Fin de semana indie review

Bueno, la verdad es que fue un fin de semana normalito y no tuvo mucho de indie, pero ojalá pronto podamos llamar indie a cualquier fin de semana y poco a poco la oferta de conciertos de Badajoz (y resto de Extremadura) y no se ciñan casi exclusivamente (como lo es ahora) a grupos de la región. El caso es que este fin de semana se presentaban un par de citas casi ineludibles; por un lado, en la Sala Submarino de Cáceres tocaban en acústico los Costa Brava Fran y Richie, una cita que prometía ser excepcional; ya nos contará el ínclito Javi Solís.

Pero si no fuimos a Cáceres fue porque en Badajoz teníamos un fuerte compromiso al que no todos los Gallos Verdes pudimos asistir por motivos de fuerza mayor; la cita no era otra cosa que la fiesta homenaje al entrañable Barmacia de Guardia en el Setenta’s del Casco Antiguo de Badajoz. Allí estuvo desde primera hora de la tarde el Dr. Barmaceútiko, esta vez sin cámara en mano pero sí con la copa, pinchando música de la buena de la que ya ponía cuando regentaba el Barmacia; él mismo tenía preparada una sorpresa, pues homenajeó a sus admirados Cajón de Sastre regalándoles una de sus magníficas composiciones gráficas, regalo con el que sorprendió a unos emocionados Miguel y Carol.

Por el local fueron pasando muchos de los habituales de la escena indie, viejos conocidos del Barmacia, y algunos curiosos que se sintieron atraídos por la buena música y el excelente ambiente. La fiesta, que se prolongaría hasta la madrugada, vivió un parón cuando la tropa se dirigió a la Sala Aftasí para presenciar el concierto de Miss Caffeina; una actuación que ya hemos comentado aquí. Allí nos encontramos con Agustín Fuentes, director del Contempopránea y de La Merienda, que había acudido a la cita para ver al grupo (les ha incluido en el disco que el Contempopránea editará con las mejores maquetas presentadas este año); pudimos departir con él un buen rato, durante el cual pudimos charlar de la actuación, de la renovación de la Sala Aftasí, de la fiesta presentación que tendrá lugar allí mismo el día 7 de junio, de las últimas novedades con respecto al festival (de lo que no podemos contar nada), y muchas cosas más.

Tras el concierto se retomó la fiesta en el Setenta’s, esta vez con más ímpetu si cabe; estaba a rebosar, la gente incluso se acomodaba en la terraza (la agradable temperatura invitaba a ello) y el local por poco sufrió las consecuencias, una cortina casi sale ardiendo (no sabemos quién) y la cama casi se rompe con la conga de La Casa Azul. Pero al final no hubo ningún afectado (que nosotros sepamos) y pudimos volver a casa sanos y salvos y, eso sí, con los bolsillos vacíos.

Al día siguiente, domingo, nos acercamos al río a esa feria de pueblo que todos los años monta el Ayuntamiento de Badajoz y en el que íban a tocar nuevamente los contempopráneos Montevideo y Norton, (los cuales creo que fueron engañados y no sabían dónde se estaban metiendo), pero nos agobiamos mogollón con el calor y el ambiente verbenero y apenas aguantamos unas canciones; eso sí, sonaron mucho mejor que el fin de semana pasado, debido en gran parte por la contratación de un equipo de sonido de verdad (en esto el Ayuntamiento sí que se porta de verdad). Nos quedamos con las ganas de escuchar a los portugueses, pero nos pudieron la resaca y la vaguería, así que pedimos que alguien nos cuente qué tal estuvieron.

En definitiva, un buen fin de semana que sirve de aperitivo para un puente de mayo que promete ser intenso; pero ésa ya es otra historia.