Long Way To Alaska @ Sala Aftasí, Badajoz (30/03/14)

De todos los tópicos que tenemos de los portugueses, hay tres que siempre he argumentado y que anoche la formación procedente de Braga se encargó de defender sobre el escenario de la Sala Aftasí de Badajoz.

El primer tópico es la casi exasperante educación de los portugueses; «eres más cumplío que un portugués», decimos en estos lares. Y es que la banda no paró de agradecer al público su presencia y al promotor de la sala el haberlos invitado a participar de esa jornada denominada “Encuentro de Música Transfronteriza” junto con los locales El Viaje de Rose.

El segundo tópico sobre los portugueses es su tan envidiado dominio del inglés. Tantos años de televisión subtitulada (entre otras muchas cosas) tienen su parte buena y no es difícil encontrarse a un portugués dominando la lengua de Shakespeare. Y también es el caso, como no podría ser de otra manera, de los miembros de Long Way To Alaska, que escriben e interpretan sus canciones con una fluidez y naturalidad que bien parecen salidos de algún college anglosajón. Ponles una pinta en la mano y parecerán más británicos que los hermanos Gallagher.

El último tópico –y es aquí donde entro en el meollo de su actuación–  es el excelente gusto de los lusos por la música de calidad; y que sus bandas a menudo demuestran una elegancia y una clase más difíciles de encontrar en nuestras formaciones nacionales. En este sentido Long Way To Alaska me recordaron a los también portugueses Norton, no en el estilo musical sino en el cuidado que ponen en las bases y en las melodías, sin duda uno de los puntos fuertes de ambas bandas. En el caso de los de Braga, su actuación tuvo claramente dos partes; una más instrumental y pausada, apoyada en los efectos electrónicos creando una cierta atmósfera de gran densidad sonora; y otra más alegre y luminosa, apoyada en las percusiones y las cuerdas, que derrochó tropicalismo por los cuatro rincones de la sala.

Así con todo, el concierto resultó ser una delicatessen para el que el público pacense no volvió a estar de nuevo a la altura, con un escasísimo aforo no sabemos si debido al resto de citas que tuvieron lugar anoche en otras salas de la ciudad. En todo caso, auguramos un buen futuro para ellos, eso sí en su país, donde quizás si estén más capacitados para apreciar este tipo de música, más exquisita y menos pachanguera.

PD: Agradecer a los amigos de 48 Horas Badajoz por prestarme una tarjeta SD para la sesión de fotos. Gracias por el capote.

Optimus Alive: Pros y Contras

Texto: She | Fotos: Filipa Oliveira

Nuestra nueva colaboradora She (como la “She” de Elvis Costello) es una incansable viajera que no duda en cogerse el coche para ir a cualquier concierto o festival que se le ponga a tiro; el pasado fin de semana acudió al Optimus Alive, celebrado en la villa portuguesa de Oeiros (Lisboa). Y aprovechando que el Tajo pasa por Lisboa, la invitamos que nos cuente en estas páginas cuáles han sido sus impresiones acerca de este festival.

 

Cuando una va por primera vez a un festival en el que nunca ha estado no puede evitar compararlo con otros y buscar pros y contras para, mentalmente, construir un festival perfecto.

PROS:

  • Tres escenarios, no muy distantes entre sí, desde los que casi podías controlar cuándo empezaban los demás conciertos.
  • Un cuarto escenario, en el pórtico de entrada del festival, daba la bienvenida al público con promesas de la música patria portuguesa.
  • Acústica ESPECTACULAR. Creo que nunca había estado en ningún festival en el que el sonido fuera tan nítido y atronador, sin llegar a provocar sangrado de oídos. El escenario principal, enorme, dejaba escuchar con claridad a todo el recinto quién mandaba allí. La carpa Superbock, más pequeña, parecía una caja de resonancia hecha a conciencia para que los bajos te provocaran temblor de rodillas.
  • Cero colas para baños, bebida y comida. Enorme variedad de comida. Sangría. ¡¡SANGRÍA!!. Precios muy muy asequibles ( medio litro de cerveza/sangría, 3’5€; dos porciones de pizza y una bolsa de lays, 5’50€)

  • La aplicación para smartphones del festival que funcionaba sin Internet y proporcionaba información de todos los conciertos, así como un sistema de alarma personalizado que avisaba 10 minutos antes del concierto que no querías perderte.
  • En los conciertos por la tarde, en el público del escenario principal, mochila-man gratis repartiendo vasos de agua y rellenando botellas.
  • Emplazamiento: es Lisboa. No hay más que añadir.
  • Transporte: servicio de tren especial para llegar, lanzaderas gratis desde el camping al recinto, funcionando ininterrumpidamente todos los días. Precios de los taxis, de risa ( sobre todo, si los comparamos con los de Badajoz)
  • Puestos promocionales: Era imposible salir de allí sin algún regalo de promoción, en su mayoría bastante útiles ( ropa, mochilas, llaveros, horarios…)

CONTRAS:

  • El viernes hubo un enorme problema técnico debido a la iluminación en el escenario principal. El mayor contra va para la desinformación ese día: de repente desalojaron a parte del público y apareció muchísima policía. Por más que preguntábamos a gente con acreditación de prensa y producción, nadie sabía nada. Fueron cancelados tres de los conciertos y el cabeza de cartel de ese día, 30 SecondToMars ( con un ejército de seguidores portugueses) fue una incógnita. Tocaron durante una escasa hora con dos de retraso sobre el horario marcado. Pero con tanto lío, para cuando empezaron con sus himnos, la que escribe estaba en el Barrio Alto brindando por la desorganización del momento
  • A horas punta, masificación en el transporte. Muy agobiante.
  • La carpa electrónica no paraba en todo el día. Para los grupos de corte más tranquilo que tocaban al lado, pese a que la acústica, repito, era intachable, era bastante molesto entre canción y canción e incluso llegaron a confesar, entre risas, que no se escuchaban a sí mismos.

Página del Optimus Alive 2011