un nuevo disco de nombre “Los Peores Momentos”, que han decidido editar bajo el sello extremeño Bon Vivant Records y en el que han contado con la colaboración de Noni de Lori Meyers.

Se comenta que Music Go Music son unos californianos que suenan más a ABBA que los propios suecos, aunque también hay cosas de Blondie, Pink Floyd, ELO y guiños a muchos otros. El resultado es una música emocionante, adictiva, enérgica, melódica y brillante. También se comenta que detrás de las falsas identidades de los integrantes del grupo se esconden miembros de otras bandas indies norteamericanas. En octubre publicaron su primer largo en CD y LP bajo el título de ‘Expressions’.

Se rumorea:

Se rumorea que Local Qua4tro es la banda extremeña de moda. Después de la consolidación de The Wish y la firme trayectoria de grupos como Cajón de Sastre o Hipo, estos chicos de Madrigal que con “Hace Media Hora” (producida por José María Rosillo) han conseguido el respaldo tanto de crítica como de público, llegando a ser finalistas del concurso “Grupo Revelación Nacional” del Festival Contemporánea, presentan ahora “Recalificación de los Terrenos Urbanos” (con José María Rosillo de nuevo) con el que se asientan en la vanguardia del pop extremeño en castellano.

Se rumorea que The Whitest Boy Alive, grupo musical con base en Berlín encabezado por Erlend Øye (también componente de Kings of Convenience), busca conciertos por España para este verano con la sana intención de presentar su segundo trabajo Rules, que salió a la venta a finales de febrero / comienzos de marzo del 2009, y con el que dejan atrás los elementos programados de su primer disco ¿Crees que te pillarán cerca?

Se rumorea que Los Alimentos estarán en las listas de mejor canción 2009 con su TEMAZO “Concursos amañados”. Estos cordobeses presentaron su tercer trabajo en La Merienda de Agustín Fuentes donde comentaron influencias que van desde el pop de los años 60, muy influenciados por grupos como The Beatles, America o Los Brincos, aunque también toma elementos de la música de los 90 y de la escena indie granadina (aunque te lo negarán si les preguntas, son unos románticos empedernidos del vintage). Puro Lori.

Cartelazo contra la crisis: Lacrosse y La Bien Querida

En este año de crisis, económica que no musical, en el que los festivales van cerrando sus puertas esperando tiempos mejores, la organización de Extremadura Contempopránea ha decidido echar el resto y conformar un cartel ilusionante y compacto, con grandes nombres para todo tipo de estilos que se exponen en el festival. Para cerrar la lista de grupos que actuarán este año en el escenario del Castillo de Luna Contempopránea nos regala dos sorpresas como son la actuación de los suecos Lacrosse y de La Bien Querida, proyecto personal de Ana Fernández-Villaverde.

Para que los vayamos conociendo:

Lacrosse son un sexteto (cinco chicos y una chica) con base en Estocolmo y que, según nos explican en su myspace, hacen ‘fantastic pop music’. Con apelativos así se podría pensar que los suecos no tienen abuela, pero tengan o no abuela su música es… ¿fantástica? En fin, tienen dos discos en el mercado:

“This New Year Will Be For You And Me” fue un debut optimista gracias a sus melodías pop, su tempo saltarín y las voces delicadas e intensas de sus dos vocalistas. “Bandages for the Heart”, su segundo trabajo,  muestra un lado más oscuro de Lacrosse. Con rastros de disco, punk, flamenco y krautrock, el álbum va rebotando desde la pista de baile más iluminada hasta el rincón más oscuro, todo en el lapso de 37 minutos

Arcade Fire, Architecture in Helsinki o Los Campesinos! por citar unos ejemplos, te pueden servir para situar en el mapamundi musical a estos suecos que, a priori, prometen ser la mar de divertidos en directo. ¿Para qué queremos caramelos envueltos si con canciones como las de Lacrosse tenemos suficiente?

El de La Bien Querida es uno de los discos más esperados del indie-pop español en los últimos tiempos. Y eso es porque su maqueta enamoró a todo el mundo (elegida mejor del año 2007 por Mondo Sonoro, destacada en Rockdelux y escuchada cientos de miles de veces en myspace, donde su página es una de las más visitadas de un artista novel). La Bien Querida, es decir, Ana Fernández-Villaverde, acudió para grabar su debut a David Rodríguez (BEEF). Ana quería domesticar los arreglos y la producción de David hacia sonidos limpios para encajarlos en el entorno amable de sus bellas canciones. Y vaya si lo ha conseguido. La mágica inventiva de David y las dulces melodías de Ana se funden y caminan juntas hacia un lugar exclusivo en el que se mezclan flamenco, música árabe, rancheras y hasta tecno, no se han cortado. Pero eso son solo los colores de las canciones, que no distraen de su componente principal: una portentosa colección de emocionantes melodías vocales, con una belleza abrumadora y unas letras muy interesantes que destripan las relaciones y desnudan los sentimientos con conmovedora sinceridad. El disco tiene el filo armónico de Los Planetas, la encantadora dulzura de La Buena Vida y el contagioso romanticismo de Family, sin olvidarnos de Sr. Chinarro y su banda (que creo que la acompañan casi siempre). Pero en realidad se crea un espacio único. Así lo verdaderamente importante es la emoción que transmiten las canciones. “Corpus christi”, “De momento abril”, “Santa fe”, “El zoo absoluto”, “Bendita”, “7 medidas de seguridad”… es un repertorio escalofriante que se disfruta tanto con el corazón abierto inundado de emociones como con la cabeza atenta a los detalles musicales que pululan por la producción.

En los próximos días daremos una opinión más sosegada de lo que nos parece el cartel de este año a cada uno, pero yo ardo ya en deseos de pelearme a navajazo limpio para ir a ver a este grupo o al otro con mis compañeros de blog. Arrgg!!! Que si estos son un coñazo, que si ese es muy temprano… eso si que es música