El Decálogo del Dcode

Texto: La Mujer Esponja – El_Tesorero | Fotos: Dcode Festival

Y tras este penoso intento de hacer un juego de palabras, resumimos las conclusiones del Dcode Festival, organizativamente hablando; para las crónicas de las actuaciones de las bandas, pincha aquí (viernes y sábado).

1. Escenario doble, bien: con los dos escenarios no se pierde tiempo en cambios de backline y las actuaciones son muy puntuales. Eso sí, hay que alternar las actuaciones como han hecho en el Dcode, si no se solaparían. Poco comprensible ha sido la ubicación de los escenarios, en el punto del recinto donde más tardaba en dar sombra y en el que le daba el sol de frente a los artistas; alguna explicación tendría.

2. Regar a destiempo, mal: Un “fallo” desde mi punto de vista fue no regar el césped por la mañana antes de los conciertos, ya que en algunos se levantó tal cantidad de polvo que parecía que veníamos de trabajar en el campo. Sí fue una gran idea la de “regar” a los asistentes para sobrellevar mejor el calor, pero el ansia de los trabajadores encargados y su fijación con algunas personas hizo que, en algunas ocasiones, se pasaran de agua y se formaron unos barrizales increíbles, como si aquello fuese Glastonbury.

3. Distribución de las barras, bien: al existir más de una barra y de puestos de tickets no había tantas colas y te atendían mucho mejor y más rápido. Los empleados de estos puestos por lo general eran bastante simpáticos y te atendían sorprendentemente bien. Lástima que algunas bebidas fuesen tan caras y se vendiesen sólo tickets de 2,5€.

4. Falta de avituallamiento, mal: El viernes tuvieron un error de cálculo con los bocadillos y se acabaron; cuando trajeron más, incomprensiblemente habilitaron sólo un punto de venta, con lo que la cola fue morrocotuda; algunos nos quedamos sin cenar esa noche. Hay que reconocer que el sábado ya estaba solucionado, pero igualmente los bocadillos dejaron mucho que desear, el de tortilla de patatas estaba congelado y en cuanto a ese chorizo a granel al solato todo el día… Pero todo esto es CASI excusable por lo riquísimo y baratísimo de los “helados caseros”, con un montón de sabores (nuestros favoritos: dulce de leche y coco – fresa). Todo un descubrimiento.

5. Zonas de descanso, bien: La organización tenían habilitada una zona de descanso con pufs y una “moqueta” supersuave de pelitos donde poder relajarte y descansar un poco. Cada metro cuadrado estaba solicitadísimo, y yo creo que había personas que no se movieron de allí en todo el festival. También fue una buena idea el graderío supletorio (en esta ocasión sólo para los VIPs) desde el que se podían seguir los conciertos del primer escenario cuando las fuerzas más flaqueaban.

6. Pagar en zona VIP, mal: No sé si nos vieron cara de pringados o si era así con todo el mundo, pero no regalaban ni el agua en la zona VIP; desconozco si a Anni B Sweet la invitaron a algo. Llamadnos avaros aburguesados, pero es que estamos acostumbrados a lo bueno; al menos nos obsequiaron, eso sí, con una camiseta y una bolsa de rafia, tipo Carrefour, pero de moderno diseño, gentileza de la marca Bench. Todo un detalle.

7. Personal amable y competente, bien: He de reconocer la impecable labor del servicio de limpieza; a pesar de la cantidad de contenedores, es normal que un recinto así se ensuciase. Estuvieron barriendo y recogiendo vasos, botellas de plástico… todo el día, a todas horas. Además, se apreciaba mucha presencia de los servicios de seguridad y la Cruz Roja. Miraras donde miraras había guardias de seguridad y de vez en cuando hacían rondas, aunque nos han chivado que en verdad iban a por tabaco. Como experiencia personal, el viernes se me abrió sola la pulsera (la verde de plástico) y un simpático guarda de la puerta me la colocó sin más, con amabilidad y sin suspicacias de ningún tipo, cuando ya me veía fuera del festival con cara de tonto.

8. Volumen bajo, mal: Algunas actuaciones quedaron deslucidas porque, por motivos que no alcanzamos a entender, bajaban el volumen o simplemente porque las voces sonaban muy bajitas; al menos creo que así ocurrió con Blood Red Shoes, The Ting Tings, Crystal Castles y algún otro. También hubo gente que se quejó de altos bajos, demasiada potencia en los graves o cosas así que por mi tremenda ignorancia en este campo no me atrevo a valorar.

9. Ambiente buenrollista, bien: Particularmente, me llamó mucho la atención la proliferación de parejitas y grupos de amigos en el césped, en plan picnic romántico mientras los demás saltaban en los conciertos. Daba muy buen rollito ese ambiente relajado de la peña; sin duda la ubicación del festival y la distribución de las dependencias contribuyeron a ello.

10. No facilitar el alojamiento, mal: Con una escueta nota respondía la organización del festival en su FAQ a la pregunta de “¿Habrá zona de acampada?”: esto es Madrid, chico, la capital de España, y si no encuentras donde quedarte es porque no quieres. Sin que le falte razón a la organización (estás en pleno centro de Madrid, y es muy complicado buscar acomodo a 15.000 personas), lo cierto es que otros festivales de similar calibre sí que ofrecen al menos alguna alternativa, como cámpines cercanos o convenios con hoteles.

En resumen, y aunque hayamos intentado ser críticos y sacar punta sobre todo en aquello que más nos ha molestado, lo cierto es que hay que decir que la organización en general ha estado muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que es la primera edición del festival y que por otro lado sí han tenido bastantes aciertos. Sin duda el festival ha sido para repetir.

Dcode Festival: Sábado

Texto: La Mujer Esponja – El_Tesorero | Fotos: Dcode Festival

El sábado 25 tuvo lugar la segunda jornada del Dcode, que reunió en ese día (según la organización) a 13.000 asistentes, más aún que el día anterior que contaban con auténticos llenaestadios como My Chemical Romance y Sum 41 y con pesos pesados del nivel de Band of Horses o Eels. Sin duda la presencia de Kasabian tuvo mucho que ver.

Flojo cabeza de cartel: Kasabian

La Mujer Esponja: Con Kasabian llegó la vorágine. Hubo momentos de puro éxtasis de los fans.

El Tesorero: Y eso que estuvieron bastante sosos.

ME: Yo creo que no, no se mostraron muy habladores con el público pero reclamaban constantemente el aplauso de los asistentes.

ET: No sé, más o menos me gustó su interpretación de los temas, pero creo que pecan de sobriedad sobre el escenario. No me gustan las poses de Tom Meighan, saliendo con sus gafas de sol, me recuerda a las posturitas de Liam Gallagher, y no es que éste sea el único que pueda salir con unas gafas del sol al escenario, pero es que encima el rollo de Kasabian recuerda sospechosamente al de Oasis…

ME: Creo que eres muy duro, las gafas de sol se las quitó en seguida, y creo que se desmelaron muy pronto, le tiró la pandereta al público e incluso le cantó a alguien el cumpleaños feliz, ¿no fue a su madre?

ET: No sé, creo que al guitarrista.

ME: El caso es que a mí el concierto no me pareció malo, me gustó la puesta en escena, con esa increíble iluminación, y los solos de guitarras fueron espectaculares.

ET: Yo no digo que hicieran un mal concierto, creo que lo hicieron bien, me gustaron las bases electrónicas, me gustaron con “Empire” y con ese mix que hicieron con el “Misirlou” de Pulp Fiction, pero no me gustó para nada la versión que hicieron de “LFS”, que la estaba esperando ansioso y al final hicieron una mierda; y así con muchas. Creo que para el caché que se les presupone estuvieron poco inspirados; ni de lejos los mejores de la noche.

Los mejores: The Hives

ME: Es que para mí uno de los mejores conciertos, por no decir el mejor del festival, fue el de The Hives; no he tragado más polvo en mi vida jajaja. Un show con mayúsculas.

ET: Para mí sí que fueron los mejores de la noche, y casi casi los mejores del festival, junto con Eels y quizás Band of Horses.

ME: Estuvieron divertidos, Pelle Almqvist vacilando todo el tiempo con el público en castellano, con ese acento nórdico tan fuerte: “Somos la mejorrr banda de rrrock del mundo”, “Soy el cantante más guapo de todos”, “Qué suerrrte tenéis de estarrrr hoy aquí”. ¿Dónde habrá aprendido a hablar así castellano?

ET: Son suecos, veranearán en España… Me encantó cuando se encaró a los que esperaban en el escenario de al lado la actuación de The Ting Tings: “¡Qué hacéis! ¡No hay nada que ver ahí! ¡Venid con nosotros!”

ME: Y Pelle no paraba de moverse, trepando por las torres de sonido, bajando al foso a abrazar al público, saltando de un lado para otro…

ET: Por lo visto cuando se cayó en la tercera canción se hizo un esguince, aguantó todo el concierto con todos esos bises que hicieron, pero luego se lo tuvieron que llevar en camilla.

ME: Pues no se le notaba. Me encantó su puesta en escena, con las letras iluminadas en el escenario y su indumentaria de frac con chistera incluida, les daba un aspecto original y divertido.

ET: Pues sí, hay gente que se queja de que son unos payasos y de siempre se repiten haciendo el mismo show, pero la verdad es que, tonterías aparte, lo dieron todo y ofrecieron un concierto de rock garajero lleno de fuerza y energía, con unas guitarras brutales y el batería aporreando como si le fuese la vida en ello. Y el concierto fue larguísimo, sin duda el precio del abono valía la pena sólo por verlos.

Dúos con distinto resultado: Blood Red Shoes y The Ting Tings.

ME: También me encantaron los Blood Red Shoes, ¿quién dijo que es necesaria una banda para hacer un buen directo?

ET: La verdad es que ellos dos solos se bastaron para interpretar sus canciones con la misma caña que en los discos de estudio.

ME: Dieron uno de los mejores conciertos del fin de semana, lleno de energía y fuerza, nos hicieron saltar todo la hora y cantar a voz en grito.

ET: Yo temí por la salud de su cantante, Steve Ansell, cuando salió sin camiseta con todo el solato, tan blanco él, y se puso a aporrear la batería y a desgañitarse, parecía que le iba a dar algo, no sé cuánto agua se bebería.

ME: Es que hacía un calor… menos mal que los guardias de seguridad nos rociaron de agua, terminamos empapados y llenos de barro hasta las rodillas, pero mereció la pena ponerse así por ver ese directo tan impresionante.

ET: Sin embargo no se puede decir lo mismo de “Le Ting Tings”, como se presentó su cantante Katie White. No me gustó un pelo que llevaran pregrabada toda la parte electrónica.

ME: Pero estuvieron bien, con ellos el baile llegó a Madrid. Sus temazos nos hicieron mover el esqueleto, incluso llevaban dos gogós que animaron a los asistentes.

ET: Sí, si yo fui el primero que no paré de bailar, pero sonaban bajos, flojos, a lo mejor no era culpa de ellos, pero sus bases pregrabadas me sonaban como todo muy falso, muy a lata.

ME: Resultó muy divertida la chuleta en español que leyó Katie, pareció muy espontáneo.

ET: A mí, francamente, lo que más me gustó de ellos fue el modelito sport que llevaba ella… en fin, no diré nada…

No tanta sorpresa: The Sounds y The Vaccines

ME: Para mí otro de mis descubrimientos del festival fueron The Sounds.

ET: Ya te dije yo que te iban a gustar. Maja Ivarsson es como un huracán.

ME: Su actitud no dejaba indiferente a nadie con sus bailes, su actitud insinuadora…

ET: Más que insinuar, provocaba claramente, se quitaba la poca ropa que llevaba encima, se metía mano ella sola… Ya bromas aparte, es un portento físico, se dejó la piel sobre el escenario, se subía y saltaba a todos los sitios, no sé cómo no se mató con esos tacones…

ME: Un concierto muy rockero y bailable que tenía a los fans totalmente entregados.

ET: Aunque se centraron claro está en los temas de su último disco, tuvieron un hueco para “Tony the Beat” y “No one sleeps when I’m awake”; no les hubiese perdonado si no las llegan a tocar.

ME: Otro de los conciertos más multitudinarios de la noche fue el de Vaccines.

ET: A mí me sorprendieron gratamente, quiero decir, su disco me encanta, pero recibió tantas críticas y me pusieron tan mal su directo que ya iba preparado para lo peor. Pero sí es cierto que había mucha gente, había mucha expectación, pero ya se sabía: son la banda de moda.

ME: Su música es superbailable, me recuerda a los bailes de graduación americanos.

ET: Sí, no perdieron el rollo melódico a pesar de la fuerza del directo. Me sorprendió aquello que dijo su cantante, Justin Young, “el público español es mejor que el público inglés”. No sé si le entendí mal, ellos son de Londres de pura cepa.

Emotivos: Manel

ET: Y por fin pudimos ver a Manel en directo, ya tenía ganas. Y me sorprendieron por la sensación de cercanía que transmiten, un concierto muy emotivo.

ME: La verdad es que tenían al público en el bolsillo, se mostraron muy simpáticos, había mucha gente a pesar del calor a esas horas.

ET: Me gustó que Guillem, tras “Aniversari”, se molestara en explicarnos que quería decir la canción, no sé, fue un gesto bonito.

ME: A mí me llamó mucho la atención la versión de “Common People” de Pulp.

ET: “Gent normal”, no la tienen editada en ningún disco pero es ya un clásico de la banda.

ME: Por momentos solo se escuchaba el catalán en el Dcode. Y me encanta la fabulosa voz de Guillem.

ET: Bueno, Roger tampoco estuvo mal en “Ai Dolors”, no tiene ese torrente de voz pero al tema le va como un guante.

Fuera de forma: Javiera Mena y Crystal Castles

ME: Me decepcionó un poquito Javiera Mena, sobre todo después de verla en la reapertura del Ocho y Medio. Creo que estuvo flojita.

ET: No eché de menos ninguno de sus mejores temas, pero es cierto que no me gusta la actitud que está cogiendo, esas poses tan melodramáticas, creo que peca un poco de divismo.

ME: De todos modos creo que le perjudicó la hora y el escenario, había poca gente y todo el mundo estaba muy disperso. En un horario más avanzado y con una puesta en escena en condiciones quizás habría brillado más.

ET: No sabría decirte, en el escenario grande también hubo problemas de sonido, mira sino los Crystal Castles. Alice, su cantante, estuvo muy entregada al público, como una estrella de rock, pero se la oía poco y mal, y la electrónica no se acoplaba bien a los temas.

ME: Sí, creo que fue un poco decepcionante el sonido…

ET: Ná, pero yo creo que la gente se lo pasó bien, debo reconocer que con “Alice practice” me dio el subidón.

ME: Lástima habernos perdido a Mucho, me hubiera encantado verlos en directo. Al menos me llevé la sorpresa con Jamaica, estos tres chicos consiguieron ganarse al público con su actuación.

ET: Sí, y mira que se había hablado poco de ellos, al principio había muy poca gente, pero la verdad es que con esas guitarras tan potentes nos llamaron a todos la atención.

ME: Sí, las podíamos escuchar desde cualquier lugar del recinto.

ET: Yo creo que, en general, el festival ha estado muy bien, nos lo hemos pasado pipa y hemos tenido la oportunidad de ver grupos muy buenos. Creo que en este aspecto será difícil superar esta primera edición, aunque en temas de organización, nada grave, sí podrían mejorar.

ME: Bueno, esperemos poder estar el año que viene.

– Gracias a Mj por sus contribuciones –

Dcode Festival: Viernes

Texto: La Mujer Esponja – El_Tesorero | Fotos: Dcode Festival

El pasado fin de semana (viernes 24 y sábado 25) se celebró en el Centro Deportivo Cantarranas de Madrid (para los duchos, en el campo de rugby de detrás de periodismo en la Complutense) la primera edición del Dcode Festival; en principio acudíamos La Mujer Esponja como redactora y El_Tesorero como fotógrafo, pero como nos retiraron a algunos medios el photo pass que nos daba acceso al foso, pasaremos a contar a dúo todo lo que vivimos en el festival.

El_Tesorero: El Dcode resultaba un festival muy prometedor por su cartel pero que ante todo planteaba algunas dudas en cuanto a su resolución.

La Mujer Esponja: Efectivamente, sin playa, sin cámping, doble escenario, un pseudo horario único…

ET: Y también el aval de su organización por parte de Live Nation, una de las promotoras más importantes del panorama internacional (si no la que más), que sin embargo en mi opinión dejó bastante que desear en algunos aspectos.

ME: Pero vayamos por partes y centrémonos en lo importante: la música.

Muchachada teenager: My Chemical Romance y Sum 41

ET: El viernes contaba con un claro (y para mi gusto injusto) cabeza de cartel, My Chemical Romance que junto con los canadienses Sum 41, justificaban la masiva presencia de teenagers en la primera jornada del festival.

ME: Con ellos pudimos ver el fenómeno fan en todo su esplendor, la marabunta de asistentes se congregó al pie del escenario y no pararon de saltar y cantar en toda la actuación. Ambos ofrecieron un show enérgico.

ET: Yo no creo que estuvieran tan enérgicos, no estuvieron mal, pero creo que no supieron responder del todo a las expectativas. My Chemical Romance reunieron frente al escenario a un montón de peña que no paró de saltar y bailar con cada tema, eso sí, pero creo que estuvieron muy planos en su desarrollo; en este sentido, casi estuvieron mejor los Sum 41, que con una interpretación en la misma línea mostraron más ritmo y recursos para sorprender al público.

Los triunfadores de la noche: Eels

ET: Por cierto, los cabeza de cartel fueron superados ampliamente por la actuación de Eels, posiblemente la mejor del viernes, aunque no todo el mundo supo disfrutar de ella.

ME: Nos obsequiaron con un directo muy cuidado, mimando cada detalle desde el aspecto (esas barbas, esos chalecos…) hasta las pausas en las canciones, las poses…

ET: Si, la verdad es que la banda de Mark Everett dio una lección magistral de clase y estilo, con el combo de hasta tres guitarras y todos esos instrumentos de viento, ofrecieron un magnífico espectáculo de tintes sureños y regusto blusero.

ME: Nos deleitaron con temazos de rock en estado puro, y ese sonido que retumbaba en todo el recinto y que nos hacía vibrar a los asistentes.

ET: Hicieron un repaso a gran parte de su repertorio, alternando sabiamente momentos de ritmo con otros más lentos, sin duda uno de sus puntos fuertes; en todo caso, Mr. E supo mostrarse como un frontman carismático que supo conectar en seguida con el público, con momentos estelares en los que estuvo sembrado.

ME: Protagonizó unos de los momentos más divertidos de la noche durante la presentación de la banda, ya hacia el final del concierto, interrumpiendo al guitarrista en su exhibición, o cuando el trompetista tocó el himno de Francia.

ET: ¡Ay de aquellos que decidieron marcharse antes de tiempo!

 

No defraudaron: Band of Horses

ET: Pero más esperada aún para los “puristas” creo que era la actuación de Band of Horses; y quizás por eso su actuación no resultó tan sorprendente e inesperadamente buena como la de Eels, aunque sí muy emotivo y conmovedor.

ME: Desde el punto de vista vocal, fue el mejor concierto.

ET: No sé… en un principio el vocalista Ben Bridwell pareció desafinar; eso sí, pronto se entonaron y encadenaron temas principalmente de Infinity Arms de manera impecable; Bridwell se mostró muy expresivo, carismático y comunicativo, y el resto de su banda supo estar a la altura con una interpretación llena de fuerza y épica.

ME: No defraudaron en absoluto. Su repertorio ponía los pelos de punta a sus fans con la voz aterciopelada de Ben.

ET: Tan sólo estuvo deslucido por un problema de graves en el sonido que al parecer castigaron a las primeras filas.

La revelación: Foster The People

ME: Para mí  el mayor descubrimiento de este festival han sido los californianos Foster the People; con sus canciones nos consiguieron tener en pie desde el primer momento, saltando y coreando sus letras.

ET: Si, sin duda su estilo es muy bailable, contribuye a ello la versátil voz de su cantante, Mark Foster, que además se esforzó en chapurrear algunas palabras en español, un gesto que es de agradecer.

ME: Ofrecieron un gran espectáculo al estilo “juego de la silla” cuando cambiaban de instrumentos en cada canción haciendo la actuación mucho más amena.

ET: Me encantaron las percusiones, la gran presencia que tuvieron, dieron mucho ritmo. Lástima esos problemillas de sonido que los tuvieron un rato parados.

Algo flojos: Lori Meyers

ET: De entre los españoles, los mejores Lori Meyers, eran un valor seguro.

ME: Me sorprendió como salieron, ataviados con chaqueta y corbata, a lo que no nos tienen muy acostumbrados.

ET: Bueno, Noni no aguantó ni dos canciones con la chaqueta puesta…

ME: Su repertorio incluía temas de su último trabajo como “Mi realidad” o “Mi religión”, que  nos hicieron vibrar; y temazos de sus anteriores trabajos como “Tokio ya no nos quiere”, “La mujer esponja”, “Dilema” o “Viaje de estudios”.

ET: La interpretación de “Mi religión” fue un poco rara, con esos teclados… no sé, para mi gusto estuvieron más melódicos, más poperos… no sé cómo decirlo… menos rockeros que en otras ocasiones…

ME: Sí, quizá eché en falta más potencia en sus guitarras…

ET: Bueno, luego mejoraron en la segunda parte del concierto, consiguieron “levantar polvo” y Noni hasta acabó sin camisa.

ME: Hablando de camisa, terminaron con la camiseta del Granada, que ha subido a Primera División.

Los españoles, dejando el pabellón alto

ET: Del resto de los españoles me encantaron L.A., tocaban en el escenario pequeño pero creo que esto favorecía la cercanía de la banda en sus temas más lentos.

ME: Sí, actuaron en el escenario pequeño y había poca gente, sus incondicionales. A pesar de ello, ofrecieron un concierto animado donde estuvieron entregados a su público en todo momento.

ET: También estuvieron bien Autumn Comets, que tocaron en el escenario grande en el lugar de All Time Low; la verdad es que la muchachada quedó encantada con la actuación de los madrileños, tanto los que habían ido a ver a All Time Low como los que esperaban para el concierto de My Chemical Romance.

ME: Los Comets estuvieron genial, se comieron el escenario, aunque a veces se notaba un poco que no llevaban mucho tiempo juntos…

ET: Me encantó la versión con violín del “Paper Planes” de M.I.A…

ME: Y los New Raemon fueron LA-LE-CHE. Qué tío más gracioso el cantante, Ramón Rodríguez, cómo le gusta posar, con el calor que tendría con esa chaqueta…

ET: Y mira que hacía calor, entre eso y que no pudimos cenar… menuda cagada lo de los bocadillos. Todavía no sé porqué sólo tenían abierto uno de los puestos y el resto de brazos cruzados… Yo estaba que me moría.

ME: Pero aguantamos hasta el final. The Zombies Kids ofrecieron un show digno para el fin de fiesta. La gente no paró de bailar y saltar, sobre todo con el remix de la canción del Tetris. Qué tíos más grandes, sin duda un acierto para cerrar el día.

Recomendación: Dcode Fest

Señores, aseveración tajante: el Dcode Fest mola. Yo cada vez estoy más convencido de nuestra asistencia si todo acompaña (recuerden que los miembros de este equipo son trabajadores / estudiantes / parejas de) y no podemos hacer otra cosa que recomendar encarecidamente a la gente que vaya para que este festival triunfe y se repita el año que viene. A nosotros nos coincide con las Ferias de San Juan, pero si os soy sincero, si tengo que elegir entre escuchar a Siempre Así en una caseta o ver en directo a Kasabian, pues que me entendáis…

Ya os hemos hablado anteriormente de los nombres que configuran su cartel, pero vamos a repasar un poquito más a fondo las cosas que hacen del Dcode un festival muy singular. Un festival planificado con mucho sentido común, nada que ver con vorágines tipo Fib o Primavera ni con carteles tipo “todo vale” donde suben al escenario a todo aquel que vea luz y entre.

El cartel combina artistas internacionales de primera fila con bandas nacionales consagradas y de actualidad, en total casi una treintena de nombres. De entre los primeros destacan Kasabian, Band of Horses, Eels, The Ting Tings, The Vaccines… vamos, un no parar. Nos chirrían sin embargo los nombres de My Chemical Romance y Sum 41, pero supongo que Live Nation (la promotora del proyecto) tendrá algo que ver.

Por otro lado, de nuestro país encontramos a Lori Meyers, The New Raemon, L.A… todos nombres muy en consonancia. ¿Nuestros favoritos? Blood Red Shoes y Manel, bandas habituales de estas páginas y que nunca hemos tenido oportunidad de ver en directo.

Todas las actuaciones tendrán lugar en el Centro Deportivo Cantarranas de la Universidad Complutense de Madrid, repartidos en tres escenarios (dos principales y uno para bandas noveles), algo que no nos gusta mucho pues aunque nos aseguran que los horarios de las mejores bandas no se pisarán, todo depende de los gustos de cada uno, y con menos de treinta nombres casi podrían haberse limitado a sólo dos.

Aparte del plano musical, están previstas otras actividades artísticas como las proyecciones del colectivo británico OneDotZero o la exposición Art Barter (“Arte por Trueque”), donde artistas consagrados y noveles exponen en absoluto anonimato para que el público valore sin prejuicios la obra de cada uno.

Una última cosa es el tema del alojamiento; desde la organización del festival no se facilita ni indica ninguna zona de acampada o convenio con hoteles, pero al tratarse de un evento encuadrado en el entorno urbano de Madrid, esto no debería suponer mucho problema (aunque no hubiese estado de más algún acuerdo con hoteles cercanos al recinto).

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