Jero Romero (Sala Aftasí, 25/10/2014)

Jero Romero ha manufacturado con “La grieta” uno de los trabajos de pop en castellano más imaginativos y sinceros de 2014. Así, con este nuevo disco y una banda que es más una reunión de virtuosos (Charlie Bautista, Alfonso Ferrer, Nacho García y Amable Rodríguez) que un conjunto de músicos, el toledano volvió a la Sala Aftasí de Badajoz para dar un bonito concierto en el que se mezclaron canciones de este nuevo disco y de su primera aventura en solitario, “Cabeza de león”.

El concierto comenzó bien pasadas las once de la noche con un aforo en torno al setenta por ciento. Y comenzó con la última canción de “La grieta”, También, como si el cantante nos quisiera decir “sé que os gustaron las anteriores pero también sé hacer esto y estoy aquí para presentároslo. Así soy yo, como os cuento aquí en Narciso.” Seguidamente, y dando por finalizada la presentación, Los Jero Romero, porque a esta banda de unipersonal solo le queda el nombre, interpretaron El mejor.

El cuerpo del concierto volvió a destilar la sencillez y franqueza de una mañana sin relojes  a la que nos tienen ya acostumbrados sus composiciones que olvidan la necesidad de estribillos recurrentes y  aplicándose en cada tema de manera que este se convirtiera en varias canciones que suenan a la vez. Juego de texturas en letras, voces, sonidos….con un gusto exquisito y una riqueza musical desconcertante por momentos.

El ventanal y Los Columpios dejaron lucirse a la banda, Charlie Bautista a la cabeza, hasta la llegada de las canciones más directas y precisas de “Cabeza de León”: Cabeza de león, Haciendo eses, Ya te lo decía yo, Las leves, Nadie te ha tocado, Devolverte y Correcto. Para cerrar el grueso de la actuación con Caer de pie, Fue hoy y El brazo, posiblemente las tres mejores composiciones del nuevo disco, si es que se puede poner una por encima de otra. Antes, a modo de caramelo, Jero había intercalado Hombre mayor, según sus palabras la mejor canción de cuantas ha escrito nunca.

La parte final del recital, esta vez sin huida a camerinos de por medio, corrió a cargo de Túmbate, Desinhibida y El As haciéndose patente que el público es mucho más receptivo a las composiciones luminosas y cercanas del primer disco que a las imaginativas invenciones de “La grieta”.

Quizás sea por esto por lo que el concierto estuvo siempre rodeado por un runrún que complicó a más de uno sumergirse de lleno en las interpretaciones del grupo que iba desde lo más sutil a lo más potente en una sucesión de canciones encadenadas que sólo hicieron pausa para volver una vez más a dar las gracias a una de las mejores salas de España y a un equipo de personas a su altura. Porque con estos artistas y esta sala parece que la grieta se cierra por momentos.

 

La Habitación Roja @Sala Aftasi, Badajoz (10/10/14)

La Habitación Roja

Reconozco que nunca he sido fan de La Habitación Roja; a pesar de que siempre los he tenido en gran consideración (en especial a mi estimado Pau), nunca he comprado sus discos y rara vez los he puesto en el Spotify. Creo que, simplemente, nunca me he sentido identificado en sus letras (Jorge cuenta que él escribe canciones para los demás).

 Es una pena, porque tras el concierto que nos brindaron anoche en la Sala Aftasí de Badajoz, tengo el convencimiento de que me he perdido muy buenos momentos todas aquellas veces que he abandonado sus conciertos a la mitad, víctima de esa falta de química, de ese feeling que te embarga cuando conoces a fondo el repertorio de un artista y lo haces tuyo en la magia de la música en directo.

La Habitación Roja

La Habitación Roja van camino de cumplir veinte años de trayectoria (ya peinan canas, visten elegante calzado y portan anillos de casado), y lo hacen sin perder ni un ápice de presencia y de vigencia en el panorama independiente nacional. Es más, diría que van sumando fieles entre los más jóvenes que sí van encontrando su propia historia entre las contadas por Jorge.

Sobre el escenario de la Aftasí demostraron que se encuentran en plena forma, especialmente con un Jorge que no para de moverse ni de saltar ni de bajarse a mezclarse con el público. Las canciones de su noveno álbum La Moneda en el Aire (“Tanto por hacer”, “Donde no exista el miedo”, “Si tú te vas”) alcanzaron categoría de himnos espoleados por la entrega de su público, y sus más conocidos clásicos (“El Eje del Mal”, “Van a por nosotros”, “Nunca ganaremos el Mundial”) y no tan clásicos (“Siberia”, “El Resplandor”, “Indestructibles”, “Ayer”) inundaron la sala con la magia de las grandes citas y conmovieron hasta a los más escépticos (incluido yo).

La Habitación Roja

Como colofón, nada menos que siete bises para culminar su actuación con la eterna “There is a light that never goes out” de The Smiths, que dedicaron al Contempopránea y a su director, Agustín Fuentes, presente en la sala.

En definitiva, un concierto no sólo de los que hacen afición, sino de los que responden porqué estos amigos procedentes de la costa levantina llevan tantos años revalidando su título de ser uno de los nombres propios del circuito musical español.

 

Ángel Stanich (Sala Aftasí, 04/10/2014)

Ángel Stanich, el ermitaño del pop, nació hace 25 años en Santander (Sun Thunder), estudió en Valladolid donde entró a formar parte de la escena local, y se estableció en Madrid. Una noche de domingo conoció a Javier Vielba (Arizona Baby) y ése fue el comienzo de una bonita amistad que daría sus frutos en futuras grabaciones y conciertos como el que lo trajo a él y a su banda a la Sala Aftasí de Badajoz el pasado día cuatro, Chema Rey mediante.

Anunciado como el antipostureo máximo, Ángel no es amigo de entrevistas y su venenoso primer disco “Camino Ácido” (2014), producido por el incombustible Vielba, no hace sino que aumentar esa imagen de maldito que tanto se empeña(n) en mantener a base de canciones plagadas de perdedores, sustancias alucinógenas y un  humor tarantiniano bastante cáustico. Sin embargo, toda esta -no pose- queda en el olvido cuando se disfruta de un directo donde el artista se muestra simpático y comunicativo, y donde una genial banda: guitarras, batería, bajo…  dulcifica las canciones dotándolas de un barniz folky-country bastante adictivo.

Como viene siendo habitual el concierto no comenzó hasta bien pasadas las once de la noche, con un público formado por más de cien personas, todas preparadas cerveza en mano. Ángel Stanich salió sólo al escenario para abordar Amanecer Caníbal mientras que la banda se iba uniendo a medida que avanzaba la canción. Y a partir de ahí un recorrido por el disco poniendo énfasis especial en el tema que le da nombre, Camino Ácido, La noche del Coyote,  la cinéfila El Outsider y la que cerró la primera parte de la velada, Mezcalito. Antes el viaje había hecho parada en El cruce para recoger a Miss Trueno ´89.

La segunda parte del show sirvió para que un rompecuerdas Stanich presentara una nueva composición, Jesús Levitante, para que una fan hiciera los coros de El Río (siri siri siri) y para cantar a todo pulmón Nadie te quiere ya de Los Brincos antes de la ráfaga final con Metralleta Joe.

Si bien una vez acabado el concierto la rebeldía de Stanich se tornó en la típica timidez del artista lo vivido anteriormente fue una clara demostración de garra, actitud y talento de una banda que se postula como la revelación del año y que va dejando muy buen sabor de boca allá por donde pasa. No es Dylan, ni Quique González, ni Albert Pla, ni mucho menos Javier Vielba. Es Ángel Stanich, el outsider del indie que ha venido para quedarse.

 

 

 

 

 

Sidonie @Sala Aftasí, Badajoz (06/09/2014)

Marc Ros, Sidonie, Sala Aftasí

Hacer una crónica objetiva de uno de tus grupos favoritos no es tarea fácil, así que no intentaré ocultar con críticas gratuitas la admiración que siento por Sidonie. Es la cuarta vez que les veo este año, y sencillamente no me canso de verlos; ayer tuiteaba que precisamente uno de los puntos fuertes de los barceloneses son sus directos, en los que consiguen potenciar su repertorio incluso con temas a priori más flojos.

Pero dejando aparte la opinión que podamos tener cada uno, hay que cosas con respecto a Sidonie que son incontestables, como la solidez de su carrera. Y es que, aunque les salen detractores hasta de debajo de las piedras (por lo general puristas que gustan de cogérsela con papel de fumar), la banda ha sabido evolucionar, sacar buenos discos a lo largo de su carrera y fabricar nuevos himnos que se suman a sus clásicos de siempre. En los conciertos de Sidonie, la gente no espera aburrida a que toquen sus primeros discos (como sí ocurre con según qué otras bandas), amén de un público muy diverso y muy renovado con nuevos fans (algunos sorprendentemente jóvenes), que los Marc y compañía han sabido ganarse a pulso.

Jesús Senra, Sidonie, Sala Aftasí

En lo que se refiere al concierto de anoche en una renovada Sala Aftasí, muchos factores apuntaban a podría darse una debacle de asistencia: primer concierto de septiembre, la celebración de la Noche en Blanco, el puente, el hecho de que no hacía ni 3 meses que habían tocado en el Contempopránea… Sin embargo, sus seguidores extremeños no defraudaron y llenaron la sala en unas tres cuartas partes de su aforo.

Marc, Axel y Jesús salieron acompañados de sus nuevos compañeros, Edu Martínez y el sorprendente Marcel Cavellé, y con la escenografía habitual en la gira de presentación de Sierra y Canadá (Sony Music, 2014), los carteles de neón y en pantalla la bandera del país norteamericano. Desde el principio impusieron un ritmo frenético para calentar al público, aunque éste ya estaba enchufado desde el principio y corearon tanto los clásicos de la banda (“Costa Azul”, “Fascinado”, “Sidonie Goes To Moog”) como los éxitos de sus últimos trabajos (“Estáis aquí”, “Un día de mierda”, “Por ti”, “El Bosque”… ).

Axel Pi, Sidonie, Sala Aftasí

Como decíamos, seguidores muy variados (incondicionales del Contempopránea junto a habituales de las radiofórmulas) y en ocasiones muy muy jóvenes que se habrían podido subir al carro con El Incendio (Sony Music, 2009)  o El Fluido García (Sony Music, 2011). Todos saltaban, coreaban los estribillos e incluso se daban de codazos por tocar a los miembros de la banda cuando alguno de ellos se bajaba del escenario para mezclarse con el público.

Las versiones del “Disco 2000” (The Pulp) y del “Video Kills The Radio Star” (The Buggles), las referencias a las raíces extremeñas de Jesús (con familia en La Vera como nos contó en la entrevista) o el tema dedicado al futuro enlace de Pepe y Ana (del staff del Contempopránea) fueron las anécdotas más destacadas de la actuación, que supo a poco a pesar de la buena duración de la misma.

En definitiva, una de las mejores actuaciones de Sidonie en tierras extremeñas, en la que brillaron sobre todo las guitarras (brutales en “El Bosque”), y donde el público estuvo entregado desde el principio y supo responder a las ganas que los barceloneses echaron sobre el escenario. Ya cuento los días que quedan para verles de nuevo.

> Más fotos del concierto, en nuestro Flickr

Pony Bravo (Sala Aftasí, 30/04/2014)

Broche de oro para un estupendo y trabajadísimo curso musical ejecutado con gran maestría por los programadores de La Sala Aftasí que, desde el pasado mes de octubre, nos han hecho disfrutar de conciertos como los de  Second, León Benavente,  Miguel Rivera, Miss Caffeina, Triángulo de Amor Bizarro, Los Coronas, Smile o los sevillanos  Pony Bravo, encargados de cerrar este ciclo ante la inminente llegada de la época festivalera veraniega.

Así, Pony Bravo se presentaban el pasado miércoles 30, semifinales de champions mediante,  tras superar la barrera psicológica intraautonómica que separa Sevilla de Badajoz, “¡Pero si estamos aquí al lado!”, con la intención de presentar su último trabajo -De Palmas y Cacería- (2013)  y repasar algunos temas de sus dos discos anteriores. De esta forma, con la sala repleta y el calor estival propio de estas fechas que ya va asomando, el concierto comenzó bajo los acordes de “El mundo se enfrenta a grandes peligros”, tema que cierra su disco más reciente para desplegar todo su estilo con la psicotrópica “Noche de Setas” y “China da miedo” de su segundo  -Un gramo de Fe- (2010).

Con un cuidado directo que va desde lo lisérgico a lo tropical, pasando por el punk y el kraut, el cuarteto calentó el ambiente con “El Rayo”, de su debut -Si bajo de espalda no me da miedo- (2010) para volver a la inmediatez y crudeza de temas más nuevos como  “Cheney” o el trío más coreado de la noche formado por  “Turista ven a Sevilla”, “Ninja de fuego” y “Guajira de Hawai”, para llegar a la parte central del concierto sin dejar que el ritmo bajase ni un solo instante a través del intercambio de posiciones contante entre los miembros del grupo  que se postularon como unos músicos bastante polivalentes.

Tras volver a hacer apología de las descargas gratuitas de sus discos en su web continuaron con “Mangosta” y “Eurovegas” para llegar a las versiones de la noche de la mano de The Modern Lovers y su “Roadrunner” y DEVO con “Whip It”, separadas por su hit más contundente, “El político neoliberal”.  El rush final volvió a ser un repaso por sus tres discos con “Salmos 5:28” y las bailadísimas “La rave de Dios” e “Ibitza”, con la que abandonaron momentáneamente el escenario.

Los bises comenzaron con una original versión de “Here Comes the Hotstepper”, canción de Ini Kamoze para la banda sonora de la película “Prêt-à-Porter” de Robert Altman. A continuación interpretaron “Zambra de Guantánamo”  para poner el punto final con la esperada “Mi DNI”.

Un gran concierto para despedir la temporada aftásica. Ahora alguna perla en otras salas de la ciudad y Contempopránea Badajoz dentro de un mes. Definitivamente Badajoz es más Indie que nunca.

Long Way To Alaska @ Sala Aftasí, Badajoz (30/03/14)

De todos los tópicos que tenemos de los portugueses, hay tres que siempre he argumentado y que anoche la formación procedente de Braga se encargó de defender sobre el escenario de la Sala Aftasí de Badajoz.

El primer tópico es la casi exasperante educación de los portugueses; «eres más cumplío que un portugués», decimos en estos lares. Y es que la banda no paró de agradecer al público su presencia y al promotor de la sala el haberlos invitado a participar de esa jornada denominada “Encuentro de Música Transfronteriza” junto con los locales El Viaje de Rose.

El segundo tópico sobre los portugueses es su tan envidiado dominio del inglés. Tantos años de televisión subtitulada (entre otras muchas cosas) tienen su parte buena y no es difícil encontrarse a un portugués dominando la lengua de Shakespeare. Y también es el caso, como no podría ser de otra manera, de los miembros de Long Way To Alaska, que escriben e interpretan sus canciones con una fluidez y naturalidad que bien parecen salidos de algún college anglosajón. Ponles una pinta en la mano y parecerán más británicos que los hermanos Gallagher.

El último tópico –y es aquí donde entro en el meollo de su actuación–  es el excelente gusto de los lusos por la música de calidad; y que sus bandas a menudo demuestran una elegancia y una clase más difíciles de encontrar en nuestras formaciones nacionales. En este sentido Long Way To Alaska me recordaron a los también portugueses Norton, no en el estilo musical sino en el cuidado que ponen en las bases y en las melodías, sin duda uno de los puntos fuertes de ambas bandas. En el caso de los de Braga, su actuación tuvo claramente dos partes; una más instrumental y pausada, apoyada en los efectos electrónicos creando una cierta atmósfera de gran densidad sonora; y otra más alegre y luminosa, apoyada en las percusiones y las cuerdas, que derrochó tropicalismo por los cuatro rincones de la sala.

Así con todo, el concierto resultó ser una delicatessen para el que el público pacense no volvió a estar de nuevo a la altura, con un escasísimo aforo no sabemos si debido al resto de citas que tuvieron lugar anoche en otras salas de la ciudad. En todo caso, auguramos un buen futuro para ellos, eso sí en su país, donde quizás si estén más capacitados para apreciar este tipo de música, más exquisita y menos pachanguera.

PD: Agradecer a los amigos de 48 Horas Badajoz por prestarme una tarjeta SD para la sesión de fotos. Gracias por el capote.

Los Coronas (Sala Aftasí, 31/01/14)

Los Coronas, la banda madrileña que junto a Arizona Baby realizaron la gira “Dos bandas y un destino” y posteriormente la formación Corizonas, es un grupo sin complejos y que no se andan con tapujos. Y es que hay que tener mucha seguridad en sí mismo para combinar Dick Dale con Paquito el chocolatero y quedarse tan anchos. Seguridad y mucho estilo, para que este ejercicio de fusión no se convierta en una patochada como a las que nos tiene acostumbrados el panorama independiente español.

Su planteamiento no es baladí, y sus argumentos para mezclar ambas fuentes resultan a priori incontestables; los artistas clásicos norteamericanos se han “apropiado” de la etiqueta de música de raíces, y con demasiada frecuencia se nos llena la boca con las fuentes anglosajones de las que beben nuestros artistas nacionales. Pero la verdad es que absolutamente todos los artistas de nuestro país han nacido y crecido en mayor o menos medida al amparo de nuestra música folclórica, la canción española, la copla, el pasodoble… Está en nuestras venas y quién somos nosotros para renegar de ello.

Los Coronas no reniegan en absoluto, y lo saben conjugar perfectamente con los estilos que abanderan en sus discos: el surf, el western, el country, la América profunda, el rock de los 60… El resultado, ejecutado técnicamente de manera impecable y sazonado con ese saber-estar que destilan, es un magnífico espectáculo en el que todos sus miembros brillan en conjunto y por separado, llevados de la mano por un Fernando Pardo que en nuestra redacción hemos descubierto recientemente como uno de los grandes showman de la música nacional (entendido en el buen sentido, por supuesto).

Pero siendo honrados con Los Coronas, debo decir que su actuación planteó dilemas. Aunque personalmente me lo pasé como los enanos (realmente hacía tiempo que no disfrutaba tan infantilmente de un concierto), hubo opiniones encontradas entre el público que planteaban el debate sobre si estos músicos tan brutales (todos les reconocen su enorme talento) tienen que avenirse a hacer este tipo de música (fusionar géneros tan alejados en el espectro musical) y este tipo de conciertos (plagados de versiones imposibles y con ningún o casi ningún tema propio), como fue el de ayer. Al final es cierto que la sorpresa de descubrir tal o cual tema versionado se pierde, y que tras más de dos horas de concierto (ojo, algo que jamás debe ser motivo de crítica, sino todo lo contrario) el ritmo parece precipitarse y volverse monótono y plano.

Y digo que es un dilema porque al final a la banda no se le puede reprochar nada, sus miembros estuvieron entregadísimos y dieron auténticas lecciones magistrales de actitud y –sobre todo–  de talento. La interpretación a nivel técnico fue soberbia e impecable, y sólo estuvo desmerecida por algunos problemas de sonido de la sala (o del técnico de la banda, no lo sabemos).

En cualquier caso, y dejando aparte los dilemas y debates entre los más exigentes y culofinos de los asistentes, lo cierto es que Los Coronas se presentaron como una de las bandas que mejor llenan y más provecho sacan de este escenario de entre todas las que han visitado la Sala Aftasí. Su electricidad se extendió desde el suelo hasta el techo, pasando a través del público como si fueran metales conductores que no pudieron evitar bailar, corear y estremecerse ante el surf nacionalizado de Los Coronas. Un talento –el de arrancar del suelo al muy frío público pacense– al alcance de muy pocos. Y aunque sólo sea por eso, yo les doy mi enhorabuena.

PD: No he querido comentar hasta ahora una última cosa: Los Coronas son una banda instrumental, un detalle en mi opinión menor que sin embargo puede llenar de prejuicios y marcar desde el principio el desarrollo de una crónica. Al final, la propia ausencia de vocalista no es más que otro recurso estilístico más, como cantar en inglés o utilizar sintetizadores (o sacar fotos en blanco y negro). Y es cierto que quizás este hecho les ayude o les perjudique de cara al público, pero en todo caso se trata de otro infructuoso debate en el que no estoy dispuesto a entrar, ni como aficionado ni como bloguero. Por si a alguien les queda alguna duda de su capacidad como banda total, ya nos regalan el tema “Hiedra venenosa” con Loza como vocalista; pero la conclusión es que ellos son una banda instrumental porque han decidido serlo, no porque se hayan visto “abocados” a ello.

Triángulo de Amor Bizarro (Sala Aftasí, 18/01/2014)

Después de unos últimos conciertos más “poperos” el público de la Aftasí demandaba una bofetada de sudor, un torbellino de adrenalina con el que pisar el acelerador en 2014, cubos de ruido e histeria colectiva, y para eso nada mejor que la visita de Triángulo de Amor Bizarro (TAB).

Porque no olvidemos que el moderno vive en gran parte de la música y de la actitud que muestra hacia ésta, y el shoegaze y el punk que fabrican estos gallegos sirven como exorcismo social a una gran masa de seguidores que disfrutan con una trilogía magnífica y unos directos ensordecedores. Y es que TAB han sido capaces de conjugar lo mejor de bandas foráneas como  My Bloody Valentine o  The Jesus and Mary Chain ,  con el magnetismo patrio de Surfin’ Bichos o Los Planetas, acercándose cada vez más a los granadinos en su recorrido musical.

Esto los ha convertido en un diez para los críticos; A nosotros nos encantan básicamente por como aporrean las Fender, la batería, esa locura de pedaleras, el murmullo hipnótico con estribillos certeros  y ese ruido envolvente que con el que te ponen el corazón a mil.

Sin más parafernalia que una presentación austera “Somos Triángulo de Amor Bizarro y vamos a hacer rock” comenzaron el sortilegio con “La malicia de las especies protegidas“, toda una declaración de intenciones con el tema más furioso del setlist para continuar con su primer gran éxito, “El himno de la bala“.  Ya con todo el público enganchado fueron desarrollando un concierto lleno de esa actitud tan característica, entre el punk y la desgana, en el que se fueron entrelazando éxitos de sus discos anteriores con el grueso de Victoria Mística, uno de los grandes triunfadores de 2013. Hubo tiempo hasta para esa suerte de balada que es “Súper Castlevania IV.”

En general se ve que la banda está en plena forma, con un Rodrigo sin frenos a la guitarra con ese balanceo autista en el que entra sobre el escenario y esa voz perfecta para temazos como “Robo tu tiempo” o “Ellas se burlaron de mi magia” y una Isa que se ha convertido, muy probablemente sin ella quererlo, en la verdadera alcaldesa del indie español con su pose como escudo y su flequillo por bandera. Ella fue la encargada de llevar el peso del concierto con temas como “El fantasma de la transición“, “De la monarquía a la criptocracia” o “Isa vs. El partido humanista” (mi favorita).

 Así, es obvio que los chicos de TAB se encuentran en la cresta de la ola de la escena independiente y que en 2014 no les van a faltar salas ni festivales a los que asistir. Esperamos volver a verlos pronto con un cuarto disco que a buen seguro nos volverá a hacer vibrar en todos los sentidos. No hubo bises ¿Para qué?

* Después al Club a gastar zapatillas con la buenísima sesión de J-Pop escoltado por un siempre eficaz Tokio dj.

Miss Caffeina (Sala Aftasí, 14/Dic/2013)

Tal y como esperábamos el directo de Miss Caffeina, presentando De Polvo y Flores, estuvo cargado de energía y ritmo con un sonido embriagador que hizo retumbar la Sala Aftasí.

El concierto comenzó a la hora programada, cosa que no es muy habitual y es de agradecer.  Los asistentes allí congregados no tuvieron que esperar mucho para disfrutar del directo de la banda madrileña.  Esta era la tercera visita de la banda a la Sala Aftasí y se mostraron agradecidos por ver que había fans que habían asistido las veces anteriores y por tener nuevos seguidores.

Su actuación comenzó con su peculiar tema Tormento creando una atmósfera sombría que terminó con los primeros acordes de Disfraces con la que pudimos comprobar el giro que ha sufrido Miss Caffeina hacia ritmos más rockeros.  Capitán puso el primer punto y seguido a la actuación con una breve pausa para saludar a los fans y darles la bienvenida. El público estuvo entregado desde el primer minuto cantando y bailando los temas cosas que no suele ser habitual ya que en ocasiones nos  cuesta entrar en calor.

El setlist se centró en sus dos Lps dejando un poco de lado los trabajos anteriores. Para presentar en directo De polvo y Flores eligieron canciones como Superhéroe, contando como anécdota de que este tema se les ocurrió a Sergio y  a Alberto  en un camerino de Guadalajara. Gigantes, tema con el que el público se entregó por completo. Luciérnaga, con recordatorio para Zahara con la que suelen cantar este tema. No mienten, y Venimos introducido por una encuesta sobre cuántos de los asistentes habían comprendido su videoclip. No faltó la versión de un tema que no es de la banda, que esta vez recayó en Buen Soldado de la artista chilena Francisca Valenzuela.

De su primer disco, Imposibilidad del fenómeno, sonaron temas como Ley de Gravitación Universal y Ley de Imposibilidad del fenómeno  una tras otra para no dar respiro a sus fans que las cantaban a pleno pulmón. Lisboa, que combinaba a la perfección  con San Francisco creando  uno de los momentos en los que los pelos se ponían de punta y N1 que fue presentada como un tema antiguo pero no tan antiguo que protagonizó uno de los momentos más íntimos de la noche con el público casi en silencio.

No faltaron tampoco La Guerra, con esos falsetes casi imposibles que impresionan aún más en directo, Mecánica Espiral o Rutina preferida que fue el tema elegido para cerrar antes de los bises. Este temazo comenzaba solo con la voz de Alberto acompañado por la guitarra de Sergio. Pero no todo fue interpretar temas, se mostraron simpáticos y bromearon sobre quienes de los presentes tenían sus discos pirateados y tras subir después de la pausa de rigor, pidieron silencio para cantar Barco de papel a modo de chascarrillo ya que siempre se la piden en los conciertos.

Los temas elegidos como bises que sirvieron de broche de oro fueron Modo Avión y MM de su último trabajo y Cabaret tema con el que cerraron su concierto en 2011. Tras agradecer la asistencia a los asistentes, la hospitalidad mostrada al personal de la sala, a su técnico de sonido y manager , entonaron el último tema de la noche, Hielo T. Con solo escuchar las primeras notas, el público enloqueció por completo cantando su estribillo a voz en grito. Terminaron su actuación con un saludo solemne  a los asistentes.

En definitiva una actuación potente y cañera  que a muchos no supo a poco que sólo se vio deslucida en algunos momentos en los que el sonido retumbaba sobre la voz de Alberto.

Miguel Rivera -Maga- (Sala Aftasí, 16/11/2013)

Según Wikipedia el término “virtuosismo” en música implica unas habilidades o capacidades técnicas extraordinarias por parte del intérprete de un instrumento musical, que en este caso aplicaremos a voz y guitarra, y no encuentro un adjetivo mejor para expresar lo que Miguel Rivera (Maga) hizo la noche del viernes en la Sala Aftasí de Badajoz.

IMG_6197

 Aún así esta palabra también denota cierto grado de distancia entre el artista y su público y nada más lejos de la realidad ya que Miguel diseñó un concierto íntimo y cercano hasta el punto de empezar con “Diecinueve“, tal vez por eso de “y dormíamos tan juntos que amanecíamos siameses“.

Seguidamente, y siempre en un tono  próximo, comentó su relación especial con el agua de donde viene “Último mar” canción que comenzó alejándose del micro (una constante durante todo el concierto) y meciéndose “rollo barco” sobre la tarima que se inventó para el evento. Y de nuevo vuelta al Disco Blanco con “Celesta“.

IMG_6190

Siguiendo con las confesiones el sevillano se sinceró respecto al origen de “Sal y otras historias“, canción escrita a un hijo que estuvo por venir en un pasado no muy lejano y que espera llegue algún día para poder decirle, ya con voz de anciano:”hijo mío, no quise escribirte la típica canción ñoña que se dedica a los niños”. Y claro, como toda fábula que se precie necesita de la interacción del público para ser comprendida en su totalidad por lo que Miguel solicitó palmas y voces durante la misma. Después llegarían “Hagamos cuentas” paseando los acordes de guitarra por la sala y “Ver de otra manera“.

A estas alturas del recital el frontman de Maga, ahora en solitario, mostraba abiertamente su cariño hacia la ciudad de Badajoz, su admiración por la Torre de Espantaperros y su gusto por la Torta de Tierra de Barros antes de acercarse a la crítica a la ostentación cofrade que es “Silencio“. La canción que marcó la mitad del concierto fue “Piedraluna” que enlazó con “Satie contra Godzilla“, con hachazo a Bunbury de por medio.

IMG_6227

No podían faltar “Agosto esquimal” ni su ya tradicional guiño a Ramón Rodríguez (The New Raemon) con la interpretación de “Te debo un baile“, para continuar hacia el final de su actuación  a través de “Un lugar encendido” y rematando con la fuerza de  “El ruido que me sigue siempre“.

Pero poco le duró el descanso a Miguel ya que no tardó ni un minuto en volver a salir, ahora en plan “abuelete batallitas”, para dar un repaso a las discográficas e invitar al personal a bajarse música siempre que sea a 320 kbps, claro. Todo esto porque “Rompe el reloj” acabó siendo single digital y no un Ep en vinilo con una portada bonita.

IMG_6219

La petición del público corrió a cargo de “Medusa” con sus cuatro acordes de guitarra y su poquito de Miguel “cortando el rollo” al público a mitad de canción para decir con un guiño que se despedía con “Des-Pi-De” aunque habría tiempo para un regalo más de la mano de “Anabel Lee” donde Miguel acabó de demostrar su virtuosismo a la guitarra.

Al final dio la sensación de que Miguel Rivera buscó durante todo el concierto un público más dispuesto a cantar a voz en grito sus  canciones pero es que éstas tienen unos giros tan característicos y su voz es tan especial que los  que no fuimos agraciados con ese don solo nos sentimos cómodos farfullándolas en la ducha o gritándolas en el anonimato de un gran concierto, y este formato sala invita más al susurro cómplice que a otra cosa. Esperemos que no  nos lo tenga en cuenta y vuelva pronto con o sin banda.