Todo el mundo lo está flipando con la versión de Amaia pero porque no conocen este mashup de Family y Camela

La gente se está deshaciendo en halagos hacia Amaia por su intimista versión de “Cuando zarpa el amor” de Camela. Es cierto que este dueto compuso un gran temazo y que la versión de Amaia pone en valor que la letra y la melodía no pierden un ápice de fuerza aunque se lleven a un terreno menos movido pero igual de intenso.

Sin embargo no es la versión más original. Os presento el mashup que nunca jamás pensasteis que escucharíais: ‘El bello verano” de Family amalgamado con una finísima elegancia con “Cuando zarpa el amor” de Camela.

El Donosti Sound encarnado en unos fugaces Family hermanado con los casetes superventas de gasolinera de Camela gracias a unos Jaime Lee Curtis DJs en estado de gracia. Esta remezcla la subieron a su perfil de SoundCloud hace ya 6 años y hoy tenemos de nuevo la oportunidad de reivindicarla.

Si os a gustado también os invito a pasaros por su Soundcloud en donde podréis encontrar otros mashups epatantes y deliciosos a partes iguales como la mezcla de Dicienueve de Maga y Diamonds in the sky de Rihanna, o Rocío Jurado con Crash Test Dummies.

Podcast El Gallo Verde: Solo en Casa (Temporada 01, Episodio 13)

Buenos días y bienvenidos a un nuevo programa del podcast de El Gallo Verde

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Corrían los años 90 y una nueva estrella infantil despuntaba en el cielo Hollywoodense. Un chavalillo rubio con pinta de pillo angelical llenó las carteleras del mundo entero con cara de asustado y la boca abierta en una escena que luego sería homenajeada en miles de ocasiones. Se trata de Macaulay Culkin y la película es ‘Solo en casa’.

Aunque no soy especialmente mitómano de esta película está claro que como todos los niños de mi generación la he visto miles de veces y todos hemos fantaseado con qué haríamos si nos encontrásemos en esa situación. Hoy en día la historia sigue funcionando con los chavales de los 2010, ya que a mis hijos también les gusta. Pero a pesar de todo, no deja de ser una peli entretenida que revisitar de vez en cuando en la víspera de Navidad.

Sin embargo, lo que me ha llamado la atención es que “Solo en casa” haya trascendido hasta la música actual. Y aquí os presentamos tres canciones que siguen recordándola a pesar de estar escritas décadas después del estreno de la película.

“Solo en casa” se convirtió en la película de comedia más taquillera de todos los tiempos en los Estados Unidos y mantuvo el récord mundial hasta que fue superada por Resacón en las Vegas en 2011 y tuvo cuatro secuelas.
El caso es que todos los niños de los 90 soñaron en algún momento con ser Kevin McAllister.

“¿Qué pasaría si Kevin McAlister tuviera nuestra edad e hiciera una fiesta? Pues que sería una locura”. Esta es la premisa desde la cual el grupo Supersubmarina compuso este tema. Me hace gracia porque he visto la canción seleccionada en un par de artículos del rollo “Estas canciones hablaban de sexo y no te habías dado cuenta”… Cómo no te vas a dar cuenta, alma de cántaro, si tiene una de las metáforas sexuales menos sutiles de la historia de la música indie…


‘Solo en casa’ supuso el comienzo de una breve pero intensa carrera para Macaulay, que vio cómo su caché se disparaba para mayor gloria de su padre y representante artístico y que, por lo que cuentan, se convirtió en un tirano para sus hijos y para los productores de Hollywood. Mientras Macaulay se convertía en el niño actor mejor pagado de la historia, su padre le hacía dormir en el sofá cama con uno de sus hermanos para que no se le subiese a la cabeza. Además, la relación de sus padres se fue deteriorando hasta que en 1995 en plena lucha por la custodia, el joven actor solicitó la independencia de sus progenitores. Con lo que quedaba de su fortuna, aproximadamente 15 millones de dólares, después de haber acumulado 45, Macaulay afrontaba una adultez precoz con todos los ojos puestos en verle caer.

Y al principio se cumplieron todas las profecías, tuvo que declarar en el juicio contra Michael Jackson que estaba acusado de pederastia, se casó con 17 años y se divorció dos años después, en 2004 fue arrestado por tenencia de marihuana y tranquilizantes,… pero, a pesar de todo, sus desmanes no han ido a mayores.

Cierto que no ha conseguido revalidar sus grandes éxitos, pero al menos no ha repetido sus mayores fracasos. Con sus millones ha logrado mantener un nivel de vida más que pudiente, salió durante 8 años con la actriz Mila Kunis, tiene un grupo de música, se mudó a París, y recientemente volvió a representar el papel de Kevin McAllister para un anuncio del asistente de Google y se espera que participe en la nueva temporada de American Horror Story.

El dueto de estilo techno rumba y letras inclasificables Ladilla Rusa crearon este tema en 2018 imaginando una versión cañí de lo que sería Solo en Casa rodada en España. Lo siento pero ya nunca más podrás oír el nombre de Macaulay Culkin sin cantarlo.


Uno de los elementos más icónicos de ‘Solo en casa’ es el uso de la escena de una película de gangsters en la que un mafioso liquida a un tipo que le reclama dinero. En un primer momento es una peli que ve Kevin aprovechando que no hay mayores para supervisarlo, posteriormente usa esa misma escena para que el repartidor de pizzas no descubra que no hay ningún adulto en casa y finalmente la usa para ahuyentar a los ladrones en el asalto final a la vivienda.
Según se ve en la peli, la cinta se llama “Ángeles con almas sucias”, pero, si alguien ha intentado verla, por curiosidad o por recrear las famosas escenas, se habrá dado cuenta de que, en realidad, ese film no existe.

La escena que aparece en “Solo en Casa” se grabó expresamente para usarla en la película, una curiosidad que muchos les ha supuesto un pequeño desencanto en sus recuerdos de infancia. Precisamente la famosa frase de “Quédate el cambio, sabandija asquerosa” es la que da título a esta canción del grupo estadounidense All Time Low, que narra una historia de drama adolescente.

Según cuentan, el bajista del grupo dijo que o se titulaba así la canción, ya que “Solo en casa” era su peli favorita de niño, o dejaba la banda. Así que le dieron el capricho, aunque la letra no hace referencia alguna a la frase.


Y hasta aquí nuestro programa de hoy. Espero que os haya gustado tanto como “Solo en Casa” gustó a los niños de los 90.

Nos vemos la semana que viene.

Podcast El Gallo Verde: Memoria (Temporada 01, Episodio 12)

Buenos días y bienvenidos a El Gallo Verde

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La memoria tiene formas extrañas de trabajar, las calles, las caras, los nombres que un día fueron tan familiares para ti como tu propio nombre, se convierten en perfectos desconocidos. Como si en el disco duro del cerebro hubiesen formateado para siempre toda una parte de tu vida, o eso crees, porque a veces, sin saber muy bien cómo, vuelven a tu cabeza imágenes de aquel dormitorio de la casa en la que viviste durante un año y de la que apenas recuerdas detalles, de esos batidos espumosos que hacían en un puesto callejero, y de personas, que como escucharemos más adelante, reconoces sus caras pero no sus apellidos.

Si como dice el vídeo de arriba, el olvido es un regalo de la memoria para que recordemos que cualquier tiempo pasado fue mejor y no tengamos que vivir con el peso de toda la inseguridad, el miedo, la soledad, la incomprensión y en definitiva, todo lo malo que hemos experimentado y acumulado, también tiene su coste: olvidamos la receta de aquel bizcocho tan rico y que hacíamos con los ojos cerrados, olvidamos los chistes que nos hicieron pasar una tarde de verano, olvidamos las personas que nos acompañaron.


En 2015 se lanzó Google Photos, la aplicación para guardar todas tus fotos en la nube, y yo me lancé a subir todos mis archivos digitales. Ahora cuando haces una foto con tu móvil y la guardas se registran con absoluta precisión la fecha, la hora, las coordenadas gps, con qué modelo de teléfono hiciste la foto, y muchos otros datos más. Pero al pedirle a Google hace unos años que te copiase todas las fotos de un CD grabado en 2004 las cosas se complican, porque las cámaras digitales antiguas no registraban tantos datos, o peor, si no te asegurabas de configurar bien la fecha y la hora de la cámara o se le iban las pilas, todas las fotos están tomadas el 1 de enero del 2000…

¿Por qué os cuento este rollo? Porque recientemente, queriendo imprimir fotos antiguas, he tenido que revisitar esos primeros años de mis fotos guardadas en la nube y estaban completamente revueltas unos con otras entre los 2000 y 2006. Así que he tenido que tirar de memoria para poder poner en orden todas esas imágenes. Y no ha sido nada fácil. No sólo por el esfuerzo intelectual de recordar, sino por el esfuerzo sentimental, y es que todas esas fotos estaban asociadas a momentos, la mayoría felices, pero también algunos que el tiempo ha convertido en agridulces. Saber que esa foto corresponde a tal año porque ya no tienes amistad con una de las personas que sale, o ver que en esa misma noche de fiesta en la que salís tan contentos fue también cuando tuviste una discusión grave, el último Contempopránea que compartiste con esa persona, reconocer las caras de tanta gente que pasó por tu vida pero de la que ya apenas recuerdas si acaso un mote,…

Doble Pletina, del que os recomiendo escuchar su genial “Música para cerrar las discotecas”, nos cuentan con música esa deriva que supone dejar atrás a amigos y conocidos y quemar etapas de la vida.


Según la mayoría de los estudios científicos aunque los seres humanos tenemos una gran memoria visual, es decir, somos capaces de recordar cosas que hemos visto, el sentido que más es capaz de despertar recuerdos sensoriales y emocionales es el olfato.
Los recuerdos autobiográficos asociados a los olores son más antiguos que aquellos asociados a la vista o al lenguaje. Mientras los primeros comienzan a formarse antes de cumplir diez años, los segundos solo se forjan con fuerza entre los diez y los veinte años. Y los recuerdos provocados por el olor se asociaron con sentimientos más fuertes y que se habían recordado con menos frecuencia que los recuerdos evocados por la información verbal y visual. Es decir lo que recordamos haber visto es por repetición pero el olfato nos lleva a momentos únicos.

Por eso, seguro que muchos al oler algún guiso o el aroma del bosque en un paseo por el campo o al abrir un rotulador nuevo, os habréis recordado de niños haciendo algo parecido.

El oído, por lo que he podido investigar, se parece más a la vista porque está diseñado para reconocer sonidos y relacionarlos con conceptos concretos, por ejemplo una alarma significa peligro, o capturar información que nos será necesaria más adelante, el nombre de una persona que no conocemos y nos acaban de presentar. Sin embargo, según afirman algunos psicólogos, la memoria crea recuerdos como películas mentales que se activan al escuchar ciertas melodías, como si le pusiéramos una banda sonora a lo que vivimos.

Amaia también se acuerda de alguien en esta canción, pero no sabe qué va a ser de ellos, solo aspira a tener un recuerdo en un concierto que “quedará en nuestra mente”


Los cambios de casa son el momento de hacer balance de lo que tenemos en cajones, armarios y estanterías, cuando afrontamos una mudanza cada objeto que sacamos de un cajón es rápidamente evaluado y decidimos si va al contenedor o si se gana un sitio en una de las cajas de supervivientes. Los elegidos son aquellos que de verdad conectan con nosotros.

Por eso todos tenemos en un cajón alguna camiseta que ya no nos queda bien o que tiene el diseño completamente borrado sólo porque está asociada a ese festival, o nos recuerda a la persona que éramos cuando nos la poníamos. O una figurita horrible ocupando sitio en nuestra estantería minimalista que no nos atrevemos a tirar por miedo a olvidarnos de quien nos la regaló.

Airbag lo explica perfectamente en Memoriax 500. Hay objetos que son recuerdos físicos, y hay recuerdos que nos gustaría poder convertir en objetos para así poder mandarlos al contenedor pero, por mucho que queramos, no podemos deshacernos de ellos.
Muchas gracias por llegar hasta el final del podcast, esperamos que os haya dejado un buen recuerdo

Un abrazo y ya nos veremos después de semana santa.

Podcast El Gallo Verde: Russian Red (Temporada 01, Episodio 11)

Bienvenidos todos a este nuevo capítulo del podcast de El Gallo Verde

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El 1 de mayo de 2008 actuaba en la sala Aftasí de Badajoz Russian Red. Esa fue la primera vez que aparecía ese nombre en nuestro blog y nuestro compañero José Ramón Martínez glosaba este concierto con estas palabras:

“El mimo que puso en sus interpretaciones y la sensación que transmitió de estar frente a algo sencillo pero ejecutado de manera soberbia, hizo que el público se quedase en completo silencio, absortos en la embriagadora actuación. Al final, gestos de asentimiento y aprobación entre los asistentes por la agradable y cálida sensación que deja haber asistido a algo excepcional.”

Russian Red (Sala Aftasí, 1 mayo 08) / José Ramón Martínez

Yo no pude asistir a ese concierto, pero desde entonces las menciones a Russian Red empezaron a ser omnipresentes en la blogosfera indie pop, dando después el salto a los escenarios más mainstream como las páginas del diario El País que la calificó como “nueva musa del pop underground”

Ese mismo año en El Gallo Verde elegíamos su disco “I Love Your Glasses” como el mejor del año. Sin embargo, a pesar de haber sido una artista que tuvo un grandísimo respaldo por parte de los medios, un día se fue a Los Ángeles y desde entonces apenas supimos nada de ella.

No he podido localizarlo, pero creo recordar haber leído una entrevista en la que Lourdes Hernández, el nombre detrás de Russian Red, decía que ella se metió en esto de la música por amor, por gustarle al chicho que le gustaba a ella. Y que, aunque con una persona distinta, cuando encontró la estabilidad amorosa, su interés por la música como industria desapareció, es más ella nunca se consideró música.

Lanzamientos recientes en los que ha colaborado Russian Red me han hecho preguntarme qué había sido de ella después de haber acaparado portadas y titulares durante años. Si, como a mí, os produce curiosidad saber la respuesta a esta pregunta acompañadme en este podcast.

A ver qué cuentan estos chicos sobre mí

Situemos esta historia en el lanzamiento del que fue su último disco con canciones propias ‘Agent Cooper’, un disco que se forjó ya en Los Ángeles y que suponía, al menos en teoría, un giro hacia el rock de esta artista pero que no convenció a los nuevos públicos a los que iba dirigido y supo a poco a su público habitual.

Supongo que tampoco a ella misma le convenció ya que poco después del lanzamiento del disco se cancelaba la gira internacional que le acompañaba, eso sí, le dio tiempo a actuar en el Contempopránea de 2014 en Alburquerque.
Cuenta el ABC que en un concierto en Seattle a mitad de la tercera canción se dio cuenta de que ya no tenía ganas de cantar, y desde entonces dejó los escenarios.

Lo siguiente que supimos musicalmente de Russian Red fue el lanzamiento de ‘Karaoke’, un disco que muchos pensaban que había sacado por obligación contractual con su discográfica, pero que en realidad era autoeditado y en el que realizaba su peculiar versión de 8 temas que ella sentía como importantes para ella.

Según unas declaraciones de Lourdes a Europa Press, este álbum surge de sus reiteradas visitas, en grupo o en solitario, al Smog Cutters, un dive bar con karaoke en el barrio de Filipino Town. Visitar este local, dice Lourdes, “Me dio arraigo, no sé por qué, resonó en mi de alguna manera y necesitaba irme de karaoke. Así, empecé a tener unas canciones que vivía especialmente cuando las cantaba, y tanto las canté que las quise versionar y grabarlas”.

De ahí sale esta versión del “I want to break free” de Queen. Si alguien quiere interesarse por este disco ‘Karaoke’, en la web de Jenesasaispop hay una reseña que lo desglosa entero, pero sobre la chicha está en los comentarios, que cuentan con mucha más detalle y también con más mala baba lo que hemos señalado hasta ahora de la carrera de Russian Red.

Testimonios, HOY ¡¡Russian Red!!…. LA HORA CHANANTE

Volvamos atrás de nuevo. Como dijimos, un año antes del lanzamiento de Agent Cooper, Lourdes se mudó a los Ángeles, allí conoció al también músico Zach Leigh, que también se dedicaba a reformar espacios singulares, no en plan Manolo y Benito sino más bien como en los programas estos de Divinity.

Los tortolitos enamorados compraron una iglesia en Ruby Street, en Higland Park y, además de convertirla en su casa, la usaron como espacio para eventos. Según la revista Woman en 2018, aunque hacen todo tipo de actividades en su local, se especializaron en bodas y tenían lista de espera de hasta un año.

Tan bien les fue el negocio que ahora viven en una casa de los años 20 en el barrio de Los Feliz, y plantean ampliar el negocio de los eventos y bodas a otros espacios, o incluso regentar un hotel boutique

Russian Red se dejaría ver de nuevo en España en un celebrado concierto en “Las noches del Botánico de 2019” que fue semilla de algo que veremos más adelante.


Casero es el proyecto en solitario de Gabriela Casero en el que además de referirse a su apellido se dedica a contar historias cotidianas en un formato al que le han colgado la etiqueta de pop de dormitorio. En esta ocasión sacó del anonimato musical a Russian Red en 2020 para cantarle a como revisitamos las relaciones cuando ya se han acabado y cómo nos sentimos por haber dedicado tanto tiempo y amor a quien ya no deseamos.

Dando una vueltina por L.A.

Llegamos al presente, y lo nuevo de Lourdes Hernández no es un disco, ni siquiera va con el apodo de Russian Red, si no que es un libro titulado ‘These Words Leaving My Body’ en el que según sus propias palabras reúne “poemas, pies de foto de mi cuenta de Instagram, memorias de mi infancia y fotografías tomadas con mi cámara analógica entre mis veinte y treinta. Son diez años de trabajo producido inconscientemente, mientras la ansiedad me impedía valorar que estuviera siendo productiva. Reunir todos estos momentos y retales me ha permitido entender quién ha estado viviendo dentro de mí, pese a mis constantes dudas sobre quién soy y por qué estoy aquí.”

Además, varios medios informan de que Lourdes se prepara para su primer papel como actriz principal en una película dirigida por Andrea Bagney con Gustavo Salmerón como coprotagonista.


“Rutinas Domésticas en 2009” es una colaboración de _Juno (es decir Zahara y Martí Perarnau) con Russian Red que tiene origen en ese concierto en las noches del botánico donde coincidieron del que hablamos antes. La letra de la canción sale de uno de los textos recogidos en el libro de Lourdes y recoge una historia de intimidad y cercanía en una pareja con un formato musical poco habitual pero que crea una atmósfera muy interesante en torno a la importancia de los detalles cotidianos.

Russian vestida con la bandera americana, el fin de la guerra fría

Cierre, Lourdes Hérnandez fue una de las primeras artistas de la generación Myspace, del auge de twitter y los blogs, de la multiplicación de la exposición, de las opiniones que nunca desaparecen; obtuvo todos los beneficios de esta situación pero también probó los efectos adversos antes de que las agencias de comunicación y los gurús de las redes tuviesen los manuales para paliarlos. En 2021 volveremos a oír de Lourdes Hernández, aunque quizá no escuchemos cantar a Russian Red.

Y hasta aquí nuestro programa de hoy, Os dejamos con una playlist con lo mejor de la artista según dos de los gallos verdes que más escribieron sobre ella en nuestra anterior etapa: Verónica Fernández y Manuel Domínguez.

Podcast El Gallo Verde: Pavo Cállate (Temporada 01, Episodio 10)

Buenos días y bienvenidos a un nuevo episodio del El Gallo Verde

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El próximo lunes se celebra el Día de la Mujer y desde aquí no voy a entrar en polémicas absurdas sobre cómo, cuándo y porqué debe celebrarse porque no me corresponde a mi decirlo, sino a las mujeres. Lo que está claro es que debe reivindicarse, por mucho que cuatro neandertales se empeñen en cuestionarlo.

Mi única recomendación como hombre a los hombres en el día de la mujer es que dejen de estar a la defensiva y escuchen lo que tiene que decir la mitad de la población y se molesten en reflexionar por qué lo dicen y qué realidad viven, en vez de preparar el argumentario para rebatir cada lema. O, como resumió mejor una de las pancartas de otro 8M: Pavo, cállate.


“Señoro”: Palabra con un sentido despectivo que señala a los varones que tratan de forma condescendiente a las mujeres o dudan de la legitimidad del movimiento feminista.

Como señor es una palabra que ya es masculina, se trata de una especie de doble masculino que subraya peyorativamente el machismo de algunas actitudes.

No seamos señoros.

Un ejemplo perfecto de “señoro” y de “pavo cállate” a cargo de Cabiria, o lo que es lo mismo Eva Valero, que en “Si pudieran hablar” nos pone frente al espejo.


Y ahora unas palabras de Henar Álvarez sobre la representación pública de las mujeres.

Delaporte y Ginebras en “Bang Bang” también nos ha dicho unas cuantas cosas claras.


Es duro tener que decirlo en alto pero creo que es mejor que quede claro a que alguno se quede con la duda:

“Ahora no” quiere decir no, “Espera” quiere decir no, “Déjame en paz” quiere decir no, “No gracias” quiere decir no, “A lo mejor después” quiere decir no, “Tengo pareja” quiero decir no, “Mejor vamos a dormir” quiere decir no, “Me estás haciendo daño” quiere decir no, “Que te follen” quiere decir no, “Fóllame” quiere decir sí, quedarse quieta quiere decir no, “No me apetece” quiere decir, no, estar inconsciente quiere decir no, “Para” quiere decir no, no corresponder a los besos quiere decir no y “no me toques” quiere decir también no.

Soleá Morente nos explica con mucho arte en “Baila conmigo” que si vamos de buen rollo guay, pero que no demos la tabarra cuando no toca.


Cerramos con lo que se está convirtiendo en el himno oficioso del 8M este 2021. Merichane de Zahara, y su “yo estaba ahí” ha animado a muchas mujeres a sacar a la luz sus historias en las que se demuestra que el feminismo sigue siendo necesario.

Y hasta aquí el programa de hoy. Escuchad a las mujeres y apoyarlas en cómo sea que quieran reivindicar el 8 de marzo.
Un saludo a todos.

Podcast El Gallo Verde: Esperanza (Temporada 01, Episodio 09)

Buenos días y bienvenidos una semana más al podcast de El Gallo Verde

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Las canciones de este episodio estaban reservadas cuando acabase la temporada, mi objetivo era cerrar el curso con un mensaje de alegría y optimismo… pero el inicio de 2021 nos ha golpeado a todos con fuerza, con un recrudecimiento de la pandemia que nunca imaginamos vivir y con los días más fríos de las últimas décadas. Las reservas de esperanza que habíamos guardado empiezan a socavarse y ahora necesitamos de pequeñas, o grandes razones, para mantenernos ilusionados en que hay una luz al final del túnel y convencernos de que no es un pozo sin fondo.

En estos últimos días le he estado dando muchas vueltas a la idea de esperanza, porque no quería caer en el optimismo Mr Wonderful. Esa corriente de pensamiento que se basa en frases del estilo “No sabía que ponerme y me puse contento”, “Si amas tu trabajo no trabajarás ni un día en tu vida” y sentencias similares que tan bien quedan en una lámina o en una taza de desayuno; pero que tomadas en serio te inducen a pensar que si estás triste o deprimido o por mucho que le pongas ganas a tu curro no llegas a fin de mes es porque no le estás poniendo la actitud correcta. Una filosofía de vida a la que agarrarse y que no permite profundizar en por qué nos sentimos tristes o enfadados.

Pero tampoco quería dejarme llevar por el cinismo, ni darle la razón a esas personas que parece que viven de hacer de menos las ilusiones, los gustos y los pequeños, o grandes logros de los demás. Por desgracia no nos queda otra que convivir con ellos a diario y muchas veces, tenemos que luchar contra nosotros por mismos por no ser una de esas personas.

Así que creo la esperanza es algo que tenemos aunque no queramos, porque el espíritu humano está condenado a seguir esperando lo mejor del futuro y a olvidar lo peor del pasado. Sin darle la razón a Mr.Wonderfull, entre el bando de los cínicos y de los ilusos, elijo a los últimos.

Acabamos de escuchar “La danza” de Carmen 113 una banda de Girona que lleva en los escenarios 20 años aunque no fue hasta 2013 que cristalizó en su formación y estilo actuales. No he podido localizar mucha información sobre ellos y es que no están entre los nombres habituales de las listas de Indie patrio, pero en México y Argentina si los conocen bien supongo que menos afectados por las etiquetas que el público español.

Un tema que invita a elegir la alegría a asumir el pasado sin dejar que nos sobrepase y darse cuenta de que “Nos queda tiempo”.


Otra frase que se repite mucho últimamente es “estoy cansado de vivir acontecimientos históricos” y es que no es sólo la pandemia, es el asalto al Capitolio, el invierno más frío del siglo, se consuma el Brexit, Reddit casi tumba la bolsa y el mercado nos da en la cara demostrando quien tiene en de verdad la sartén por el mango,… tanto es así que algunos nos preguntamos si no será este acaso el plano temporal más oscuro.  A todo esto que parece una película se suma a que, como hemos tenido que reducir nuestra vida social, nuestro ocio, viajes, no tenemos más remedio que ser más conscientes del día a día, hacer introspección forzosa, percibir con crudeza el paso del tiempo y lo que nos lleva a estar aburridos de nosotros mismos.

He elegido este tema porque resalta algo que nunca pensamos que echaríamos de menos, el ser un extraño, el ser masa, un figurante secundario viviendo su vida y haciendo sus cosas sin trascendencia, sin que parezca que el destino de la humanidad dependa de sus decisiones. Ser uno más de los que se apiñan en la barra del bar para pedir una copa, corear una canción a grito junto a otros desconocidos en un festival, ser un turista más haciéndose un selfie en el típico tópico monumento, y descansar en una de esas playas abarrotadas tomando el sol como miles de personas anónimas. Venga, valientes, que volveremos a ser extraños en locales cerrados.

“Extraños” es un tema del dueto Delahaus, formado por Rocío Martín y Javier Martínez, y si os interesa y estáis en posición de ofrecérselo, no tienen ni manager ni discográfica.


Los sociólogos se aventuran a afirmar que después de la pandemia vendrá una explosión de euforia que convertirá esta década en los nuevos locos años 20: desenfreno sexual, compras compulsivas, fiestas eternas,… Y tiene sentido que las personas, tras estos meses de contención, salgan de nuevo a las calles deseando aprovechar el momento por si acaso vuelven a venir mal dadas. Si nuestras abuelas guardaban comida por encima de la capacidad de las despensas, supongo que nosotros nos pediremos los chupitos de tequila de dos en dos por si mañana nos decretan el toque de queda.

Después de esa euforia, espero que nos quede un poso de lo que hemos vivido, que abandonemos el cinismo y abracemos sin cursilería pero con firmeza, el valor de lo cotidiano, de aquella vieja normalidad que esperamos que vuelva y que nos atrevamos a decir sí a todos esos planes que antes, por desidia o pereza aplazábamos.

Lo explica con muchísimo mejores palabras esta canción

Una vez más, Rigoberta Bandini se asoma a este podcast para ponerle banda sonora a la pandemia. La artista compuso esta canción cuando estaba embaraza de siete meses, de ahí ese verso dedicado claramente a ese bebé que dice “Tú nacerás en un presente en el que el mundo es un regalo. Y sé que te preguntarás “¿A estos qué mosca les ha picado?”.

Así que nos queda la esperanza de que las generaciones venideras vean en los años posteriores al coronavirus una época feliz en la que la humanidad eligió la ilusión al desencanto (por muy tentador que sea caer en el lado oscuro del pesimismo). En nuestras manos está no cagarla.


Y hasta aquí nuestro programa de hoy, os dejamos con la esperanza de volver a escucharnos la próxima semana. Venga valientes, que volveremos.

Por mi parte, esto todo, ¡un abrazo muy grande!

Podcast El Gallo Verde: Lenguas Cooficiales (Temporada 01, Episodio 08)

Buenos días y bienvenidos a un nuevo programa de El Gallo Verde.

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En esta ocasión nos adentramos en el mundo de las lenguas cooficiales de España. En un panorama como el musical en donde se impone abrumadoramente el Inglés como idioma universal para la música, y con el Español como lengua dominante en el apartado de música latina, o urbana como se ha dado en etiquetar últimamente, queda poco margen para destacar cantando en otras lenguas con bastantes menos hablantes.

Además, nuestra cabezonería y pereza innata nos hace alejarnos de esas composiciones escritas fuera del binomio español-inglés, lo que hace que nos perdamos algunos temas muy interesantes. Quizá no podamos abarcar todos los matices de las letras, pero con la ayuda de la música es muy fácil captar una idea del espíritu general que nos quiere transmitir el tema.

Por ese motivo, hoy ascendemos por la torre de Babel de las lenguas cooficiales de España en busca de temazos:

La torre de Babel, la humanidad discutiendo por tonterías desde los tiempos bíblicos

Según dicen los estudiosos el euskera es la lengua más antigua de Europa, o al menos, una de las más antiguas. Desde luego, es evidente que es la que menos se parece al castellano común que hablamos la mayoría pero aun así nos ha regalado un buen puñado de palabras muy útiles como por ejemplo: Chabola, Muñeca, Órdago, Aquelarre o Pacharán.

Pero hay otras muchas palabras del Euskera que deberíamos importar ya que simplifican en un solo vocablo conceptos muy significativos como estos:

Aspaldiko: ¡Cuánto tiempo sin verte!

Biharamun: Día siguiente.

Etzidamu: El día siguiente a pasado mañana

Gaupasa: Fiesta o festival que dura toda la noche

Kanpoeder: Afable con forasteros o extraños

Zorripiztu: Nuevo rico.

Nøgen es un grupo de folk pop de Donosti que suena como las bandas más yankis pero cantando en euskera. Este Nora, que significa “Adonde”, nos habla de emprender un camino sin saber dónde vamos a llegar pero con determinación y optimismo, con un estribillo en Euskinglish que se te clava en el fondo del cerebro. Las voces masculinas las pone el grupo, también vasco, Eraul, y es uno de sus primeros temas, lanzado en 2016.


Viajamos desde el País Vasco hasta la costa este donde nos encontramos con el catalán (entendiendo catalán como la lengua que hablan en Cataluña, Baleares y Valencia, sin ánimo desde aquí de afirmar que son el mismo idioma o que no lo son, nuestros conocimientos de lingüística no llegan a tanto), una lengua mucho más cercana al castellano pero que encierra también algunas trampas por su supuesta familiaridad: allí las vagas no son perezosas, pero sí tienen que ver con no trabajar ya que vaga significa huelga, y las ampollas contienen líquidos, pero no medicamentos, si no líquidos de todo tipo porque ampolla significa botella.

Al catalán le debemos palabras de uso común en castellano como por ejemplo Faena, Guante, Orgullo, Reloj, o Sastre, pero también tiene términos muy útiles que deberíamos importar e incorporar a nuestro día a día.

Plegar: Pero no para doblar nada, sino para acabar la jornada.

Merder: Aunque tal y como suena nos lleva irremediablemente a vincularlo con contenido escatológico, aquí nos referimos a un lío de narices. Vamos, a un auténtico follón.

Poti poti: hacer un poti poti es hacer una mezcla de algo que no encaja.

En “Per fer te una idea” el grupo de Lleida Renaldo y Clara nos hablan de la ausencia, y de cómo a veces no podemos hacer nada más que ver cómo se marchan las personas que amamos. A pesar de tener nombre de dueto el grupo lo componen Clara Viñals (voz y guitarra eléctrica), Víctor Ayuso (guitarras y bajo), Hugo Alarcón (teclado y guitarras) y Lluís Bestard (batería) y nos presentan una propuesta de pop intimista con corte un poco retro.


Viajamos finalmente hasta el noroeste para desembocar en tierras de Galicia, y para los que vivimos en Badajoz y estamos acostumbrados a oír el portugués, quizá sea el gallego la lengua cooficial que mejor entendemos. Precisamente es esa similitud del gallego y el portugués lo que ha hace difícil para los lingüistas situar los préstamos al castellano en una lengua u otra pero sí podemos afirmar que de las costas gallegas nos llegan palabras como morriña, sarpullido y sarao.

Sin embargo deberíamos mirar con más detenimiento porque hay unas cuantas palabras gallegas que deberíamos adoptar para embellecer nuestro léxico:

Feitiño: Algo que no es bonito ni feo, pero es mono. Se suele decir a los niños pequeños, suponemos que cuando no se quiere reconocer ese axioma de que “todos los bebés son guapos”.

Luscofusco: un momento durante el anochecer cuando la luz se va y aparecen las sombras.

Sentidiño: hacer las cosas con sentidiño y hacer las cosas prestando atención y cuidado

Coitado: alguien ingenuo y con mala suerte además, un pardillo con gafe.

En el pasado día de Galicia, los Triangulo de Amor Bizarro lanzaban la versión en gallego de su hit Vigilantes del Espejo. Precisamente, esa canción la elegimos como la mejor de 2020 en El Gallo Verde y nuestro compañero Manuel Domínguez Sáenz la glosaba así:

Y en nuestro número uno otros gallegos que no han dejado de crecer con cada álbum hasta llegar a un disco que les representa tanto que le han puesto su nombre: Triángulo de Amor Bizarro. Y entre esas doce canciones brillantes emerge “Vigilantes del espejo” uno de los más pop de toda su carrera (a la altura de “De la monarquía a la criptocracia”, “Baila Sumeria” o “Estrellas místicas”).

Guiado por un riff con ecos al “Just Like Heaven” de The Cure y unas guitarras un tanto Smiths, “Vigilantes del espejo” es el himno definitivo para los que rondamos los cuarenta, esa edad tan dada la crianza de niños, la búsqueda de una ilusoria realización laboral y el recuerdo amargo de las no tan lejanas noches de fiesta. Una crítica hacia un estilo de vida tan recurrente como monótono.

Barmacia, Dr. Who, Aftasi, Chat Noir, déjate llevar.

Manuel Domínguez Sáenz

Y hasta aquí nuestro programa de hoy. Pedimos perdón por pronunciar tan mal tantas lenguas.

Un abrazo y hasta la semana que viene.

Las 20 de 2020: El Gallo Verde elige sus mejores canciones del año

Bienvenidos un año más al blog del Gallo Verde

Cuando escribíamos el blog siempre publicamos las mejores canciones del año una vez el año había pasado, ¿Por si salía un temazo el 31 de diciembre? No, porque siempre nos pillaba el toro. Este año no ha sido el caso pero hemos querido mantener la tradición, aunque por motivos de salud no habrá podcast de las mejores del año, pero sí artículo.

Un conocido cantante de rock declaraba recientemente que los grupos indies son cuatro pijos haciendo cucamonas. Si opina eso de los músicos, no sé qué opinará de los que hacen listas de canciones indies.

En realidad tener que explicar por qué te gusta una canción pop es como hacerle una crítica culinaria a un MC Donald, la canción te gusta porque te gusta y la hamburguesa pues también. Aun así, hasta para lo más sencillo está claro que hay hamburguesas mejores y peores.

Además creo que cuando acudimos a una lista “de lo mejor del año”, “las mejores películas”, “los 10 restaurantes que tienes que probar en tu ciudad”… vamos más con ánimo de ver si coincide con nuestro criterio que con el espíritu de descubrir cosas nuevas o abrirnos a los gustos de los demás. Sea como sea, el jurado de El Gallo Verde, formado por Verónica Fernández Rúa, Manuel Domínguez Sáenz, José Ramón Martínez Fondón y un servidor os presentan las 20 canciones de 2020:

Elije tu propia aventura: Haz click en la imagen para escuchar la lista en Spotify o sigue leyendo para que te presentemos cada canción

20.- Your Man de Joji

Joji es el último y quizás definitivo alter ego de George Kusunoki Miller. El artista, de ascendencia japonesa y australiana, realmente es hijo de YouTube, donde creó numerosos personajes para protagonizar sus sketches. El cambio de las bromas pesadas por el hip hop más comprometido ha supuesto todo un descubrimiento, y una señal de esperanza para los jóvenes de su generación.

“Your man” no es la canción más exitosa de su segundo LP (“Gimme Love” lo ha petado en TikTok y “Run” llegó a lo más alto del Billboard). Es el tema de cierre del álbum, en el que sustituye el sonido lo-fi por una electrónica más depurada. Con él, Joji parece indicarnos su plan para conquistar las salas y festivales de todo el mundo. La línea “I’ll be your man”, “Yo seré tu hombre”, que se repite una y otra vez, parece indicarnos esas intenciones.

José Ramón Martínez Fondón


19.- I Cried At The Rave de Sonny Alven

Puede que el nombre de Sonny Alven no te suene, pero ya se lo rifan los artistas más exclusivos para llevar sus temas a las pistas de baile. El DJ y productor noruego ha demostrado un gusto exquisito a la hora de elegir sus colaboraciones, sin dejarse arrastrar por las olas del mainstream.

El nombre de Margrethe Tang, o mags como se hace llamar, te sonará menos aún. La joven compositora danesa ha tenido que tocar muchas puertas para convencer a las discográficas de que puede ser la próxima figura del electropop. Ahora Warner Music ya le ha echado el lazo.

Sonny Alven y mags han tenido que recorrer medio mundo para encontrarse en la escena escandinava, y para demostrarnos con este hit del 2020 que en el norte también saben salir de fiesta. “I cried at the rave” es una canción que habla de desamores y rupturas sentimentales, y del efecto terapéutico que tiene compartir la música con la gente. Justo lo que necesitamos para este año.

José Ramón Martínez Fondón


18.- Por si apareces de Alice Wonder

La mayoría de las canciones que he escuchado en 2020 las he encontrado de casualidad, o más bien en las listas y recomendaciones que los algoritmos me traían a la pestaña Descubrir. Yo me he dejado llevar por esas sugerencias en vez de resistirme a escuchar cosas nuevas de grupos que desconocía. La experiencia ha sido positiva, aunque también marea la infinidad de temas por explorar, y eso que yo me limitaba el reducido círculo del indie en español.

En esa marabunta se fue haciendo un hueco este tema de Alice Wonder, con ese particular tono de voz que sorprende en una cantante tan joven, y en la que se cantan sin rabia, pero sin adornos, unas cuantas verdades. Una canción larga para lo que suelen ser las composiciones pop y que cambia de ritmo hacia la mitad, transmitiendo la lucidez que nos invade cuando el tiempo nos hace revisar nuestras vidas con distancia.

Juan Manuel Subirán


17.- On the floor de Perfume Genius

Siempre que me acercaba a las canciones de Mike Hadreas acababa igual. “Demasiado oscuro para mi, demasiado experimental, demasiado ecléctico…” pero algo tiene el agua cuando la bendicen y con este TEMAZO de pop festivo con aires ochenteros, que recuerdan a Cindy Lauper y Rick Astley, Perfume Genius nos muestra su faceta más tierna, luminosa y bailable.

La letra versa sobre el amor, el sexo, la memoria y el cuerpo y según comenta el mismo Mike la escribió como una manera de ordenar sus pensamientos sobre la masculinidad y los roles tradicionales de género; para convertir esos pensamientos caóticos en algo cálido, razonado y reconfortante, justo lo que mucho necesitábamos para sobrellevar el 2020 con una sonrisa.

Manuel Domínguez Sáenz


16.- Comment est ta peine? de Benjamin Biolay

El español para cantar, el inglés para bailar y el francés para escuchar en casa. Y más que nunca en un 2020 de confinamiento, mirada perdida a través de la ventana con una taza humeante en las manos y un pensamiento de “¿cómo es posible que se haya ido todo a la mierda en tan poco tiempo?”. Pero ahí está Benjamin para arroparte con su manta de chanson con sintetizadores y preguntarte: “¿Cómo va tu dolor? El mío va así. No necesitamos practicar para tocar fondo. Deberíamos aprender a vivir con ello”. Brutal.

En realidad la canción está dedicada a Jules Bianchi, piloto francés de Fórmula 1 que tras un accidente de coche en el Gran Premio de Japón y nueve meses de agonía falleció en 2015 a los 26 años. Aunque bien pensado la vida es un poco así: damos vueltas a toda velocidad en el circuito de la rutina intentando no estrellarnos y esperando que, si alguna vez lo hacemos, Benjamin Biolay nos componga una canción.

Manuel Domínguez Sáenz


15.- Death Bed (Coffee for your head) de Powfu feat. Beabadoobee

Si hay un estilo que se adapta a la perfección a la situación de confinamiento y temporal invernal que estamos viviendo, ese es el chill-hop. Quizás no deberíamos enmarcar “Death Bed” en este género de amateurismo artesanal, pero es que el tema reúne todos los ingredientes: el inconfundible sonido lo-fi, unos samples vocales encantadores, unas rimas que se deslizan suavemente… incluso adivinamos el sonido de la lluvia de fondo.

Pero ojo, porque este tema podría no ser apto para confinados sensibles. El rapero canadiense Powfu ha tomado los samples del costumbrista tema “Coffee”, de la artista filipino-británica Beabadoobee. Pero los versos de “Death Bed” (que literalmente significa “lecho de muerte”) parecen insinuar temas como la depresión o el suicidio. En cualquier caso, la canción se ha viralizado en redes como Tik Tok o Soundcloud a lo largo del 2020, y ya supone un himno para la Generación Z.

José Ramón Martínez Fondón


14.- Ojalá te mueras de Menta

Cuando cumples los 40 las canciones dejan de hablar de ti. Eso te deja dos opciones, volver a escuchar los mismos temas de siempre o empatizar con nuevas composiciones, aunque ya no retraten tu situación vital.

En este caso Menta nos ponen ante la desagradable sensación de seguir necesitando a individuos que odiamos por el daño que nos han hecho, desear el sufrimiento de alguien en concreto a la vez que deseamos que nos quiera con todas sus fuerzas. Ni soy una mujer ni tengo un grupo con el que dar conciertos, pero la rabia que transmite no solo la letra, sino también la instrumentación atmosférica que la rodea, son fácilmente reconocibles por todo tipo de personas.

Juan Manuel Subirán


13.- La rutina de Marcos y Molduras

A mí, la música me ayuda a entender situaciones o, como es el caso, revivir sensaciones. Volver a experimentar recuerdos, no como una fría imagen distante, sino llevándote de nuevo a esos momentos en un viaje en el tiempo. No se trata de cuando te acuerdas de que sonaba tal o cual tema sino de cómo una canción de 2020 puede transportarte a 15 años atrás. O quizá eso solo me pase a mí.

Por eso le tengo tanto cariño a La Rutina de Marcos y Molduras porque con costumbrismo y frescura retratan la experiencia que supone iniciar una convivencia en la que no se esconden los detalles molestos. Banda sonora de puro pop para esbozar una sonrisa sintiéndose identificado.

Juan Manuel Subirán


12.- Siete mil canciones de Los enemigos

Cuando en 2006 nació El Gallo Verde Los Enemigos ya llevaban cuatro años separados y quizás cometiéramos el error de pasar por alto una discografía brillante sólo por el hecho de no poder encorsetarlos dentro de las filas de un indie-pop que por aquel entonces sonaba bastante más dulce que las guitarras afiladas de estos madrileños. Así que cuando me enteré que esta canción era fruto de la melodía en que trabajaba el grupo justo antes de separarse en 2002 no puede más que trazar un paralelismo con este blog.

Porque aunque en algún momento nos hayamos separado de la música, de hablar de música en nuestro caso, estábamos destinados a volver a lo que realmente nos hace felices. En fin, Los Enemigos de siempre con la certera voz de Josele Santiago al frente, afilando sus guitarras a las órdenes de Carlos Hernández, productor genial al que reverenciamos por estos lares. Siete mil canciones de las que hablar en este podcast.

Manuel Domínguez Sáenz


11.- Todo estaba bien de Carlos Sadness y Manuel Medrano

“Todo estaba bien” es ante todo una canción nostálgica. O al menos así la define el propio Carlos Sadness, que reconoce que el tema nace de una nota de voz perdida en su móvil. En la letra apela al recuerdo de los buenos momentos vividos antes de una ruptura sentimental y al deseo de resetear el presente para volver a un pasado más feliz.

“Todo estaba bien” trata sobre una relación de pareja, pero bien podría ser sobre la relación con nuestra vida anterior, antes de la pandemia. Los ritmos tropicales y la aportación caribeña de Manuel Medrano aportan luz y optimismo, pero también agudizan la sensación de nostalgia por un pasado lleno de conciertos y festivales. “Cuando todo estaba bien” bien podría haber sido una de las frases del 2020.

Por cierto, muy recomendable el videoclip dirigido por la incombustible de Lyona Ivanova, que nuevamente utiliza un single para desatar su desbordante creatividad visual.

José Ramón Martínez Fondón


10.- Tu y yo de Mujeres

Cuando a principios del año pasado Mujeres celebraban su décimo aniversario como banda estrenando “Siento muerte”, álbum de título premonitorio, pocos imaginábamos que “Tu y yo” se quedaría en el cajón de los TEMAZOS no bailados en 2020, un año sin conciertos ni garitos donde cantar abrazados esta bomba de rock garagero con un toque sixty en el estribillo que vuelve a clavarse en lo más hondo de tu cerebro.

Y es que “Siento muerte” se merecía, nos merecíamos, un recorrido de directos en festivales para, de una vez por todas, encumbrar a Mujeres a lo más alto de los carteles del indie en español. Diez canciones como diez poderosos golpes de afecto en las que “Tu y yo” sirve de presentación (Otra vez estoy ahí / de vuelta a tu corazón) que sabe a cerveza, tabaco, jäger y kebab de vuelta a casa. Si en algún momento El Gallo Verde DJ vuelve a la carga tened por seguro que hará sonar las guitarras de Mujeres.

Manuel Domínguez Sáenz


9.- In Spain We Call It Soledad de Rigoberta Bandini

Después de meses de confinamiento severo y en medio de una mal llamada nueva normalidad, porque de normal no tiene nada; cuando al que más y al que menos no le había quedado más remedio que quedarse a solas con sus pensamientos, nace este himno, confuso y mestizo, electrónico y cercano a la vez. Rigoberta Bandini le ponía palabras a lo que muchos habíamos vivido y nos dio un poco de alivio con una sonrisa.

El tiempo dirá si se quedará en una anécdota pandémica o si el proyecto de Rigoberta Bandini se consolida para seguir ayudándonos a sobrellevar el presente. Como punto positivo, decir que en youtube hay algunas interpretaciones de este tema en directo en los que no pierde ni un ápice de fuerza, así que al menos podremos disfrutarlo en algún festival cuando, o si es que, esto acabe.

Juan Manuel Subirán


8.- Apache de Exnovios

Una de las imágenes de 2020 ha sido la de las ciudades vacías de personas. Entornos urbanos que fueron invadidos durante algunas semanas por vegetación silvestre e incluso algunos animales despistados. Como si la naturaleza llamase a sus huestes a reconquistar el terreno perdido.

A principios de año, la banda pamplonesa Exnovios sacaron el EP Apache (The John Colby Sect, 2020), encabezada por este tema homónimo. En palabras de la propia banda, “ruido y melodía para abrir la puerta de un parque de hojas silvestres y margaritas impolutas”. ¿Acaso los de Pamplona tienen cierta capacidad premonitoria?

Los giros psicodélicos de “Apache” nos llevan a plantearnos sentidos ocultos en el tema. Se antoja como un canto dedicado a la naturaleza, casi pidiendo permiso por nuestra coexistencia. Las estrofas se repiten una y otra vez, como si tratasen de invocar a determinadas entidades, o como si tratáramos de reafirmar nuestro instinto de superación. Y los riffs de guitarra nos invitan a entregarnos a las plegarias de forma ritual.

José Ramón Martínez Fondón


7 Swimming Pool de Eliza and the Delusionals

Cuando estalló la pandemia, la banda australiana Eliza and the Delusionals se encontraban conquistando el mercado americano. Acogidos por grandes bandas locales, en marzo habían terminado una exitosa gira por EE. UU., en las radios americanas aún sonaba con fuerza su single “Just Exit” y se confirmaban para los primeros festivales del país.

Luego pasó lo que todos sabemos y el mundo de la música vivió un parón inusitado. Por suerte, a Eliza and the Delusionals les dio tiempo a sacar el tema “Swimming Pool”, que nos ha acompañado durante estos meses de bajona. Los recursos de power pop y las reminiscencia al soft punk americano de los 90 actúan como un reconfortante y vigorizante efecto analgésico.

Según Eliza Klatt, frontwoman y letrista de la banda, “Swimming pool” trata de sentirse ahogado en malas decisiones, no saber manejar la situación y repetir una y otra vez las mismas excusas. Algo que podría aplicarse al conjunto de políticos que han gestionado la crisis estos meses. Pero, ¿quizás también a nosotros mismos?

José Ramón Martínez Fondón


6.- Tal Vez de Castro

Una canción que surge de la cuarentena, o más bien, en cuarentena. Diego Castro, técnico de sonido de profesión, llevaba un tiempo pensando en volver a la música, ya había conocido los escenarios con Disco Las Palmeras, y al verse encerrado en casa todas las creaciones que le habían ido rondado la cabeza fueron saliendo.

Empezando por esta preciosa Tal Vez, a la que se le nota ese tiempo de maduración antes de plasmarse en letra y música. Una canción sincera, directa, que habla de nuestras debilidades y nuestros miedos, de cómo buscamos las excusas ante nuestros fracasos sentimentales. Y todo ello con una instrumentación en la que no sobra ni un acorde pero donde destacan esas trompetas del estribillo. Imposible escucharla y no tararearla.

Juan Manuel Subirán


5.- Felicidades de Amor Líquido

Un grupo tan nuevo que si buscas información de ellos en Google lo primero que sale es un anuncio de la propia banda buscando batería (y por las fotos más recientes del grupo la encontraron). Aunque su canción más “conocida” es la versión musical del famoso audio de Laura Escanés, en su breve discografía tienen otros pelotazos punk pop que son como tomarse un chupito de vodka directamente del tapón de la botella y luego seguir de farra.

Canciones intensas y rápidas como este “Felicidades” que le pone los puntos sobre las íes a esos pesados que solo buscan casito tocando las narices. Imposible no pensar en personas concretas al escucharla.

Juan Manuel Subirán


4.- Brooklyn bridge to chorus de The Strokes

En “Puente de Brooklyn hacia el estribillo” Julian Casablancas construye con la maestría de un gran ingeniero una composición de tintes ochenteros llena de dobles sentidos que juega con el amor (se separó de Juliet en 2019), el alcohol (sus problemas de adicción son de sobra conocidos) y los amigos (volver a la vida de soltero no va a ser fácil) y donde los sintetizadores funcionan como una bola de espejos dispuesta a llevarte de vuelta a tu yo más adolescente.

Así palabras como Shot, que dependiendo del contexto pueden significar desde chupito hasta oportunidad recrean una historia en la que cada uno elige su propia aventura. A mí personalmente me lleva a esas tardes de domingo en las que no había Instagram ni Twitch y te tumbabas en la cama a escuchar el “Is This” de los Strokes para repasar las correrías de la noche anterior, o sea: amor, alcohol y amigos.

Manuel Domínguez Sáenz


3.- Te Brillan de Cariño

Este tema de Cariño engaña porque empieza despacio y acelera de repente para llevarte en una montaña de emociones plasmadas en los versos de la canción: la emoción del enamoramiento, los desencuentros, la indecisión y las dudas en un cóctel de apariencia dulce pero con sabor ácido en el que no hay final feliz ni se le espera.

Cariño es una de las bandas con más potencial del panorama indie patrio en la actualidad y no han podido explotarlo como se merece en festivales este año (hasta estaban incluidas en el cartel del Coachela) pero sí en los temas que han editado en 2020, en los que, a mi parecer, han dejado de esconderse entre arreglos artificiales e ironía para mostrarse más directas y sinceras, y les sienta bien. Espero que en 2021 se confirmen con las grandes estrellas que pueden ser.

Juan Manuel Subirán


2.- Si mi rayo te alcanzara de Xoel López

“Si mi rayo te alcanzara” representa todo lo que Xoel es en estos momentos: los quince discos que lleva sus espaldas, sus influencias, la banda que le acompaña, el productor de Jorge Drexler y Vetusta Morla… pero sobre todo la personalidad de un artista donde la constante búsqueda, la experimentación y el aprendizaje reman siempre a favor de una canción redonda, que consigue abrazarte con metáforas bien logradas, así como con una mezcla de ritmos emocionante.

Xoel López triunfó con Deluxe y, cuando estaba en la cima de éxito del indie, en vez de girar al mainstream dio un volantazo a su carrera para desaparecer en Latinoamérica y volver años después con una trilogía cocinada con el poso de aquellos cantautores y ritmos propios del trópico. Ahora ese camino confluye en un disco repleto de referencias a toda una vida en el que nos quedamos como no, con la canción de corte más Deluxe.

Manuel Domínguez Sáenz

1.- Vigilantes del espejo de Triángulo de Amor Bizarro

Y en nuestro número uno otros gallegos que no han dejado de crecer con cada álbum hasta llegar a un disco que les representa tanto que le han puesto su nombre: Triángulo de Amor Bizarro. Y entre esas doce canciones brillantes emerge “Vigilantes del espejo” uno de los más pop de toda su carrera (a la altura de “De la monarquía a la criptocracia”, “Baila Sumeria” o “Estrellas místicas”).

Guiado por un riff con ecos al “Just Like Heaven” de The Cure y unas guitarras un tanto Smiths, “Vigilantes del espejo” es el himno definitivo para los que rodamos los cuarenta, esa edad tan dada la crianza de niños, la búsqueda de una ilusoria realización laboral y el recuerdo amargo de las no tan lejanas noches de fiesta. Una crítica hacia un estilo de vida tan recurrente como monótono.

Barmacia, Dr. Who, Aftasi, Chat Noir, déjate llevar.

Manuel Domínguez Sáenz

Regalos de reyes de El Gallo Verde

Aunque no habrá ya más episodios del podcast hasta 2021 no os vamos a dejar castigados sin música en Navidad. Por eso os traemos tres regalos de reyes en forma de playlist musicales, lo de asignar cual es oro, cual incienso y cual mirra os lo dejamos a vosotros.

Las mejores canciones del año, para nosotros, os las diremos cuando se acabe 2020, pero, mientras tanto, hemos recopilado en esta playlist toooooodo el indie que hemos escuchado que se ha publicado este año. Si quieres ponerte al día con el panorama indie en español actual esta es tu lista.


2020 Ha sido un año duro para todos, pero como dicen la Habitación Roja, las canciones llegan tarde pero están de nuestra parte. Este es el año que en el me he reencontrado con la música, me he puesto al día con los grupos y he descubierto canciones que para mi han supuesto mucho. Por eso decidí recopilar todos esos temas que no son de 2020 pero que yo descubrí este año y me ayudaron a sobrellevar los momentos duros.


Y para finalizar, el último regalo de reyes: 100 temazos para bailar durante más de 5 horas, un recorrido por la década de los ’10 que esperamos que os hagan disfrutar y os alegren muchas noches a pesar de toques de queda. No lleva un megamix con todas las canciones mezcladas como cuando se publicaba el Bolero Mix, pero por “te voy a hacer bailar toda la noche”…

Podcast El Gallo Verde: Invierno (Temporada 01, Episodio 07)

Buenos días y bienvenidos al podcast de El Gallo Verde
Llegamos al final del año y entramos en una estación que en casi todas las culturas está asociada con la tristeza y el silencio. También con la navidad y el recogimiento en familia. Estamos hablando del invierno, tiempo de leyendas e historias a la luz del fuego.

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Una leyenda argentina dice que hace mucho tiempo, cuando los hombres y mujeres todavía no existían, la tierra, recién nacida, estaba poblada por animales. Tampoco las estaciones dividían el tiempo y, en un mismo día podía caer una abundante lluvia de primavera, hacer un calor agobiante propio del verano, soplar un fuerte viento otoñal y bajar la temperatura hasta hacer tiritar de frío como en el invierno. Esta situación no le gustaba a los habitantes del lugar y siempre se quejaban.

-Cuando el frío llega de golpe, no nos da tiempo a conseguir comida- decía el Armadillo
-Y nosotros no podemos nadar tranquilos en la laguna, cada tanto, el agua se congela- protestaban fastidiados los Cisnes de cuello negro.
-Si supiera que se viene el calor, a mi nido lo haría a la sombra, bajo los árboles y no al rayo del sol- agregó el Chingolo.
-Y yo me iría cerca del agua para refrescarme- comentó molesto el Guanaco.

Entonces, Elal, el creador y protector de todas las criaturas, reunió a los animales para ordenar las estaciones y pensó que sería buena idea que los habitantes de la Patagonia se pusieran de acuerdo entre ellos sobre el asunto. Estaban todos reunidos y los jefes de cada especie discutían mientras sus compañeros escuchaban a el Ñandú, la liebre, el Zorro, el Cisne, el Flamenco, la Tortuga, el Piche, la Cucaracha, el Puma y el Guanaco, entre otros. Como no se ponían de acuerdo y la discusión iba para largo, Elal intervino:-¿Quién quiere invierno corto y quién quiere invierno largo?
-El invierno debe durar doce meses, ni uno más ni uno menos- dijo el Ñandú.
-¿No te parece mucho tiempo Ñandú, algunos animales podrían morir de hambre?- Le preguntó Elal.
-Al que no le guste el invierno, que se vaya una temporada al norte- dijo el Ñandú con pocas ganas de ceder su posición. Recordemos que en Argentina, al estar en el hemisferio sur, cuanto más al norte se viaje, más nos acercamos al clima cálido.

Esto es un Ñandú


Como el Ñandú cuando se enojaba era capaz de dar unos picotazos terribles, nadie lo contradijo y todos permanecieron en silencio. Sabiendo esto, Elal intervino nuevamente:
-Escuchen con atención, voy a dejarlos un rato para que lo discutan y, tomada la decisión, después no habrá cambios.
La liebre, que había permanecido sentada y muy callada, como nadie decía nada, intervino gritando:
-Es mucho, las plantas no van a crecer ¿Qué vamos a comer? Nos moriremos de hambre, el invierno debe durar tres meses.
El Ñandú, levantó una ceja convencido y dijo: -Doce meses.
-Imposible, es mucho tiempo y no vamos a encontrar comida. ¡Que dure tres meses!- comenzó a gritar la liebre.

El resto de los animales no participaban y la discusión se centró en la liebre y el Ñandú. Que doce meses, que tres. Que doce, que tres. Y a medida que la liebre porfiaba, el emplumado se sentía desafiado, revolvía los ojos y pataleaba.
-¿Para qué quiere tres lunas usted?- preguntó a punto de perder la paciencia.
-Yo quiero tres porque con doce meses sé que no voy a comer nada.
Los otros animales también pensaban lo mismo, pero por miedo al Ñandú, se resignaban a un invierno eterno y a sufrir penurias y hambre.

La liebre, al ver que los demás no decían nada y que el ave no daría el ala a torcer, salió corriendo en busca de Elal. El Ñandú salió detrás de ella, tratando de darle pisotones y picotazos.
Elal al ver venir a los corredores, subiendo la voz, les preguntó:
-¿Cuántos meses de invierno quieren al final?
-Tres meses-, gritó adelantándose la liebre, burlando al Ñandú, más preocupado en asestarle un picotazo.
-Así será- dijo Elal.
Al darse cuenta, el emplumado enfurecido, siguió la persecución de la liebre y cuando la liebre estaba por entrar a su cueva, el Ñandú en una última zancada alcanzó a pisar la cola de la liebre, esta tiró y tiró hasta que la cola se le cortó, pero logró guarecerse en su cueva asustada pero con los tres meses ganados.
Así, gracias al valor de la liebre, que perdió su cola, hoy tenemos tres meses de invierno.


Cuenta la mitología griega que el origen del invierno se debe a que, Hades, dios del inframundo, se enamoró y raptó a la bella Perséfone (hija de Zeus y Deméter) cuando se hallaba en compañía de sus amigas las ninfas. En el momento en que iba a coger un narciso, la tierra se abrió y por ella apareció Hades en un carro, la toma y se la lleva para hacerla su esposa. Zeus le ordena que la devuelva a Deméter, sin embargo, Hades engaña a Perséfone y le hace comer semillas de granada, comida del inframundo, y todo el que coma comida del inframundo estaba obligado a quedarse allí para siempre; de esta forma, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos.

El rapto de Perséfone, de Bernini


Pero Deméter diosa de la tierra y las cosechas, sin su hija, cayó en una profunda depresión que hizo que en la tierra se destruyeran las cosechas y causando el hambre entre los seres humanos, lo que les llevaba a la muerte. La diosa permaneció en la tierra mientras buscaba a su hija, disfrazada de anciana sin comer ni dormir.

Zeus, viendo que la tierra quedaba desolada, las plantas se secaban y morían, llegó a un acuerdo con Hades de tal forma que repartió el año de tal manera que Perséfone pasara seis meses con Deméter y seis meses con él. Durante el tiempo en que su hija se encontraba con Hades, Deméter se entristecía y provocaba el invierno, pero la alegría del rencuentro con su hija hacía que la tierra volviera a florecer y que los campos volvieran a dar su fruto.


En las Hurdes de Extremadura el 8 de diciembre Sopla un viento helado y cortante que desciende desde la sierra de las Corujas, una montaña mágica y legendaria, una extraña figura femenina: La Chicharrona.
Su nombre, “Chicharrona”, le viene por su relación con uno de los rituales más enraizados en la cultura rural extremeña: La Matanza. Con la ella llegan las mantecas, y con las mantecas del cerdo se hacen los chicharrones, unos deliciosos bollos de harina y azúcar.

Es La Chicharrona una mujerona silvana y mitológica, vestida de pieles de cabra, que cubre su pajiza cabellera con un viejo gorro de piel de zorra o pelo de lobo, y que calza unos enormes zuecos. Lleva las pieles animales sujetas por un cinturón ancho, de donde cuelgan cencerros y calabazas vinateras. En su cuello, grandes collares formado por mazorcas de maíz ya desgranadas y chorizos enroscados.
En sus manos, los símbolos de su poderío: una vejiga de cerdo rellena de agua y un garrote, emblema de la mujer salvaje. En su regazo el símbolo fructificador de un fardel con castañas, nueces e higos pasos. De su zurrón sobresale un pergamino enrollado: La licencia. Y aún trae más en su bolsa encantada: el frío invernal.

La Chicharrona baja a las alquerías hurdanas el día en que los aires fríos se adueñan de esta parte del mundo, y desciende de sus dominios mágicos con la licencia para que los humanos puedan iniciar los rituales matanceros.

Foto de JM López para El Vuelo del Onocrótalo (link a fuente original haciendo clic en la imagen)

En el zurrón lleva el frio
Que reparte a manos llenas
Traigamos el aguardiente
Compadre, siga la fiesta
“De entre la nieve branca
abaja la Chicharrona,
licencia trae pa matar
el cebón y la cebona”


En las calles del pueblo la reciben con coplas vetustas y antiguas tonadas que hablan del frío seco que trae la Dama Salvaje, de las alquerías hurdanas, de la sierra mágica y del momento mítico en el que los dos mundos se encuentran. Y se acercan a besar a La Chicharrona, con el convencimiento de que traerá suerte a nuestras vidas y carne a nuestras despensas.

Y ya en la noche cerrada, cuando las últimas luces se apagan y el silencio se adueña de la aldea, los hombres duermen, pero los ritos no acaban. Porque en algunas viviendas “dejaban un pote de castañas cocidas con un cacho de tocino, arrimado a la lumbre porque cuando todos duermen, entra La Chicharrona a cenar en las casas. Y hay que tenerla contenta para que el año próximo también trajera la licencia para la matanza.



Y hasta aquí esta particular edición del podcast de el gallo verde, ambientado gracias a los temas
Por Navidad de Cariño
Vuelve Inverno de Luichi Boy y Adriana Proenza
E Invierno a la Vista de Ízaro y Xoel López

Eso es todo, nos vemos el año que viene,
Feliz Navidad!