Grupo de la semana: Pauline en la Playa

Repasando la filmografía del recientemente fallecido Éric Rohmer recuerdo de repente a aquellas hermanas que allá por los 90 revolucionaron el indie español, primero formando parte de Undershakers y luego como dúo en Pauline en la Playa. Creo que para días de mierda como estos, cargados de frío y de lluvia, vienen como anillo al dedo. Si no las conocéis os las presento:

Pauline en la Playa no sólo toma de la peli  de Rohmer su nombre, también la inocencia y  emoción que caracteriza el filme. Como las películas de la nouvelle vague, Pauline en la Playa busca una manera distinta de entender la música a través de una base pop en la que Alicia y Mar Álvarez se mueven como peces en un agua que se mezcla con gotas de sabores que van desde el jazz hasta la bossa, pasando por el tango o la samba.

La historia del grupo comienza como comienzan casi todos los grupos indies. Gijón en el 97, las hermanas Álvarez, miembros de Undershakers, deciden dar salida a esas canciones que no se ajustan al estilo de la formación. El pistoletazo lo dan con Mis muñecas, que Alicia cede a Nosoträsh, y que logra bastante repercusión. Estimuladas por este “éxito”, y aprovechando el parón de Undershakers, que acabaría por hacerse irreversible, Pauline en la Playa va tomando cada vez mayor cuerpo. Así, ni cortas ni perezosas, deciden presentar sus temas de manera anónima a un concurso de maquetas a una radio ligada al Xixon Sound, haciéndose con el primer puesto, cosa que ya pasó en 1995 con Undershakers (¿Enchufe? ¿Suerte? ¿Talento?)

Tras el premio, Subterfuge, sello al que ya habían llegado en 1995 con Undershakers, les propone grabar esos temas en lo que sería su primer EP. “Nada Como el Hogar” (Subterfuge, 1999) supone una forma alternativa de concebir la música. Culpa de esta falta de prejuicios recae sobre la Escuela de Música Creativa de Madrid, donde Alicia y Mar cursaron estudios de armonía, composición e instrumentos modernos, y donde pudieron entrar en contacto con nuevos ritmos. De esta manera, las seis canciones que componen el primer trabajo de Pauline se mueven entre la melancolía de Le Mans y el pop de Nosoträsh, con canciones que juegan a ser descubiertas como Titubeas.

Con “Tormenta de Ranas” (Subterfuge, 2001) comienzan a ser comparadas con Vainica Doble. Este largo, un disco lleno de fábulas y muchos estilos, continúa por la senda de los pequeños detalles, dejándose inspirar por gente corriente de su día a día y por el simbolismo de los cuentos, todo recubierto de un pop adornado, sobre todo, con jazz.

Al margen de Pauline en la Playa, Alicia y Mar siguen investigando ese otro lado de las cosas. Mar imparte clases, de música claro, en un colegio y Alicia estudia  Arte Dramático en la Escuela de Cristina Rota. Alicia también se adentra en la literatura participando en “Canciones Contadas” (Km1, 2001), un libro de relatos musicales escrito por nombres estrechamente ligados a la música independiente española, en el que las historias contadas surgen a partir de la letra de una canción.

Tras tres años de “descanso” llega su segundo disco, “Termitas y Otras Cosas” (Subterfuge, 2003), su trabajo más elaborado, al que se le incorpora mayor orquestación y donde continúa ese realismo mágico que empapa todas sus canciones. Temas como pasos de ratón, Acabáramos o Un buen sitio hacen de este un disco muy recomendable.

En 2006 aparece el que hasta la fecha era el último trabajo del dúo. Bajo el nombre de “Silabario” (Subterfuge, 2006), vuelven a retomar el espíritu de Pauline en la Playa, pero esta vez desde un rincón más sereno. Dejando a las guitarras el papel principal, el disco se muestra intimista y nostálgico.

Tras una gira de presentación que les llevó a recorrer la geografía española con parada en festivales como el Primavera Sound o el Contempopránea, Pauline en la Playa se ven inmersas en una serie de proyectos tras la publicación de su último trabajo. Así, además de poner la banda sonora a diversos cortos y colaborar en el programa D-Calle, emitido en TVE2, el dúo gijonés participa un el disco homenaje a Vainica Doble.

Esta mañana leía que Pauline en la playa publicará este año su nuevo disco, que será editado por  Siesta. Se llamará «Física del equipaje» y se publicará a lo largo de este año. Si contiene canciones la mitad de buenas que sus trabajos anteriores, estamos ante una de las grandes noticias para el pop independiente español del 2010.

Una gran noticia para los seguidores de un grupo cuyas canciones siempre aparecen en las carpetas de varios que te puedes descargar de donde tú ya sabes. No te las pongas para salir de fiesta, pero ya te digo que en días como el de hoy te darán calorcito de brasero.

CLINT: LA SAGA CONTINÚA

Hace tres años, Clint eran cuatro tipos suspirando por registrar en un disco su particular forma de expresarse; aquella en la que no hace falta utilizar palabras. Tras el ya elogiado aquí “Alégrame el Día”, escogido “Nuevo Talento” por Fnac y presente en las listas de lo mejorcito de aquel año, Clint acaban de liquidar su segundo disco para Siesta. Es redondo y se titula “Los Tipos Duros También Bailan”. De nuevo grabado y producido por José María Rosillo y Kepa Madrazo y repleto de música en el sentido más extenso de la expresión porque Clint no forman parte de ninguna corriente, salvo la de “rock instrumental peliculero”. Un álbum lleno de referencias a conjuntos e intérpretes de todos los tiempos

Desde ésta, nuestra guarida, volvemos a reseñar que no sabemos a ciencia cierta si hacer un disco de pop-rock exclusivamente instrumental y apostar por él es de valientes o de chiflados. Pero cuando uno escucha este segundo trabajo se da cuenta de que estos Harrys han aprovechado el tiempo al máximo. De hecho “Los tipos duros también bailan” (homenaje al libro de Norman Miller) es ya todo un long-play que ratifica una de las más compactas y originales apuestas de nuestro pop. En los tres años que separan la publicación de sus dos discos, y dejando aparte aquel anuncio de telefonía móvil con Alonso, Clint, tras rodar por toda España con su debut, se embarcaron en una propuesta para musicar películas clásicas de cine mudo junto con otros grupos del indie nacional. Las obras fueron interpretadas en directo con la proyección paralela de los filmes en un festival. Clint eligieron “Berlín: Sinfonía de una ciudad”, de Walter Ruttman. La obra fue tocada en tres ocasiones con gran éxito y alcanzaron instantes verdaderamente intensos. Gran parte de ese recital forma ahora parte de este álbum en forma de canciones junto con temas nuevos y una versión, una de sus sanas costumbres.

Si os apetece escuchar temazos como “Rockanroleza muerta”, “Canción muy manipulada”, “Il Padrino”, “Se valora el silencio”, “Ocaso y funeral de Morris” o “Negro zaino derrotando en tablas” no tenéis más que pasaros por su web.

En su segundo CD aparecen la voz imperativa de Constantino Romero, los ecos sentimentales de Nino Rota y la sobrada pasión de Morricone. También horizontes abiertos para corazones cerrados. Instrumentales conmovedoras, humor despiadado y, claro, tipos muy duros.

by -John Nash-